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2014-June-19 10:49

Una nueva vida para niños especiales

Por HOU RUILI

CUANDO el tratamiento médico no puede mejorar la salud física y mental de niños minusválidos, la educación especial renueva su vida, ayudándoles a lograr la capacidad básica para valerse por sí mismos.

En los últimos años, los niños sordomudos, sobre todo aquellos con discapacidad intelectual, han llamado la atención social y la educación especial se ha desarrollado con gran rapidez.

Con esfuerzos, se logran los éxitos.

Educación relacionada con la vida

En la puerta de la Escuela Central para Personas Discapacitadas del distrito de Haidian, un niño cortés ayuda al maestro a llevar los alumnos a la sala de clase. No es posible imaginar que Mingming, de 15 años, tenía un grave problema de retardo mental. En la escuela primaria, no podía seguir el ritmo de aprendizaje normal porque se distraía en la clase, así que se trasladó al centro de enseñanza especial durante sus estudios de cuarto grado.

En dicha escuela, donde admiten alumnos de primaria y secundaria que padecen de autismo, parálisis cerebral, psicosis, retraso mental o trastorno emocional, Mingming comenzó a recibir una educación relacionada con la vida. En las clases de matemáticas y chino, los maestros enseñan también cómo gastar el dinero y qué significa, por ejemplo, una manzana y el supermercado e, incluso, llevan a sus alumnos a una tienda o a un restaurante para que aprendan a comprar y a pedir platos.

A Mingming, le interesa mucho el ambiente de vida cotidiana en el campus. Por ejemplo, con un semáforo y acera, los maestros explican la necesidad de cruzar la calle por el paso de cebra. Junto al dispensador de agua, hay mesas con libros y juegos de ajedrez para que los niños aprendan a sentarse para tomar agua, tranquilamente.

Según la directora de la escuela, Yu Wen, los conocimientos simples son útiles para la vida de este tipo de niños. En esta escuela, cada 2,5 alumnos tienen un maestro, cinco veces la cifra de un centro docente común.

La educación especial se inició en China a mediados de la década del 80 del siglo pasado. En la actualidad, el país cuenta con 1853 de estas escuelas y aplica la educación obligatoria de nueve años para niños discapacitados. En cada distrito y municipio cuya población supera los 300.000 habitantes, la matrícula alcanza el 90 %, y en las grandes ciudades como Beijing, Shanghai y Tianjin, la tasa de inscripción llega al 100 %.

La Escuela Central para Personas Discapacitadas de Haidian, fundada en 1987, tiene más de 300 alumnos matriculados y coordina otros 700 con discapacidad leve que estudian en colegios comunes. La escuela ofrece cursos de capacitación profesional cada dos semanas para los maestros de otros centros docentes evacuando sus dudas y archiva los datos de cada niño minusválido del distrito.

Niños discapacitados en un programa de TV con Jackie Chan.

Integración de la asistencia médica y la educación

Las asignaturas de la Escuela Central de Haidian incluyen también la rehabilitación médica. Cuando ingresó en la escuela, Xiao Jun, un niño con parálisis cerebral, no sabía hablar ni podía caminar solo. Todos los días tomaba dos clases de rehabilitación con adiestramiento de movimientos y dos de ejercicios del habla, además de participar en diversas actividades escolares. Ahora tiene 12 años y se comporta casi normalmente en todos los aspectos, aunque su nivel de conocimientos es más bajo que el de otros alumnos.

“La rehabilitación requiere que los maestros ayuden a ejercitar la lengua y la forma de mover la boca a los niños que tienen dificultades para expresarse, a caminar a niños que tienen problemas para moverse y a practicar con caligrafía, música y danza a aquellos con problemas emocionales”, manifiesta la directora Yu.

A pesar de su trastorno de tic incontrolable, Mingming tiene buena comprensión sobre el arte. Luego de cuatro años de aprendizaje y práctica de la danza, ha logrado controlar su movimiento y estado de ánimo, y ha obtenido premios en varias competencias. Ya se ha convertido en el brazo derecho de sus profesores.

Frente a las obras caligráficas de niños con retraso intelectual, Yu Wen explica que la caligrafía china ayuda a ejercitar grandes músculos, regular la respiración y calmar los nervios, lo que favorece, considerablemente, la rehabilitación de estos niños especiales.

Niños discapacitados ejercitan su habilidad para vestirse.

En la escuela, trabajan siempre dos médicos dedicados a psiquiatría y salud mental, y los expertos de medicina china vienen a menudo para brindar tratamiento gratuito con medicamento, acupuntura o masaje. Sus resultados son obvios en niños que padecen de parálisis cerebral severa.

“La integración del uso de medicamentos y la participación en actividades sociales pueden surtir resultados positivos en la rehabilitación. Mingming es un buen ejemplo. Las actividades escolares promueven su desarrollo físico y mental, por lo que al hacer contribuciones a la sociedad en el futuro, tendrá también sus propias aficiones. Los niños preparados por nosotros quizá no puedan pasar un examen de admisión a la universidad, pero la mayoría de ellos estarán capacitados para el trabajo”, subraya Yu.

Enseñanza a domicilio

Desde 2005, los maestros de la Escuela Central de Haidian han comenzado a visitar a niños con discapacidad severa, que guardan cama, para darles clases en casa. Yang Tiemei se encargó de este trabajo cuando se graduó de una escuela pedagógica.

Al principio, Yang tenía más de 20 alumnos y solo podía visitar a uno de ellos al mes. En 2008, se sumó a su iniciativa un grupo de 10 profesores asumiendo la enseñanza a domicilio. Hace seis años, Yang Tiemei encontró a unas gemelas sin vista, con músculos articulares rígidos y que no sabían hablar. Gracias a sus esfuerzos, las niñas han mejorado notablemente. Cada semana, la maestra las visita y durante dos horas y media les da masajes, les hace ejercicios físicos, les narra cuentos y les pone música. Ahora, las hermanas tienen 12 años, pueden moverse en la cama y no lloran tanto como antes. Además, al escuchar el teléfono de la maestra se muestran sonrientes. Son progresos extraordinarios para ellas.

Yu Wen, directora de la Escuela Central de Haidian, y niños que estudian allí.

Saliendo de la soledad

La Escuela Central para Personas Discapacitadas del distrito de Haidian empezó a desarrollar la educación y rehabilitación de autistas en 1993, siendo la primera en explorar ese campo lleno de investigaciones inciertas en nuestro país.

Tiantian es un niño autista con síntomas de severa rigidez, o sea, no acepta cambios. Si no sale el sol o cambia de clase, puede gritar sin cesar. Los maestros le enseñan a comportarse como un hombre razonable para que controle sus emociones y le hacen sentirse seguro con más conocimientos.

Como no sabía soplar, Tiantian formó parte de la banda escolar, en la que aprendió a controlar la respiración, percibir el ritmo y ejercitar la fuerza muscular hasta comprender el trabajo en equipo. La actividad colectiva le cambió mucho. Cinco años después, ha podido buscar, independientemente, compañeros para jugar y escribir diarios. Casi no tiene síntomas de autismo.

En la actualidad, la escuela abre cursos para capacitar a maestros de rehabilitación del autismo y enseñar métodos de integración de la educación y la rehabilitación, entre ellos, la mejora de la adaptación a la sociedad por medio de actividades afectivas, el aumento de la tensión muscular y el sentido del espacio con los ejercicios y movimientos, así como el aprendizaje para la compresión, el control del estado de ánimo y la expresión a través del tratamiento psicológico, artístico, musical y visual.

Niño realiza actividad para su rehabilitación psicológica.

Amor de la sociedad

Los niños con retraso mental son objeto de preocupación y cuidado de la sociedad. Voluntarios de la Universidad Renmin de China acompañan a esos niños a tomar el autobús para que refuercen su capacidad de vida en un ambiente desconocido.

Conforme a la directora Yu, su escuela ha recibido a gran número de voluntarios para que ayuden a niños minusválidos. Estos ingresarán, finalmente, en la sociedad después de terminar sus estudios de nueve años y necesitarán la inclusión y el amor de la gente.

En 2008, el país inició el mayor proyecto de construcción de centros docentes de educación especial. Durante cuatro años consecutivos, el Gobierno Central y los locales invirtieron un total de 5400 millones de yuanes en la mejora de las condiciones de creación de este tipo de escuelas en ciudades y la fundación de 1182 escuelas en regiones centrales y occidentales. A pesar de ello, hay 80.000 niños discapacitados de zonas rurales remotas que no tienen acceso a la enseñanza especial.

El Gobierno apoya el establecimiento de escuelas de educación especial no públicas y ayuda a organismos de bienestar infantil a abrir cursos especiales. Los alumnos minusválidos se eximen de gastos de enseñanza, libros de texto, alojamiento, alimentos, entre otros. Además, se distribuyen gratuitamente manuales y artículos auxiliares de estudio a las familias necesitadas. Al mismo tiempo, mucha gente, con cariño, dona dinero o material y los hospitales ofrecen servicios médicos voluntarios para escuelas especiales y niños discapacitados.

China ha creado escuelas para discapacitados intelectuales con instalaciones y conceptos de educación individualizada modernos, pero carece todavía de fisioterapeutas profesionales y está atrasada en la especialización educativa. Por esta razón, dice la directora Yu que su escuela introduce, activamente, tecnologías extranjeras y coopera con centros de formación tanto de China como de otros países, de Taiwan y de Hong Kong con el fin de capacitar a profesores y niños.

 

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