Casas bajo el nivel del suelo

Un patio hundido. CFP
LADRILLOS rojos, tejas grises, árboles sin hojas, animales domésticos y gente charlando. Son los elementos cotidianos de un invierno en la aldea de Beiying, provincia de Henan, nada diferente a otras zonas de las planicies centrales de China. Sin embargo, en comparación con el mundo bullicioso de fuera, los patios hundidos de la aldea de Beiying parecen más tranquilos.
Después de atravesar la puerta de ingreso y recorrer un pasillo de más de diez metros por debajo del nivel del suelo, uno encuentra la casa cueva del anciano Jing Jianchang. Visitarla es toda una experiencia.
El patio es limpio y ordenado, con las leñas bien picadas en la cueva subterránea. Además de una bodega donde se conservan patatas dulces, hay un gallinero y un lugar que sirve como almacén, en el que apartan la paja y se ven caquis rojos.
Al mirar esta cueva de ocho orificios y el patio profundo, uno puede calcular cuántas personas se necesitaron para completar este enorme proyecto. Como señala Jing Jianchang, patios como este ocupan una superficie de entre 1 mu y 1,3 mu (un mu equivale a 0,0667 hectáreas) y se necesita la labor de toda una familia para completarlo en dos a tres años.
Después de excavar una cueva, hace falta tomar medidas para el drenaje y evitar la filtración. En cuanto a esto último, hay pozos en el patio que acumulan el agua de lluvia y vierten el agua residual. “Aparte de la filtración, se ha construido un muro de protección con cinco capas de tejas verdes por encima del patio, que parecen unas pestañas. Ello evita que la lluvia fluya dentro de la cueva”, indica Jing Jianchang.
La ventaja principal de las viviendas subterráneas es su temperatura agradable todo el año, la cual se mantiene en alrededor de 20 grados centígrados, por lo que son muy cómodas tanto en invierno como en verano. En el interior, la cama kang (tradicional cama de ladrillo) está conectada a una estufa, lo que la hace muy caliente en invierno.
El fengshui es el punto que más se toma en cuenta durante la construcción de la vivienda subterránea, en vista de su relación con la prosperidad o la decadencia de una familia. Cuando se elige el lugar de la vivienda, los maestros fengshui son llamados como una suerte de asesores para decidir la ubicación de la casa, la dirección que se le debe dar, su tamaño, la fecha de excavación, entre otros detalles.

Una ceremonia de bodas atrae la atención de los locales y los turistas. CFP
La vida en estas cuevas
Hay miles de viviendas subterráneas dispersas en las mesetas del distrito de Shaanxian. La aldea de Beiying se encuentra en el extremo más septentrional de la meseta de Zhangbian.
Los que viven en los patios pertenecen, por lo general, a una misma familia. Los de mayor edad residen en la cueva principal, que es más amplia, mientras que toda la familia se reúne en el patio a comer.
Otra familia con la que nos encontramos fue la de Wu Yicao, de 78 años. En su cueva disponen de fogón, camas kang, así como de mesas, sillas, escudillas de madera y otros artículos de uso diario. El techo tiznado por el humo y la pared amarillenta en torno de la cama kang son testigos del paso de los años.
Wu Yicao tiene cuatro hijos y esta cueva fue construida en las décadas de 1950 y 1960. Más aún, la boda de su tercer hijo fue celebrada, precisamente, en una de las cuevas.
De acuerdo con el profesor Zheng Dongjun, del Instituto de Arquitectura de la Universidad de Zhengzhou, a pesar de que las cuevas subterráneas son calientes en invierno y frescas en verano tienen también muchas desventajas, como la mala ventilación e iluminación y el hecho de que permanezcan húmedas después de la lluvia. No entran automóviles ni motocicletas. En este caso, “debido a la influencia de la vida moderna, mucha gente dejó de vivir en las cuevas subterráneas”, indica el profesor Zheng.

Una abuela y su nieto en su casa cueva. CFP
“A partir de 1990 los pobladores comenzaron a salir de las cuevas y se formaron así dos mundos: uno arriba y el otro abajo”, dice Jing Shengyu.
En la actualidad, la mayor parte de los que viven en las cuevas subterráneas son ancianos. Ellos cuentan con un complejo y se niegan a cambiar de residencia. Además, están también los que no pueden construir una casa por encima del nivel del suelo. La vivacidad y el afecto que se veía en los patios comenzaron a desaparecer a medida que más gente los iba abandonando.
Zhang Qi, conservador del Centro Cultural del Distrito de Shaanxian, indica que cada año desaparecían cientos de viviendas de patios hundidos en este distrito.
Bai Liangxu, director de la Oficina de Construcción Escénica de Viviendas Subterráneas de Shaanzhou, precisa que el Parque Cultural Folclórico comprende más de 20 patios hundidos que están conectados por túneles. Cada patio cuenta con puertas y ventanas bien talladas, así como con linternas colgadas y nuevas distribuciones.
Con el fin de proteger la vitalidad y la realidad de los patios hundidos, el gobierno local está buscando la manera de compensar al poblado para que contribuya con la protección ecológica. El gobierno local está ya considerando las formas de proteger unos 100 patios hundidos existentes.
*Li Yichuan y Li Songwen son periodistas del Periódico Dahe.