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2012-December-19 13:01

“China es un gran dragón”

Roberto Mancilla expresó su confianza en un brillante futuro para los intercambios entre China y Guatemala. Wu Kai

LO conocí en la VI Cumbre Empresarial China-América Latina y el Caribe, en el stand de su país. Me sorprendió mucho escucharlo hablar en chino, pues su pronunciación es perfecta. Ciertamente, Roberto Mancilla domina el mandarín y su nivel no se limita solo a saludar a los demás. Sé que entre ambos países todavía no se han establecido relaciones diplomáticas y para los chinos Guatemala es aún un país desconocido. “Todos en Guatemala hablamos mandarín”, dijo bromeando.

Cuando le pedí que nos presentara un poco de su país, Mancilla, quien es coordinador de inversión en la agencia gubernamental Invest in Guatemala, señaló que este forma parte de Centroamérica, tiene frontera con México y ello lo lleva a ser un país cercano al gran mercado estadounidense. “Estratégicamente estamos en el centro”, resaltó.

“Atendemos a todos los inversionistas”

Con una población de más de 13 millones de habitantes, la economía de Guatemala representa cerca de una tercera parte del total centroamericano. En cuanto a las condiciones climatológicas, Mancilla menciona que la temperatura promedio anual es de 24 grados centígrados y solo tiene dos temporadas: la seca y la lluviosa.

“Contamos con numerosas fábricas de alimentos procesados, de ropa y textiles, de ensamblaje y de metal mecánica, que no son solo para el mercado local, sino para todo Centroamérica, y que son también una plataforma hacia los mercados mexicano, estadounidense e, incluso, el asiático”, destaca. Otro punto interesante es que Guatemala es el tercer exportador mundial de azúcar. Más aún, cuenta con un elevado sistema energético, con un 80% de participación de capital privado. Asimismo, numerosas empresas extranjeras han decidido invertir en este sector.

Al hablar sobre Invest in Guatemala, Mancilla destaca que se trata de una agencia estatal de promoción de inversiones, adscrita al Ministerio de Economía del país. “Atendemos a todos los inversionistas de todos los sectores para que puedan establecerse en nuestro país, puedan iniciar sus operaciones y puedan registrar sus empresas”, explica. La labor más importante de su departamento es la organización de citas con los ministros o el presidente cuando los inversionistas consideran que es necesario. “Acompañamos a los inversionistas durante todo el proceso, por ejemplo, cuando consultan con los abogados. Además, los asesoramos en cuanto a las políticas locales y también los asistimos a la hora de registrar sus empresas. Eso no quiere decir que los abandonemos una vez establecidas sus empresas. Seguimos brindándoles nuestros servicios sobre cómo convivir y operar apropiadamente en Guatemala”, apunta.

Guatemala promocionó su café durante la Cumbre Empresarial de Hangzhou. Wu Kai

Puertas abiertas para los chinos

Cuando le pregunté si la falta de relaciones diplomáticas entre ambos países es un obstáculo para los empresarios chinos que desean invertir, manifestó: “No lo creo. En mi país ya hay inversionistas chinos, como Huawei, cuya sede regional de atención y de ingeniería para todo lo que es infraestructura de telecomunicaciones está en Guatemala. Somos un país muy desarrollado en materia de telecomunicaciones a nivel de América Latina. Por supuesto, hay ciertas limitaciones en el tema de visados. Por eso, hacemos un acompañamiento”, dice. Mancilla, en ese sentido, expresó su deseo de que más capitales chinos lleguen a Guatemala, para lo cual su departamento se ha comprometido en asesorar a los inversionistas interesados. La legislación guatemalteca estipula que todo inversionista extranjero goza del mismo trato que el empresariado local. “Se trata específicamente de una ley de incentivo para los inversionistas”, enfatiza Mancilla. En la actualidad, muchos ciudadanos de Guangdong se dedican a la distribución de productos asiáticos y estadounidenses en Guatemala, por lo que pueden hallarse barrios chinos tanto en la capital como en el interior del país.

Mancilla precisa que cuando se trata de un proyecto de inversión, uno puede contactarse directamente con su agencia, que lo apoyará en el proceso de visado, mientras que en los temas comerciales se podrá contar con el apoyo del Ministerio de Economía y de las cámaras empresariales privadas, los cuales promueven los intercambios y las misiones que han llevado a empresarios de la parte continental de China a ferias y exposiciones internacionales en Guatemala. “Tuvimos una misión con las asociaciones de exportadores en Shanghai en septiembre pasado. Los intercambios no solo son una realidad, sino que cada vez son más activos. Pero en cuanto a un proyecto de inversión, el visado debe ser solicitado a través de nuestra agencia”, indica.

Al referirse a los productos exportados a China, Mancilla señala que, por el momento, estos se inclinan a satisfacer la demanda de la manufactura china. Sin embargo, Guatemala ha comenzado a exportar café y azúcar. “Nos gustaría que Guatemala pudiera exportar productos procesados y por ello participamos en ferias, cumbres y exposiciones para conocer cuáles son los gustos, las tendencias y los hábitos de los consumidores chinos. Las puertas de Guatemala están siempre abiertas para los chinos”, asegura.

“China es uno de los países más conocidos”

Yo seguía con la curiosidad de saber cómo así Mancilla logró interesarse tanto en el chino. Sus palabras me lo explicaron todo: “China es uno de los países más conocidos en el mundo no solo por su milenaria cultura, sino también por su fortaleza económica y su desarrollo en infraestructura. Se trata de la segunda economía del mundo. Si bien el idioma más importante para los negocios sigue siendo el inglés, el segundo es ya el chino. Todas las empresas guatemaltecas tienen mucho interés en estudiar chino por temas comerciales y proyectos”.

Mancilla recordó que siempre estuvo interesado en aprender el idioma y en su país hay muchos estudiantes y academias de mandarín. “Este idioma es un misterio y será el más valorado en un futuro”.

Su profundo amor por China lo llevó a dedicarle mucho tiempo al idioma, aunque le costó practicarlo. “Mi profesora es guatemalteca y aprovecho todas las visitas a China para conocer y practicar la lengua”, menciona.

Cuando le recordé que no era fácil aprender el chino y que a muchos extranjeros les costaba pronunciar los cuatro tonos del pinyin, me corrigió en seguida: “No son cuatro. Más el neutro son, en total, cinco”. Maneja mejor la gramática que yo.

“Si no practicas el idioma lo olvidas –advierte–. Este es mi cuarto viaje a China”. Mancilla llegó por primera vez a China en 2007 y ha visitado varias ciudades, como Beijing, Harbin, Shenzhen, Shanghai y Guangzhou. “Cada ciudad tiene su propia característica. Tuve la oportunidad de estar en Beijing en 2008, inmediatamente después de los Juegos Olímpicos. Me impresionaron las facilidades y la infraestructura estatal en la capital. En Shanghai es tal el desarrollo inmobiliario que no me alcanzó la vista para contar cuántos edificios había. Shenzhen también tiene un desarrollo acelerado como Guangzhou”, recuerda. Mancilla enfatiza que cada vez que regresa a Guatemala les cuenta a sus amigos lo que vio en China, un país que, para él, es “todo un gran dragón”.

Cuando le pedí un mensaje para los chinos, este jovial guatemalteco mencionó con emoción: “Bienvenidos a Guatemala. Se darán cuenta de que es un país precioso que vale la pena visitar y donde se pueden hacer buenos negocios”.