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2014-February-13 10:05

Leyard conquista el mercado mundial de alta gama

Por ZHANG YIQIN

Li Jun, presidente de Leyard.
 

Desde que las inmensas pantallas que se vieron en la inuaguración de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 le dieron un importante impulso, la marca china Leyard ha crecido hasta ocupar, hoy, el 90 % del mercado de televisores LED de menor distancia entre píxeles.

Entre el 26 de julio y el 3 de agosto de 2013, el mercado de valores A lucía una coyuntura depresiva, pero las acciones de la compañía Leyard Optoelectronic experimentaron alzas hasta alcanzar el límite de subida en cinco ocasiones, lo que atrajo la atención.

Estas subidas tuvieron su origen en la publicación de varios productos nuevos de LED (acrónimo en inglés de “diodo emisor de luz”), entre ellos el mayor televisor LED de 4K ultra HD, de 288 pulgadas, y la pantalla LED con la menor distancia entre píxeles, de 1,2 mm (esta última ha sido una gran innovación tecnológica en el mundo). En comparación con los televisores LCD o los de posterior proyección, los LED de menor distancia entre píxeles cuentan con numerosas ventajas: tienen un gran tamaño, son a prueba de agua, cuentan con una visualización de alta definición al aire libre, generan un bajo consumo energético, entre otras.

En el sector del LED, las nubes del bajo umbral tecnológico y de la excesiva capacidad productiva han cubierto el cielo durante mucho tiempo, y la figura del televisor de menor distancia entre píxeles de Leyard brilla en los ojos de los inversionistas como la luz del sol.

Leyard no es una compañía desconocida. Sus productos fueron utilizados en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de 2008 y dos de sus pantallas gigantes LED están todavía en la Plaza Tian’anmen, la mayor plaza de la capital china.

La exploración del mercado extranjero por parte de Leyard también ha sido exitosa. Entre sus clientes internacionales figuran la Expo Mundial de Corea del Sur 2012, la ABC de EE. UU., el Centro Toyota, el pabellón deportivo usado principalmente por los Houston Rockets (equipo de la NBA), la oficina central de BMW, la bolsa de valores estadounidense Nasdaq y la oficina central del Citibank en Hong Kong.

“Ocupamos el 90 % del mercado de televisores LED de menor distancia entre píxeles”, dice Li Jun, presidente de Leyard. “Lo más importante es que Leyard es una marca china y contamos con todas las patentes de tecnologías claves del sector. Cada año invertimos el 7 % de los ingresos por ventas en Investigación y Desarrollo de la tecnología, entre 3 y 4 puntos porcentuales por encima del promedio del sector”.

“Con años de Investigación y Desarrollo hemos roto ya el monopolio de productos extranjeros en el sector LED e, incluso, tenemos mejores productos que ellos. Los televisores LED de distancia menor a 2 mm solo son producidos por nosotros en todo el mundo”.

Ni OEM ni una guerra de precios

En los años 80 del siglo pasado, Li Jun era un joven maestro de economía en la Universidad Central de Finanzas y Economía. Al descubrir una oportunidad comercial en una de las empresas participantes en una exposición, en 1988, decidió dejar su trabajo y ser agente de los productos de dicha compañía. Dos años después, abrió su propia fábrica y, en 1995, creó la marca Leyard.

“En aquel momento, el sector de productos LED no estaba atrasado, sino que estaba en nada”, recuerda Li Jun, quien fue uno de los primeros en la parte continental de China en incursionar en el sector y continúa hasta el día de hoy.

Luego de la producción de pantallas para la bolsa de valores, Leyard se ha consolidado, desde 1998, como la mayor compañía de este sector en el país.

Entre 2003 y 2006, Leyard y la reconocida compañía belga Barco establecieron la joint venture Barco Leyard. “En tres años de cooperación con Barco asumí el cargo de presidente y aprendí mucho en administración empresarial, venta mercantil y control de calidad. Me siento muy agradecido por aquellos años”, comenta Li Jun.

En 2008, Li se retiró de Barco Leyard y tomó la decisión de iniciar su propia empresa, Leyard Optoelectronic. Tenía en la mente algo muy claro: “No generar una guerra de precios ni ser un fabricante de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés)”.

“En todo el país hay cerca de 2000 fabricantes de productos LED. La capacidad productiva es excesiva. La guerra de precios conducirá, solamente, a una constante rebaja del interés, un resultado que nosotros también sufrimos”. Gracias a sus conocimientos en economía, Li Jun sabe muy bien la importancia de la marca comercial. “Sin una marca propia no podremos obtener altos beneficios”.

La innovación, la investigación y el desarrollo independientes son la única salida para Leyard. Con años de experiencia en el mercado, Li Jun decidió invertir en el desarrollo del televisor LED de menor distancia entre píxeles. Esta idea contenía un gran riesgo porque se extendía el dicho de que el OLED (siglas en inglés de “diodo orgánico de emisión de luz”) desplazaría al LED.

La principal razón de su fe en el LED fue el tamaño y el costo. El OLED solo puede alcanzar un tamaño máximo de 110 pulgadas, mientras que el LED puede alcanzar un tamaño mayor, y si se juntan cuatro OLED de 54 pulgadas cada uno, el costo aumentará unas 100 veces. La gran inversión, el largo proceso y un futuro poco claro preocupaban también a Li Jun.

Con el fin de estimular a los investigadores, Li Jun estableció un mecanismo de incentivo muy atractivo: darles a los investigadores acciones y letras de la compañía. Con esta medida logró atraer y retener a personal talentoso del sector, lo que suministró una fuerza motriz de desarrollo.

Gracias a estos esfuerzos, los productos LED de Leyard obtuvieron un crecimiento constante en un corto plazo: la distancia entre píxeles disminuyó de 3 mm a 2,5 mm, 1,9 mm, 1,6 mm y, ahora, la pantalla de televisor es de una distancia de 1,2 mm.

Li Jun debe su éxito a la siguiente fórmula: meta clara + miles de pruebas + seis años de investigación + tres alianzas poderosas (la iluminación de la compañía taiwanesa Everlight, el chip semiconductor de la firma estadounidense TI y la tecnología de televisión inteligente de Xiaomi).

Li Jun presta mucha atención a la propiedad intelectual. Leyard posee cerca de 200 patentes, las que, a su parecer, constituyen el verdadero carácter competitivo de la compañía.

Un tradicional rollo de pintura se muestra en una pantalla LED gigante, en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de 2008.

Pantallas LED en el Centro Toyota, sede de Houston Rockets, equipo de la NBA.

 

Mayor fuerza motriz del desarrollo económico

En 2008, Leyard consiguió la licitación de LED para los Juegos Olímpicos de Beijing por su calidad estable y mejor tarifa.

Para no registrar fallos en el evento internacional, Leyard hizo que sus productos pasaran exámenes muy rigurosos: los sumergió en agua durante tres días seguidos (a fin de comprobar que fueran a prueba de agua), perfeccionó el diseño para que pudieran soportar una mayor carga, etc.

Su participación en los Juegos Olímpicos significó un impulso importante en la historia de Leyard. Luego de ello consiguió los contratos para la Expo Mundial de Shanghai, la celebración del 60.° aniversario de la fundación de la República Popular China, la velada de la Fiesta de la Primavera de CCTV, los Juegos Deportivos Nacionales, la terminal 3 del Aeropuerto Internacional de la Capital (Beijing) y las tres estaciones ferroviarias más importantes de Beijing.

Leyard cuenta ahora con oficinas en la India, Europa, EE. UU. y Sudamérica, con lo que ha hecho realidad su estrategia global.

Al hablar del futuro, Li Jun cree que la innovación no solo es el rumbo para las empresas chinas de alta tecnología, sino también para la economía nacional.

“El actual cambio del modelo económico es un periodo doloroso para China. Por un lado, el elevado costo reduce la superioridad que tenemos en mano de obra respecto a los países del Sudeste Asiático, la India y los africanos, lo que conduce a que las industrias de trabajo intensivo pierdan competitividad y empiecen a trasladarse a otros países. Por otro lado, en el mercado de alta gama, China todavía dista mucho del avanzado nivel internacional, no solo en cuanto a tecnología, sino también en cuanto a calidad, debido a anteriores descuidos en la innovación tecnológica”.

Li Jun expresa: “Con tantos años de pruebas, hemos descubierto que si nos adelantamos en la innovación tecnológica y en el desarrollo de productos propios tendremos una mayor competitividad en muchos sectores e, incluso, en los mercados de alta gama del mundo. Cito nuestro ejemplo. Con años de Investigación y Desarrollo hemos roto ya el monopolio de productos extranjeros en el sector LED e, incluso, tenemos mejores productos que ellos. Los televisores LED de distancia menor a 2 mm solo son producidos por nosotros en todo el mundo”.

Li nos contó una anécdota. Cuando un miembro del Consejo de Administración de BMW vio en la oficina de su compañía la pantalla de menor distancia hecha en China no podía creerlo, en especial por su perfecto efecto. “¿Por qué es un producto chino?” preguntó. Uno de los ingenieros le contestó: “Luego de un año de investigación estamos convencidos de que su pantalla de pequeña distancia es de mejor calidad y efecto”.

“Creemos que los dirigentes chinos se han dado cuenta de la importancia estratégica de la innovación y han empezado a ofrecer apoyos en la política, el mercado y los fondos, con el fin de consolidar el desarrollo de la industria de alta tecnología. Se trata de la mayor fuerza motriz de la economía china”, señala Li Jun, quien, al mismo tiempo, se siente optimista y tiene grandes expectativas respecto al futuro.