CHINAHOY

HOME

2013-March-27 14:22

¿Por qué roban la infancia de los niños chinos?

Por DANG XIAOFEI

LOS niños que empiezan la educación preescolar en los últimos años son cada vez más pequeños, incluso algunos son llevados a clase en brazos de sus padres con pañales y biberón.

Los medios chinos han exhortado en varias ocasiones por el cambio de esta situación, pero sin éxito. Y las clases después de la escuela no solo desconciertan a los padres, sino que también roban la feliz y dorada infancia de los niños.

Una infancia entre actividades extraescolares

Wang Xiaoding, alumno de 12 años de Beijing, va a empezar la escuela secundaria este año. Además de los estudios y las tareas, los fines de semana tiene que asistir a clases de inglés, de matemáticas, de golf, de tuba y de bádminton, en las cuales ha sido matriculado por sus padres. Las de inglés las empezó hace 5 años. A Wang Xiaoding no le gustan mucho estas clases, pero tampoco le fastidian. Según él, sus compañeros todavía tienen más actividades extraescolares. Él, por lo menos, cuenta con tiempo libre los sábados por la mañana.

En la escuela secundaria hay más actividades extraescolares que seguir. Kou Jinping, directora de un centro de clases extraescolares para alumnos de secundaria en Beijing, comentó que su centro cuenta con más de 10.000 alumnos, algunos de los cuales siguen clases de hasta cinco diferentes disciplinas después de la escuela.

12 de agosto de 2012. Niñas de Anhui practican gimnasia durante las vacaciones.
 

Ni siquiera los más pequeños pueden saltarse las actividades preescolares. Liang Dong, de 4 años y 4 meses, ya va al jardín infantil en Beijing. A los ocho meses su mamá ya le llevaba dos días a la semana a un curso de enseñanza temprana. “Yo nunca te llevé a ese tipo de clases, ¡ni que estuvieras tonta! Es un derroche de dinero y además atormentas al bebé”, le advirtió la abuela de Liang Dong a la madre de este. Sin embargo, la madre insiste en que la mentalidad de los mayores ya está pasada de época. Según ella, es insuficiente “no ser tonto”, se debe ser “más inteligente”.

De acuerdo con una estadística de 2012, el porcentaje de niños de 0 a 6 años de edad en Beijing que siguen actividades preescolares es del 20%, mientras que el porcentaje de bebés menores de 3 años es del 14%.

La ansiedad de los padres

“Actualmente, la infancia de los niños está llena de clases, tanto en la escuela como en casa. Al mismo tiempo, tanto los niños como los padres se sienten cansados y estos procuran que los niños saquen buenas notas”, se queja la madre de Wang Xiaoding. Pero, de todas maneras, nada le hace vacilar en su decisión de continuar con las actividades extraescolares de su hijo.

El examen de acceso a la universidad es una oportunidad para cambiar el futuro de los jóvenes. Con ese fin se han adelantado los esfuerzos, primero al examen de admisión para el segundo ciclo de la escuela secundaria, luego al paso de la escuela primaria al primer ciclo de la secundaria, después a la educación preescolar y, ahora, a los bebés entre cero y tres años.

“Se trata de la ansiedad de los padres”, sostuvo Lu Linyue, vicepresidente de la Sociedad de Educación de Zhejiang. Debido a que los padres se preocupan mucho por el atraso de sus hijos, prestan una gran atención a la “línea de salida”, desde el primer momento en que empieza la educación de los bebés, e incluso antes del parto.

“La política de planificación familiar, iniciada a finales de los años 70 del siglo pasado, ha cambiado radicalmente la estructura familiar de los chinos. Ahora los padres albergan muchas expectativas en que su hijo pueda tener éxito en el futuro, especialmente las familias comunes”, subrayó Fan Xianzuo, profesor del Instituto de Educación de la Universidad Pedagógica Central de China.

Muchos padres desean que sus niños puedan ser admitidos en las mejores escuelas mediante la realización de actividades extraescolares en centros de formación. “En Occidente la formación sirve para despertar en los niños el interés, pero en China es para que los niños saquen buenas notas y entren en una mejor escuela”.

Según las estadísticas realizadas por el Centro de Investigación Social del Diario Jiefang y la empresa de investigación Data100, el 51,1% de los encuestados no quiere que sus hijos tengan un retraso inicial en comparación con otros niños que realizan actividades extraescolares, el 34% cree que estas clases preescolares pueden ayudar a sus hijos a formar buenos hábitos de estudio y el 31,9% considera que no es malo que los niños reciban educación desde muy pequeños. También muestra que las clases de inglés ocupan el primer lugar, suponiendo el 40,4% del total.

15 de julio de 2012. Alumnos de primaria en una clase de karate en la Escuela Secundaria de Deportes de Zouping, en Shandong. Fotos de CFP
 

Desarrollo irregular

La ansiedad de los padres y la falta de recursos educativos de alta calidad hacen que las actividades extraescolares y preescolares sean tan caras. Por ejemplo, las 15 clases de golf de Wang Xiaoding le costaron 10.000 yuanes a sus padres, 1.000 yuanes por tres horas de clases personalizadas de matemáticas y 200 yuanes por cada hora de tuba. En total, el costo anual equivale al ingreso medio anual de la gente de la capital.

Huang Xutu, de 6 años, ha seguido clases de inglés durante un año, clases que han costado 20.000 yuanes. “Mi hijo tenía buenas notas y ahora el nivel de enseñanza de la escuela está por debajo del de mi hijo, por lo que necesita seguir yendo a clases después de la escuela para que no se estanque en inglés”, contó su madre.

Desde los 4 meses Yue Ye lleva a su hija a clases interactivas en su barrio. En clase dos profesores jóvenes orientan a los padres a ayudar a los bebés a hacer gimnasia y a jugar. También les leen cuentos. Aunque los bebés no entienden lo que dicen los profesores, Yue Ye cree que eso es exactamente lo que forma la capacidad de concentración de los niños. Él descubrió que su niña estaba muy concentrada cuando el profesor hablaba. Yue Ye pagó 14.000 yuanes por 70 clases de una sola vez. Aunque son caras, cree que valen la pena.

Hasta la primera mitad de 2011, en la parte continental de China había unos 12.450 centros de educación preescolar. Shanghai, Beijing, Guangzhou y Shenzhen son mercados muy activos, juntas cuentan con 5.112, un aumento del 33,6% respecto al mismo periodo del año 2010.

En realidad existen defectos en la administración de los centros de educación preescolar. En Occidente, los centros educativos tienen también que pagar impuestos, al igual que las empresas, pero la situación en China es la opuesta y por eso brotan tantos centros educativos.

“La formación es necesaria, pero no todo se logra mediante ella, por ejemplo las relaciones con otros niños. Además, no podemos educar bien a los niños solo con actividades extraescolares”, subrayó el profesor Fan Xianzuo. Asimismo, señaló que cada cosa debía hacerse en su momento. “Ahora los niños hacen las tareas del jardín de infancia en los centros de educación preescolar, aprenden los contenidos de la escuela primaria en el jardín de infancia y los de la escuela secundaria en la primaria. Eso no sigue la ley objetiva de educación y perjudica el crecimiento de los niños”.

Vida

  • El sueño chino,ml sueño
  • Sesiones de la APN y la CCPPCh en 2012
  • Cumbre sobre el cambio climático de Durban
  • Serpiente emplumada americana y dragón chino
  • Guizhou Mirando hacia el futuro