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2012-May-28 13:31

La semana de Santos en China

La semana de Santos en China

La visita de cinco días del presidente de Colombia estuvo marcada por un posible TLC, el oleoducto del Pacífico y el optimismo

Por MICHAEL ZÁRATE

Numerosa presencia de los medios de comunicación colombianos.

Sus primeras palabras al pisar suelo chino explicaban claramente el propósito de su visita: “Queremos promover la inversión china y abrir el mercado chino hacia Colombia”. Por ello, no extrañó que el primer gran anuncio que hiciera en el aeropuerto de Beijing fuera el inicio de un estudio de factibilidad para un posible Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, lo cual ha generado una interesante polémica en el país cafetero entre los que están a favor y en contra de esta decisión. Acá, en China, el primer ministro Wen Jiabao hizo un llamado a que las negociaciones entre ambas partes comiencen “lo más pronto posible”. Colombia sería el cuarto país de América Latina en negociar un acuerdo de esta magnitud, tras Chile, Perú y Costa Rica.

La visita de Juan Manuel Santos –dicho sea de paso, un apasionado de Asia desde sus años de estudiante de economía en Londres– no fue una casualidad. China es ya en el segundo mercado para las exportaciones colombianas y el comercio bilateral pasó de 700 millones de dólares en 2003 a más de 8.200 millones en 2011, aunque la balanza sigue siendo deficitaria para el país de la cumbia. No obstante, el panorama económico mundial ha hecho que Santos le dé mucha prioridad a la relación con el Asia-Pacífico, pues –como él mismo señaló– “es la región que, junto con Latinoamérica, está llamada a liderar el progreso del mundo”. No por nada, en esos mismos días, el presidente de Perú, Ollanta Humala, se encontraba también de visita por Japón y Corea del Sur.

Actualmente todos hablan del apetecible mercado chino, pero ¿qué hay de Colombia? Durante una conferencia ofrecida en la emblemática Universidad de Beijing, el presidente Santos fue honesto al reconocer que, hasta hace unos años, su país era conocido por el conflicto interno que desgraciadamente todavía no culmina. Sin embargo, destacó los óptimos resultados obtenidos por su país en el campo de la seguridad (sobre todo a partir de la gestión de su antecesor, Álvaro Uribe), así como el compromiso de su gobierno por erradicar la pobreza extrema, que hoy afecta a un 13% de colombianos.

Hoy, Colombia es vista por China como un país muy favorable debido a su situación geográfica, sus resultados económicos y sus recursos naturales y humanos. De hecho, fue muy singular que un empresario chino le comentara al presidente: “Colombia es geográficamente correcta, económicamente correcta y políticamente correcta”. Un sorprendido Santos dijo que estaba pensando en utilizarlo como eslogan para promocionar su país.

El presidente Juan Manuel Santos.

El oleoducto del Pacífico

La estadía de Santos en China dejó como saldo la firma de nueve acuerdos, entre los que destaca el interés de participar en el financiamiento de un oleoducto que permitirá la salida de crudo colombiano y venezolano a través del océano Pacífico rumbo a Asia y, particularmente, a China. “El oleoducto es una inversión que le interesa muchísimo al Gobierno chino, así nos lo expresó el presidente (Hu Jintao) y varios de los empresarios”, mencionó Santos, en una declaración ofrecida en la Casa de Huéspedes de Diaoyutai, el 9 de mayo.

El propio ministro de Minas y Energía de Colombia, Mauricio Cárdenas, se encargó de reafirmar que el presidente Hu Jintao había dicho explícitamente que se trataba de un “un asunto estratégico para China”. Se estima que el proyecto colombo-venezolano estará listo en 2018, a un costo de alrededor de 8.000 millones de dólares y que permitirá vender a Asia, pero preferencialmente a China, cerca de 600.000 barriles diarios de crudo.

Según el ministro Cárdenas, empresas chinas del sector energético están también interesadas en importar desde Colombia carbón metalúrgico producido en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá. No es un secreto que China necesita hoy de distintas fuentes energéticas para sostener su acelerado crecimiento. Sin embargo, Cárdenas recordó que para materializar este objetivo, Colombia requiere la construcción de un ferrocarril que transporte dicho carbón con bajos costos logísticos. Precisamente, informó que había estado en conversaciones con el Banco de Desarrollo y la Corporación de Inversiones de China para que entren a tallar en esta aspiración colombiana.

Entre los otros acuerdos figuran uno en materia de cooperación agrícola, otro en cooperación económica y técnica, y un protocolo fitosanitario para la exportación a China de pollo, res y vegetales colombianos. Esto último fue muy resaltado por el presidente Juan Manuel Santos, pues consideró que el mercado chino era “prácticamente ilimitado” para Colombia.

Santos junto al embajador de Colombia, Carlos Urrea (izq.), y la canciller María Ángela Holguín (der.). Fotos de Dong Ning

El optimismo y García Márquez

Pero en las relaciones bilaterales no todo es comercio y negocios. Una de las primeras actividades que Santos realizó en China fue su visita a la Universidad de Beijing, donde ofreció la conferencia “Colombia: camino a la prosperidad económica” y anunció la donación de más de 250 libros de escritores colombianos, entre los que resaltaba el nombre de Gabriel García Márquez, de gran popularidad entre los lectores chinos. Precisamente, entre los asistentes a la conferencia figuró el joven hispanista Fan Ye, responsable de la primera traducción oficial al chino de Cien años de soledad, la cual fue publicada en julio del año pasado. Uno de esos ejemplares le fue obsequiado al jefe de Estado.

“Me alegra que el pueblo chino lea a García Márquez y conozcan de la magia de Colombia a través del chino, pero no se imaginan el deleite que es leerlo en su idioma original”, mencionó el mandatario, quien estuvo acompañado por la canciller de ese país, María Ángela Holguín, y los ministros de Comercio, Sergio Díaz-Granados; de Transporte, Germán Cardona; de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas; y de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.

La presencia de Santos en Beida (como se le conoce a la Universidad de Beijing) sirvió para promocionar a Colombia entre los estudiantes y, de paso, explicar en qué han consistido las reformas que le permiten hoy al país sudamericano tener una estabilidad política y económica. “El optimismo para un país es como el sol para las plantas, sin optimismo no hay un buen resultado”, dijo Santos, quien valoró el tesón de sus compatriotas, pues –como él mismo recordó– hasta hace poco más de una década Colombia era considerada, por algunos analistas, “como parte de esa triste categoría de estados fallidos”.

Santos aprovechó el momento para anunciar su deseo de poner a disposición de China a profesores colombianos de español y, a su vez, capacitar a profesores chinos en la enseñanza de esta lengua. Este mensaje no pasó desapercibido en una universidad que tiene ya más de cien años de tradición y cuenta con una de las mejores facultades de español del país. Más aún, Santos destacó que desde 2006 hay un programa que permite que 20 jóvenes profesionales chinos, recién graduados en lenguas extranjeras, viajen a Colombia para apoyar la enseñanza del mandarín en las universidades de ese país.

La reciente visita de Santos a China espera ser un punto de inflexión en las relaciones sino-colombianas. Pero, como todo en la vida, dependerá de la capacidad de ambas partes para pasar de las buenas intenciones a los hechos.