EN 1995, la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de las Naciones Unidas (Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing) tuvo lugar en Beijing, en que se aprobó la histórica Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, que trazó el plan de desarrollo para promover la igualdad de género y el desarrollo de las mujeres, convirtiéndose en el documento programático clave para guiar el trabajo global por los derechos de las mujeres.