Primera página>Economía

Desenmascarando las falacias sobre las prácticas de los DPI en China

2018-08-06 14:36:00 Source:China Hoy Author:ZHANG HUI
【Cerrar】 【Imprimir】 GrandeMedianoPequeño

  Estados Unidos comenzó oficialmente una guerra comercial contra China imponiendo aranceles sobre productos de China por valor de 34.000 millones de dólares. Acusaciones infundadas de “robo” de tecnologías y patentes de Estados Unidos constituyen una base importante para el lanzamiento de tales medidas. Un informe publicado recientemente por la Oficina de Comercio y Política de Manufactura de la Casa Blanca, descaradamente titulado “Cómo la agresión económica de China amenaza a la tecnología y la propiedad intelectual de los Estados Unidos y el mundo”, habla de la utilización de recursos abiertos y la participación de académicos visitantes en reuniones científicas y de estudiantes chinos en actividades de espionaje tecnológico. Esto muestra ridículamente lo poco convincente e infundadas que son las acusaciones contra China. El informe denigra exageradamente sobre la protección de los Derechos de Propiedad Intelectual (DPI) en China, pretendiendo demostrar que China ha utilizado mecanismos de “aprobación de acceso al mercado” y de “supervisión del gobierno” para obligar a la transferencia tecnológica. El informe no menciona las mejoras del sistema jurídico de China en materia de protección de los DPI y el cada vez mejor entorno de negocios para empresas extranjeras. Es hora de actualizar a los que están en contra de China sobre los últimos avances del país en protección de los DPI y de ofrecer a nuestros lectores una imagen completa del tema.

  Potencia emergente en los DPI

  Jack Perkowski, comentarista de temas de actualidad, indicó en un artículo en Forbes: “Después de todo, el crecimiento del mercado de China es cada día más notable, atrayendo a más y más empresas. China sí cambia. Lo que es cierto hoy puede no serlo mañana”. William Weightman, becario Fullbright de 2017 a 2018, comparte el mismo punto de vista de Perkowski en su reciente artículo: “El progreso de China sobre los Derechos de Propiedad Intelectual (sí, de verdad)”, publicado en The Diplomat. Weightman habló del estereotipo sobre la protección de los DPI en China, e indicó que muchas compañías estadounidenses todavía creen que como fábrica del mundo, China produce artículos de baja calidad, imitaciones y copia modelos de negocio del extranjero, que es una tierra de imitadores “que no respeta los Derechos de Propiedad Intelectual”. “Esto, por supuesto, no es exacto”, señaló Weightman en el artículo. “China se ha convertido cada vez más en un país innovador que ha demostrado una voluntad seria en la aplicación de un régimen efectivo de los DPI”.

  De hecho, las empresas extranjeras tienen muy buenos resultados en la protección de sus derechos de propiedad intelectual. Un estudio de 2016, hecho por Brian Love con la Escuela de Derecho de la Universidad de Santa Clara, mostró que entre 2006 y 2011, las empresas extranjeras aportaron más del 10% de los casos de infracción de patentes en China y ganaron más del 70% de estos casos. Hoy la tasa alcanza hasta el 80%. Esto también explica por qué China ha sido seleccionada con frecuencia por las empresas extranjeras como el foro ideal para presentar litigios relativos a la propiedad intelectual.

  Como muchas compañías chinas tienen la intención de expandir sus negocios por el mundo y en China se vive un auge por la innovación de alta tecnología, las demandas internas de protección de la propiedad intelectual han crecido también, lo que ha impulsado la mejora del sistema jurídico del país y su cumplimiento.

  En su discurso pronunciado en la ceremonia inaugural de la Conferencia Anual 2018 del Foro de Boao para Asia, el presidente Xi Jinping indicó: “Una protección más fuerte de los Derechos de Propiedad Intelectual es el requisito de las empresas extranjeras, y más aún de las empresas chinas”. Manifestó que el país asiático trabaja por restaurar la Administración Estatal de Propiedad Intelectual para reforzar el contingente de funcionarios gubernamentales, intensificar la aplicación de las leyes, aumentar significativamente las multas a los delincuentes y desplegar leyes adecuadas que generen un efecto disuasorio.

  De acuerdo con el libro blanco China y la Organización Mundial de Comercio, publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado de China, desde su adhesión a la OMC en 2001, en el país se han elaborado y mejorado leyes y regulaciones sobre la protección de los DPI, se han establecido mecanismos de trabajo con muchos países y construido el sistema jurídico de los DPI conforme a las reglas de la OMC que se adapta a las condiciones de China. El libro blanco indica que, “la Ley de Modificación de Marcas establece un sistema de daños punitivos. La Ley sobre Competencia Desleal modificada mejora la protección de secretos comerciales, identifica actos de confusión, y expande el alcance de la protección de la propiedad intelectual a través de una miríada de adiciones. Actualmente China está trabajando en la modificación de la Ley de Patentes y la Ley de Derecho de Autor”. China ha establecido tres tribunales de DPI en Beijing, Shanghai, y Guangzhou, y órganos judiciales especiales en 15 tribunales intermedios de todo el país para tratar los casos interregionales, incluidos los relacionados con las patentes.

  China ha logrado notables resultados en la protección de los DPI. Desde 2001, las regalías de propiedad intelectual pagadas por el país a los titulares de derechos de autor extranjeros han registrado un crecimiento anual del 17 %, alcanzando los 28.600 millones de dólares en 2017. Ese mismo año China también recibió 1,382 millones de solicitudes de patentes de invención, el primero en el mundo por séptimo año consecutivo. Según los datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, 51.000 solicitudes de patentes presentadas desde China a través del Tratado de Cooperación de Patentes fueron aceptadas en 2017, el segundo del mundo sólo superado por Estados Unidos.

  Shen Changyu, director general de la Oficina Estatal de Derechos de Propiedad Intelectual (OEPI) de China, declaró en un foro en abril que los incesantes esfuerzos del país para mejorar la protección de los DPI han elevado el índice de satisfacción del público para la protección de los DPI de China de 63 en 2012 a 76 en 2017. Sin embargo, a escala mundial, muchas empresas chinas han sufrido las infracciones por el uso de sus DPI, o se ven limitadas por barreras de los mismos. Por lo tanto, en el Foro de Boao para Asia, el presidente Xi también pidió a los gobiernos extranjeros ayudar a mejorar la protección de los DPI de China.

  No hay ganador en una guerra de comercial

  El informe de la Sección Especial 301, que ha investigado las prácticas de China en la transferencia de tecnología, propiedad intelectual e innovación, y el informe recientemente publicado por la Oficina de Comercio y Política de Manufactura, de la Casa Blanca, critican el “Hecho en China 2025”, una estrategia nacional que tiene como objetivo mejorar la manufactura del país. ¿Es necesario que un plan de desarrollo nacional sea sometido a un examen de un gobierno extranjero para su aprobación? ¿Hay algo malo en que China quiera desarrollar su economía mediante la formulación de un plan de enriquecimiento para su gente? Es una injerencia descarada en los asuntos internos con acusaciones infundadas sobre las prácticas legítimas de China. Sin embargo, tras la fachada de investigaciones injustificables y flagrante desconocimiento del sistema de comercio multilateral de la OMC, podemos discernir claramente el miedo del gobierno de Donald Trump a China. Confinado por su juego de suma cero y persistente mentalidad de la Guerra Fría, no puede soportar ver a una China en ascenso obteniendo ventajas en muchos aspectos del desarrollo industrial a nivel mundial, ni en sus niveles de cooperación de ganancias compartidas. Estados Unidos, el poder establecido del mundo, impulsado por el hegemonismo, está tratando de doblegar a cualquiera que pueda desafiar su posición dominante internacional por recurrir al proteccionismo y el aislacionismo. Sin embargo la globalización económica es una tendencia irreversible y el sistema de comercio multilateral de comercio es valorado por la mayoría de la comunidad internacional. Una guerra comercial no va a hacer bien a nadie. “No hay ganadores en una guerra comercial”, indicó William Zarit, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en China, en un comunicado publicado antes de que los aranceles de Estados Unidos entraran en vigor.

  “El argumento más sólido de Trump en su campaña electoral fue que no iba a perder sangre y hacienda americanas en guerras inútiles”, señaló Adam Posen, presidente del Instituto Peterson de Economía Internacional, en marzo en un artículo de opinión. “El lanzamiento de una guerra comercial por parte de Estados Unidos demostraría ser su Afganistán económica, costoso, de composición abierta, y sin fruto”.

  The Washington post y la Escuela Schar de Política y Gobierno de la Universidad George Mason llevaron a cabo una encuesta, acerca de las tarifas de Trump contra China, que han desencadenado los aranceles a productos del país asiático. El 56 % de los encuestados cree que la situación podría influir negativamente en los empleos en Estados Unidos, y el 73 % ha mostrado su preocupación por el impacto de la guerra comercial porque aumentaría el costo de la vida.

  Como han señalado una gran cantidad de informes de los medios de EE.UU., muchos agricultores y fabricantes que antes eran firmes partidarios de Trump, han vacilado en su fe cuando los aranceles punitivos entraron en vigor, debido a que ya están sintiendo el impacto de un menor acceso al mercado y costos más elevados.

Compartir con:

Copyright © 1998 - 2016

今日中国杂志版权所有 | 京ICP备:0600000号