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La batalla final contra la miseria

Source:China Hoy Author:LU RUCAI
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Después de culminar la tarea de alivio de la pobreza este año, alrededor de 100 millones de chinos lograrán salir de dicha condición y se alcanzarán los objetivos de reducción de la pobreza de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas diez años antes de lo previsto. Ningún país ha podido cumplirlo en un tiempo tan corto. Esto reviste un gran significado tanto para China como para el mundo”, señaló el presidente Xi Jinping en una videoconferencia sobre el triunfo definitivo en la dura batalla contra la pobreza, el 6 de marzo pasado, a la que asistieron los principales responsables de todas las provincias, regiones autónomas y municipios bajo jurisdicción central del país, incluidos los jefes de nivel distrital de las 22 provincias de las regiones centrales y occidentales encargadas de las más difíciles tareas de erradicación de la pobreza.

 

Hasta ese momento, en el país todavía había 52 distritos, 2707 aldeas y 5,51 millones de personas pobres. Para hacer realidad la liberación general de la pobreza había todavía muchos “huesos duros que roer”.

14 de noviembre de 2019. Trabajadores de un equipo de asistencia contra la pobreza visitan a una familia de la aldea de Dongbao, en la ciudad de Ji’an, provincia de Jiangxi.

 

Dificultades

 

Desde la aplicación de la política de Reforma y Apertura, la reducción de la pobreza ha sido una tarea importante del Gobierno chino. A finales de 2012, China había sacado de la pobreza absoluta a unas 700 millones de personas, aunque 98,99 millones seguían en dicha situación. En 2015, China estableció el objetivo de mitigación de la pobreza, a fin de garantizar que en 2020 todas las personas que según los estándares nacionales vigentes viven en tal condición salgan de ella, logrando superar la pobreza en zonas enteras. Tras siete años de esfuerzos, a fines de 2019, la población necesitada rural había disminuido a 5,51 millones.

 

Para resolver fundamentalmente el problema, la Oficina del Grupo Dirigente del Consejo de Estado para el Alivio de la Pobreza y el Desarrollo publicó en 2012 dos listas de distritos claves en los objetivos de ayuda, incluidos 592 distritos de 22 provincias de las regiones centrales y occidentales del país, y 680 distritos de 14 áreas colindantes con dificultades especiales. Excluyendo los 440 superpuestos, el país finalmente identificó 832 distritos pobres. A finales de febrero de este año, solo 52 de los mismos aún no habían logrado quitarse la etiqueta de “distrito pobre”.

 

Según los estándares de verificación, estos 52 distritos empobrecidos se distribuyen en 7 provincias y regiones autónomas ubicadas en su mayoría en las zonas remotas del oeste de China, a saber, Guangxi, Sichuan, Guizhou, Yunnan, Gansu, Ningxia y Xinjiang, que se caracterizan por el difícil acceso al transporte, el obstáculo de comunicarse en distintas lenguas, el bajo nivel educativo, las malas condiciones naturales, una falta de tierras cultivables y una débil industria agrícola. Entre tanto, 11 distritos se encuentran en las montañas Liupan, Qinba, Wuling, Wumeng, Yanshan-Taihang y Dabie. En 2019, al menos 13 de 38 distritos necesitados en la montaña Wumeng aún no se habían librado de la pobreza, una situación similar a la de 7 distritos de la prefectura autónoma de la etnia yi de Liangshan, en la provincia de Sichuan.

 

Esta es solo una parte de la tarea de este año. Liu Yongfu, director de la Oficina del Grupo Dirigente del Consejo de Estado para el Alivio de la Pobreza y el Desarrollo, sostuvo que aunque 2 millones de personas han salido de la pobreza, corren el riesgo de volver a ella. Entre la población no vulnerable, hay también unos 3 millones de personas marginadas que podrían sumirse en la pobreza. Por ello, la tarea de este año es sacar a 10 millones de la miseria.

 

Entre los restantes 5 millones de pobres registrados, los ancianos, enfermos y discapacitados suponen el 45,7 %. Como ellos carecen de la capacidad laboral necesaria, no les son aplicables los modelos comúnmente utilizados, por ejemplo, el alivio de la pobreza a través de las industrias. Al mismo tiempo, hay un pequeño número de personas pobres que solo esperan obtener ventajas sin realizar ningún trabajo o que el Gobierno les ayude. Aunque este grupo representa una pequeña proporción, es uno de los “huesos más difíciles de roer”.

 

Múltiples medidas

 

Tan pronto como se formuló el objetivo general de alivio de la pobreza en 2015, los principales responsables del Partido Comunista de China (PCCh) y del gobierno de 22 provincias (regiones autónomas) del centro y el oeste del país, donde se concentran los distritos afectados por la pobreza, firmaron una carta de responsabilidad comprometiéndose a cumplir la tarea para fines de 2020.

 

Liu Yongfu recordó que a principios de este año, los gobiernos de los niveles provincial, distrital y de aldea involucrados elaboraron planes de trabajo específicos, los cuales deben ser sometidos a una supervisión. De hecho, el estándar de alivio de la pobreza de China no se refiere únicamente a los ingresos. De acuerdo con el plan de precios constantes de 2011, el ingreso anual per cápita de los agricultores debe alcanzar los 2300 yuanes (340 dólares, al tipo de cambio hoy). Sin embargo, a fines de 2019, conforme al índice de precios, el monto correspondiente era de 3218 yuanes (475 dólares). Liu Yongfu afirmó que para fines de este 2020 se piensa llegar a 4000 yuanes (590 dólares).

 

Al mismo tiempo, enfatizó que el ingreso no es el único criterio. Se debe conseguir que los beneficiarios de la ayuda contra la pobreza no se inquieten por la alimentación ni el vestido, y tengan garantizadas la educación obligatoria, la asistencia médica básica y la seguridad de su vivienda. La tasa neta de matriculación de niños en edad escolar en las escuelas primarias ha alcanzado el 99,94 %, más de 8 millones de hogares pobres han resuelto el problema de la seguridad de la vivienda, y alrededor de 10 millones de personas se han mudado a nuevas casas gracias a la política de traslado a lugares más convenientes. Los sistemas de seguro médico básico, de seguro ante graves enfermedades y de asistencia médica han generado una mayor tranquilidad en la población pobre rural.

 

En respuesta a las malas condiciones naturales, el transporte deficiente, la falta de industrias y otras debilidades en el desarrollo sostenible que enfrenta la gente en áreas profundamente empobrecidas, el Gobierno chino ha adoptado medidas específicas consistentes en la reubicación, la mejora de las infraestructuras, el apoyo en el desarrollo de industrias y la conexión con el mercado a través del comercio electrónico y otros canales. A finales de marzo, China había construido más de 2,66 millones de casas de reasentamiento; más de 9,6 millones de personas necesitadas registradas habían sido reubicadas, cuya tasa de ocupación alcanzó el 99 %; y alrededor del 90 % de las familias pobres reubicadas con mano de obra habían logrado que uno o más miembros tuviesen empleo.
10 de junio de 2020. Alumnos de la escuela primaria Pengyongwu, ubicada en el distrito de Yunyang, en la ciudad de Chongqing, hacen fila para tomar una caja de leche.

 

 

Una muestra de ello es Guizhou. La provincia ha trasladado a 1,88 millones de personas a lugares más convenientes para su manutención, lo que representó el 15 % del plan nacional de reasentamiento. Al mejorar de manera integral la infraestructura en las zonas afectadas por la pobreza, las aldeas instituidas que reúnen las condiciones necesarias tienen acceso a carreteras. Asimismo, todas las aldeas poseen clínicas y médicos, se han mejorado las condiciones para la gestión de la educación obligatoria de 108.000 escuelas, la tasa de confiabilidad del suministro rural de energía ha alcanzado el 99 % y la tasa de acceso a banda ancha de las aldeas extremadamente pobres ha ascendido al 98 %. Además, se ha resuelto el problema de la falta de empleo en los trabajadores de mediana capacidad mediante la creación de puestos de beneficio público. Por ejemplo, se han construido decenas de miles de centrales fotovoltaicas en las aldeas pobres de todo el país y los ingresos anuales de cada una de estas llegan a 200.000 yuanes (29.530 dólares), que se utilizan como ingresos colectivos de la aldea destinados a establecer puestos de bienestar público para el mantenimiento de carreteras, el cuidado de los ancianos y la recolocación de personas de hogares pobres con una relativa escasez de mano de obra.

 

Con el fin de prevenir la transmisión intergeneracional de la pobreza, China ha invertido en la educación de las áreas pobres a distintos niveles. Cada año las universidades admiten a más de 100.000 estudiantes de dichas zonas y les proporcionan becas y subvenciones. Además, los estudiantes de secundaria no matriculados en preparatoria y los no matriculados en la universidad de zonas pobres pueden ingresar a escuelas vocacionales y técnicas a través de subsidios financieros, en aras de resolver la falta de empleo, a la vez de atender las necesidades de mano de obra urbana. En las zonas de minorías étnicas se ha puesto en marcha un programa piloto para el aprendizaje del chino en la educación preescolar. En la prefectura autónoma de Liangshan, este programa ha permitido que en un año 300.000 niños de 4 a 6 años aprendan el chino estándar.

 

Este 2020, afectada por la pandemia de COVID-19, la lucha contra la pobreza ha enfrentado mayores desafíos. Como respuesta, a principios de marzo, el 99 % de los equipos de trabajo delegados en las aldeas empezaron a dirigir a los lugareños en la prevención y el control epidemiológicos, mientras les ayudaban a liberarse de la pobreza.

 

Una labor constante

 

A pesar de los logros alcanzados, no es fácil mantener tales resultados estables. Algunos niños abandonan la escuela repetidamente, numerosas instituciones médicas rurales tienen un bajo nivel de servicios, algunas casas ruinosas no están bien reparadas y no hay seguridad en el agua potable de algunos lugares con escasez estacional. En consideración de estos problemas, el presidente Xi Jinping y los dirigentes de las provincias y regiones autónomas del país hicieron un balance de las dificultades y tareas prioritarias en la etapa final de la erradicación de la pobreza.

 

En ese sentido, los gobiernos en todos los niveles han llegado al consenso de establecer un cierto período de transición para mantener la estabilidad relativa de las políticas de asistencia.

 

Liu Yongfu enfatizó que la “batalla del acometimiento de lo más duro en la liberación de la pobreza” tiene como objetivo eliminar el problema de la pobreza absoluta que China no ha resuelto durante miles de años. Posteriormente, la tarea será aliviar la pobreza relativa, mientras que la brecha en el desarrollo también será superada.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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