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“México encuentra en China un socio estratégico”

2018-03-06 14:50:00 Source:China Hoy Author:MICHAEL ZÁRATE
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Por MICHAEL ZÁRATE

Fue uno de los invitados a las ceremonias de inauguración de las “Dos Sesiones” de 2018. Días antes de que acudiera al Palacio del Pueblo en Beijing, el embajador mexicano José Luis Bernal recibió en su despacho a China Hoy para conversar, entre otros temas, sobre el camino de desarrollo que viene siguiendo China en la denominada “nueva época” y las oportunidades que se abren para México.

China Hoy (CH): Sr. Embajador, ¿cuáles son sus apreciaciones respecto a las reuniones de la Asamblea Popular Nacional y del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, conocidas como las “Dos Sesiones”?

José Luis Bernal (JLB): Las “Dos Sesiones” nos dan a los observadores externos que estamos trabajando en la relación bilateral con China, una gran oportunidad para seguir de cerca un proceso que llama la atención de todo el mundo. Es el proceso de deliberación, de consulta y de toma de decisiones en materia de política pública. Hemos venido siguiendo los preparativos desde que se celebró el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China y cómo se han dado diferentes anuncios, diferentes propuestas, y esto nos genera interés en temas específicos.

Un tema es la renovación de los cuadros, que implican sobre todo la renovación del mandato del presidente Xi Jinping para un segundo período de cinco años, así como la designación de los cuadros gubernamentales que van a acompañar este nuevo mandato a nivel político; además de la definición de políticas económicas y de algunas modificaciones a la Constitución del país, que marcan y rediseñan estrategias que afectan el devenir histórico que está siguiendo China.

En México tenemos expectativa, por un lado, en ver cómo esta toma de decisiones se refleja en nuevas metas y cómo puede tener un impacto en la Asociación Estratégica Integral que venimos desarrollando con China; y, por otro lado, cómo podemos nosotros asociarnos aún más con estos proyectos para tener un beneficio compartido de los esfuerzos que haga el pueblo chino y el Gobierno chino en un marco de apertura y cooperación.

CH: En el XIX Congreso Nacional del PCCh, el presidente Xi Jinping habló del ingreso en una “nueva época”. ¿Qué opinión le merece esta “nueva época” y el camino de desarrollo al cual está apuntando China?

JLB: Lo que derivamos del concepto de una “nueva época” tiene que ver con el proceso mismo de transformación de China, que ha seguido varias etapas que parten de la revolución de 1949, pero básicamente a partir de 1978 con el proceso de reforma y apertura. Hace poco, apenas el 14 de febrero, México y China cumplieron 46 años de relaciones diplomáticas. Las iniciamos en 1972, cuando México y China eran países subdesarrollados, con grandes carencias y retrasos, y con una casi nula participación en el comercio internacional. Y empezamos cada uno a buscar fórmulas de cómo sacar adelante a nuestros pueblos.

Hoy estamos observando en China un proceso de transformación que tiene ya grandes éxitos en diferentes materias: combate a la pobreza, urbanización, modernización, incorporación de las clases medias al consumo creciente y la presencia de tecnologías para el uso diario de la mayoría de la gente. Ahora China está llegando a un momento en donde hay otras prioridades, que son las que vamos a observar: cómo se definen en materia de política pública las medidas para llevar a cabo un desarrollo sostenible y un desarrollo económico más verde, con nuevas reglamentaciones para la inversión que llega a China y para las que salen de China al exterior, teniendo en cuenta un cambio en el modelo que busca depender más del consumo interno.

Los países en desarrollo, las economías emergentes y otras naciones estamos expectantes por ver cómo se mueve más el mercado y cómo podemos participar aún más en esta expansión que, estamos seguros, van a seguir teniendo la economía y la sociedad en China.

CH: Uno de los temas que tratamos en la entrevista que le hicimos el año pasado fue el del turismo. Aquella vez, usted nos anunció la implementación de un vuelo directo entre Beijing y la Ciudad de México, el cual ya se ha concretado. ¿Qué importancia tendrá este nuevo vuelo?

JLB: Este vuelo era una aspiración que se había venido trabajando durante varios años, no es una cosa nada más de mi gestión. Se ha logrado afortunadamente convencer a una nueva aerolínea, Hainan Airlines, para participar en un vuelo que por primera vez llega directamente desde China a México y a América Latina.

En el turismo la relación no se puede fomentar si no tenemos asientos en los aviones. Tenemos más aviones. Con estos vuelos estamos ahora completando once frecuencias semanales entre México y China. Dos empresas más están brindando el servicio: Aeroméxico va a Shanghai y China Southern está volando desde Guangzhou a México, y lo de Hainan Airlines nos va a ampliar la capacidad de conexión.

Esto se ha reflejado ya en el número de turistas: casi 150.000 turistas chinos viajaron a México en 2017, por encima de los 120.000 del año anterior. Más de 82.000 viajeros mexicanos llegaron a China. Entonces, se abren opciones que multiplican no solamente la posibilidad sino el interés. Hay que recordar que México se convirtió el año pasado en el octavo país que más turistas recibió en el mundo. Recibimos 39 millones de visitantes y esto nos da una idea de la capacidad que tenemos. ¿Qué quiere decir esto? Que si recibimos 150.000 personas provenientes de China, la capacidad de México es de recibir al año, al menos, 102 millones de personas que vengan de China.

CH: Antes de iniciar una gira por algunos países latinoamericanos –entre ellos México–, el secretario de Estado de EE. UU., Rex Tillerson, alertó sobre la “presencia creciente” de China en la región. ¿Cómo tomó usted esas declaraciones? ¿Cómo calificaría la relación China-América Latina y China-México?

JLB: Empiezo por la segunda parte. China y México tienen una dinámica intensa en la relación. China es ya nuestro segundo socio comercial en el mundo, desde luego después de EE. UU. En el caso de China, en particular, hemos venido construyendo una Asociación Estratégica Integral que nos permite trabajar en todos los sectores, no solamente en comercio, inversión, tecnología. Se trata de darle una visión integral a la vinculación que México quiere tener con este gran país.

¿Qué pasa en la relación entre China y América Latina? Nosotros no lo vemos como que haya una necesidad de que América Latina tenga que elegir con quién se relaciona. México, como país latinoamericano, tiene una amplia gama de relaciones. América Latina es una región grande y hace poco hubo la Segunda Reunión Ministerial del Foro CELAC-China en Santiago de Chile. Fue la reunión ministerial a la que han asistido más ministros de Relaciones Exteriores del lado de América Latina, unos 32, y esto implica el interés que tiene toda la región por profundizar el diálogo con China.

América Latina está fortaleciendo sus relaciones con sus socios. En China encontramos un socio importante. En el caso de México, encontramos en China un socio estratégico, y estamos fortaleciendo nuestra relación cada día independientemente de opiniones que vengan de otros lados.

CH: ¿Cuáles son los más importantes objetivos que la Embajada de México se ha trazado para este “Año del Perro”?

JLB: El “Año del Perro” nos trae una visión de solidaridad y cooperación. Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre. Es una característica de amistad y creemos que, en el caso de México, vamos a seguir profundizando la Asociación Estratégica Integral con China, con metas que la embajada está persiguiendo en sectores prioritarios.

Uno es seguir fortaleciendo el diálogo político. Además, vamos a seguir fomentando lo que del lado de México denominamos la creación de cadenas de valor y distribución. El comercio entre México y China ha llegado a niveles que no tienen comparación con muchos países. El comercio de China con México es más alto que el que China tiene con cualquiera de los países BRICS. ¿Por qué lo digo? Porque hay una gran relación entre las dos economías.

México es un gran punto de conexión. Es un centro manufacturero mundial, pero también un punto de conexión para unir mercados. Somos una puerta de entrada a América Latina y América del Norte. Estamos creando zonas económicas inclusivas que atraviesan fundamentalmente el istmo de Tehuantepec, que van a unir mejor a los océanos, y estamos adoptando este concepto de cadenas globales de valor para no hablar únicamente de comercio. Este es un tema que vamos a trabajar de manera muy intensa con China en los próximos años.

CH: ¿Y en cuanto al ingreso de productos mexicanos al mercado chino?

JLB: Estamos también insistiendo en su importancia. Hay un gran cambio en las políticas económicas de China, el cual apreciamos de manera muy positiva, que es el de depender más del consumo. Y, para ello, estamos promoviendo una mayor venta de productos mexicanos en este mercado. Por ejemplo, el acuerdo que firmamos hace unos meses con Alibaba permitirá que llevemos más oportunidades a los pequeños y medianos empresarios en México. Somos un gran proveedor de muchos productos para EE. UU., fundamentalmente en alimentos. Hay un gran potencial que podemos también canalizar hacia el gran mercado que va a crecer aún más en China, y esto implica que mejoremos las capacidades de transporte, de comunicación y que adoptemos mejores tecnologías si vamos a entrar en el comercio electrónico. La relación China-México es muy amplia, pero las oportunidades son aun mayores.

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