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La carretera dela prosperidad

Source: Author:MA LI
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Obreros construyen la “bonita carretera de Nujiang”.

 

Desde el distrito de Fugong, en la provincia de Yunnan, hasta la vieja aldea de Camden hay un trayecto de 52 km. Actualmente es un recorrido que tarda más de tres horas en coche debido a la construcción de una carretera, pero gracias a la cual, los siguientes viajes serán más expeditos. “Después de que se abra la carretera al tráfico a fines de este año, las dificultades relacionadas a los caminos en toda la prefectura de Nujiang cambiarán, y el recorrido en coche entre Fugong y Camden disminuirá a 40 minutos”, señala Zheng Yi, miembro de la Comisión Permanente del Comité de la Prefectura Autónoma de Nujiang del Partido Comunista de China (PCCh) y directora del departamento de publicidad de dicha prefectura.

 

La denominada “bonita carretera de Nujiang”, cuya construcción comenzó en septiembre de 2017, es parte de la ruta nacional G219 en la provincia de Yunnan. Además, es la única arteria que conecta las tres ciudades de nivel distrital de la prefectura autónoma, por lo que es fundamental dentro del itinerario turístico del oeste y noroeste de Yunnan. Después de que se abra al tráfico, la carretera, con una longitud total de 288 km, se convertirá en el principal camino para el turismo de Yunnan y permitirá aprovechar el Gran Valle de Nujiang, los ríos Jinsha, Lancang y Nujiang, y el monte Gaoligong. “La ‘bonita carretera’ ayudará al pueblo de Nujiang a salir de la pobreza y a prosperar”, expresa Zheng Yi.

 

Un lugar idílico

 

La aldea de Camden está al pie del monte nevado Biluo, que en el idioma de la etnia nu significa “un lugar idílico que la gente desea visitar”. Enfrente se encuentra el monte Huangguan, cuyo nombre se debe a que parece una corona. Desde Camden se puede avistar este monte, el cual es visitado por numerosos turistas debido a su fama.

 

Últimamente, Camden se ha beneficiado del apoyo de los departamentos de turismo de diversos niveles, al igual que de su paisaje natural y su colorida cultura, lo que ha permitido crear una aldea turística con rasgos característicos de la etnia nu. Actualmente cuenta con 18 hostales que reciben anualmente 100.000 visitantes, lo cual representa un ingreso anual de más de 3 millones de yuanes.

 

Cuesta imaginar que hace tan solo 20 años, Camden fuese la aldea más pobre en el cantón de Pihe. “En aquel entonces, el ingreso per cápita anual solo era de 200 o 300 yuanes. La vida era muy dura. A los niños no se les podía dar ropa nueva”, cuenta Yu Wulin, dueño del hostal Nusuli 150.

 

Yu es un personaje famoso en Camden. Los moradores del lugar atribuyen, en gran medida, el haber salido de la pobreza a los esfuerzos de Yu Wulin, quien ha sido clave en el desarrollo turístico. En 1999, luego de tres años en Shanghai, Yu y su esposa regresaron a Camden motivados por las políticas preferenciales del distrito en pos del desarrollo industrial rural.
Un anciano de la vieja aldea de Camden toca el dabiya. Ma Li

 

 

Yu aprovechó esta oportunidad y se convirtió en el primero en poner en marcha el proyecto agroturístico Nusuli 150. Así, en el año 2000 convirtió una vieja casa de 80 m2, junto con algunos platos típicos y su indeleble hospitalidad, en un próspero negocio.

 

El negocio creció de tal forma que, con el paso del tiempo, la oferta no alcanzaba a satisfacer el número de visitantes. Se percató de que lo primordial era resolver la falta de alojamiento, por lo que instó a los demás residentes de la aldea a transformar sus casas para recibir a los visitantes. En 2012 ya había 11 habitaciones y 26 camas en Camden, así como 15 familias dedicadas al agroturismo.

 

En 2017, gracias a un préstamo bancario de 2,7 millones de yuanes, más un poco de sus ahorros, Yu Wulin amplió el hostal Nusuli 150 hasta la entrada de la aldea. “No podemos quedarnos en la situación actual, sino que debemos preservar la cultura tradicional de Camden y atraer con ella a los visitantes”.

 

El dabiya, un instrumento tradicional de la etnia nu, y el té son dos elementos que llaman la atención de los turistas. En la actualidad hay 240 hectáreas de plantaciones de té y la producción anual alcanza las 11 toneladas.

 

“En los cuatro días de vacaciones de mayo pasado recibimos más de 200 viajeros y ganamos más de 20.000 yuanes”, indica Yu Wulin con satisfacción. “Después de que la ‘bonita carretera’ sea abierta al tráfico vendrán más visitantes”.

 

Guo Jianwen, director del departamento de publicidad del distrito de Fugong, dice que la familia Yu ha dado un buen ejemplo en la implementación del agroturismo, que, a su vez, ha ayudado a toda la aldea en la superación de la pobreza.
La puesta en marcha de la “bonita carretera” traerá más oportunidades de desarrollo para la región. Xinhua

 

 

Salir al exterior

 

El qingke (la cebada de meseta) se mueve con el viento, las casas de madera se levantan entre las terrazas, arriba se ven el cielo azul y las nubes blancas, y a lo lejos se divisa un monte nevado. Todo eso forma parte de la aldea de Qiunatong, que es considerada una de las 30 aldeas turísticas ejemplares de la prefectura autónoma de Nujiang.

 

Qiunatong, ubicada en el distrito de Gongshan, está a apenas 10 km de la frontera con el Tíbet y tiene a 10 aldeas naturales bajo su jurisdicción, entre ellas, la de Ngonliyizu. Al igual que Camden, luego de que se abra la “bonita carretera de Nujiang”, la aldea de Qiunatong recibirá mayores oportunidades de desarrollo.

 

“Las transformaciones de la aldea de Ngonliyizu no han empezado todavía. Muchas agencias de turismo nos han buscado para firmar convenios de cooperación”, destaca Yao Congxue, quien es temporalmente el primer secretario del Comité del PCCh de la aldea de Qiunatong y jefe del equipo de trabajo. El Gobierno ha asignado 20 millones de yuanes como capital para las transformaciones de infraestructura en la etapa inicial.

 

Qiunatong tiene 345 familias que suman 1178 habitantes, la mayoría de ellos son de bajos recursos. “Hemos resuelto ya el problema del desempleo en las familias de bajos ingresos, al ofrecerles trabajo como guardabosques y administradores fluviales. Además, a aquellas familias que no cuentan con mano de obra, les proveeremos una seguridad social mínima”, asegura Yao Congxue, quien se siente optimista respecto a la lucha contra la pobreza que viene librando la aldea. “No será un gran problema liberarnos completamente de la miseria”, agrega. La clave es cómo consolidar los frutos de la liberación de la pobreza y dirigir a los habitantes hacia un camino de desarrollo sostenible.

 

Chen Jianhai pertenece a una de las familias pobres de Ngonliyizu que ha sido censada. Gracias a la ayuda del equipo de trabajo y del departamento de cultura y turismo de la prefectura autónoma de Nujiang, así como al dinero aportado por el Gobierno, Chen pudo realizar transformaciones a su casa en 2016. Su antigua morada, donde convivían personas y animales domésticos, hoy en día es un moderno hostal.

 

Chen Jianhai, junto con otros lugareños, estableció una cooperativa de turismo. “Queremos aprovechar los recursos turísticos y la gastronomía de la etnia nu para que más gente se libere de la pobreza”, resume Chen.

 

Yu Guiquan, quien ya ha sido censado en Qingnatong, es una persona con discapacidad. Un día, mientras trabajaba fuera de su aldea natal, descubrió un plato preparado con carne de gallo que tenía muy buena acogida en los comensales. Luego de eso, regresó a su pueblo y comenzó a criar gallos.

 

“A través de esta cooperativa promuevo que la gente críe aves. De este modo, cada familia puede llegar a tener un ingreso de más de 7000 yuanes”, expresa Yu Guiquan.

 

Yu se ocupa todos los días de las aves y de enseñar a la gente las técnicas de crianza y de ventas. Espera que con sus esfuerzos más familias puedan salir de la pobreza.

 

Yao Congxue, quien es un funcionario acreditado temporalmente en la aldea, se dio el tiempo de conocer a cada familia durante un mes cuando llegó en octubre de 2018. “Ahora soy un habitante más de Qiunatong”, dice con orgullo.

 

“La superación de la pobreza no es el punto final, sino un nuevo punto de partida. Seguiremos dedicando nuestros esfuerzos a estimular el desarrollo rural, y dejaremos que los niños salgan a explorar el mundo exterior, y que después de graduarse, regresen a su pueblo natal para participar en su construcción”, enfatiza Yao Congxue. Para él, el futuro de Qiunatong se vislumbra como un camino brillante.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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