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El padre del pinyin

Source: Author:DANG XIAOFEI
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Todos los extranjeros que han estudiado chino saben que para aprender el idioma tienen que dominar primero el pinyin, o sea el sistema de transcripción de los caracteres chinos al alfabeto latino, para poder entrar en el mundo de la cultura china. Sin embargo, los jeroglíficos chinos como el alfabeto paleohebreo no tienen una escritura fonética. Entonces, ¿de dónde viene el pinyin que se usa dentro y fuera del país?

 

En 1949, cuando se fundó la República Popular China, las 56 etnias con sus dialectos propios tenían muchas dificultades para comunicarse entre sí. Además, más del 80 % de los chinos eran analfabetos, lo cual no solo se atribuía a las continuas guerras sufridas por el país, sino también a la carencia de símbolos fonéticos unificados. Para cambiar tal situación era apremiante elaborar un esquema fonético nacional. Por consiguiente, el Gobierno chino dio prioridad a la reforma de la escritura y reunió a muchos expertos para llevar a cabo este proyecto pionero. Entre esos expertos estaba el renombrado lingüista y especialista en caracteres Zhou Youguang.

 

Zhou Youguang.

 

Un lingüista aficionado

 

Zhou nació en 1906, en la ciudad de Changzhou, provincia de Jiangsu. Fue admitido por la Saint John’s University en Shanghai en 1923. Aunque su carrera era economía, mostró gran interés en la lingüística y frecuentó cursos sobre esa materia. Además, en su tiempo libre leía muchos libros sobre lingüística e idiomas.

 

Después de graduarse de la universidad, se dedicó mucho tiempo a las finanzas, aunque nunca dejó su pasión por los caracteres chinos, por lo que publicó numerosos artículos sobre la reforma de la escritura. En 1946 fue enviado por el Banco Xinhua a trabajar en Nueva York. En 1949, cuando China se independizó, abandonó sin vacilar su vida acomodada en el extranjero y regresó al país para ser profesor de economía en la Universidad de Fudan, en Shanghai.

 

En 1955, el Gobierno central organizó en Beijing una reunión destinada a la reforma de la escritura nacional, a la cual asistió Zhou. En aquel entonces ya dominaba cuatro idiomas (chino, inglés, francés y japonés) y era un reconocido investigador en la reforma de la escritura.

 

Tras la reunión, Zhou se estaba preparando para regresar a Shanghai cuando el director del Consejo de la Reforma de la Escritura, Wu Yuzhang, le pidió que integrara su grupo. “Solo soy un aficionado a la lingüística y a los caracteres, no soy un experto. Si me quedo, temo no tener la suficiente capacidad para asumir este trabajo”, respondió Zhou. Pero Wu Yuzhang insistió: “Este es un nuevo trabajo en el que ninguno de nosotros es experto”. Posteriormente, el rector de la Universidad de Fudan, Chen Wangdao, también le sugirió que cambiara su campo de investigación y el entonces primer ministro chino, Zhou Enlai, le habló por teléfono para invitarlo a integrarse.

 

Luego de pensarlo mucho, aceptó la invitación y se mudó con su familia a Beijing. El Consejo de la Reforma de la Escritura tenía dos laboratorios: uno estudiaba los sistemas de transcripción de la lengua china y el otro, la simplificación de los caracteres. En el primero había 15 personas y estaba integrado por lingüistas que trabajaban en las universidades. No obstante, el trabajo de la mayoría era participar en las discusiones y proponer sugerencias. “Los trabajos específicos para desarrollar el pinyin los hicimos Ye Laishi, Lu Zhiwei y yo. Ye trabajaba también como secretario del Consejo y Lu tenía que enseñar al mismo tiempo, mientras que yo no tenía otro asunto del que preocuparme, por lo que me dediqué todo el tiempo a esta labor”, recordó Zhou Youguang. De esta manera, a sus casi 50 años, abandonó la economía y se convirtió en lingüista.

 

Los frutos de tres años

 

Después de que Zhou Youguang asumió su cargo, se enfrentó a una serie de dilemas. ¿Se debían emplear signos inventados o los ya existentes? ¿Si usaba los ya existentes, cuáles debía elegir? ¿Debía cambiar la pronunciación de los signos? ¿Cómo elaborar una regla de escritura para los caracteres más usados? ¿Cómo solucionar este problema si el chino es el único idioma tonal?

 

En 1918, el gobierno de Beiyang había ya publicado oficialmente un alfabeto con cinco tonos y 39 signos que se inventaron basados en los símbolos antiguos o jeroglíficos. Sin embargo, no fue reconocido por la comunidad internacional. En 1928, el gobierno nacionalista de Nanjing también anunció un alfabeto basado en el latino, que empleaba las 26 letras y tomaba la pronunciación del dialecto de Beijing como referencia. Además, seguía la ortografía internacional, a pesar de lo cual, era difícil de aplicar por su sistema tonal complicado.

 

Zhou Youguang investigó la escritura de muchos países y llegó a la conclusión de que el alfabeto latino era el más adecuado porque, en primer lugar, técnicamente tenía muchas ventajas y, en segundo lugar, era el más difundido e influyente en el mundo. Al final, eligió 21 de las 26 letras del alfabeto latino y añadió cinco de otro idioma. El chino mandarín tiene cuatro tonos, y el segundo, tercer y cuarto tono provienen de signos lingüísticos ya existentes, así que para graficar el primer tono, Zhou Youguang tomó prestado el signo matemático de la resta.

 

Durante ese periodo llegaron unos lingüistas rusos para convencer al Gobierno chino de adoptar el alfabeto ruso en vez del latino. Tales propuestas fueron rechazadas por el entonces vice primer ministro chino Chen Yi, quien sostenía que China debía estrechar las relaciones con el sudeste asiático, donde nadie conocía el ruso, y que con el alfabeto latino se podría difundir más fácil la imagen del país. “El señor Chen tomó una decisión muy relevante. Si hubiéramos empleado el ruso, habrían surgido más problemas y habríamos tenido que elaborar nuevos planes”, consideró Zhou.

 

Zhou trabajó tres años para establecer el esquema fonético chino que se utiliza hoy en todo el mundo, basado en 26 letras. En febrero de 1958, la Asamblea Popular Nacional aprobó la resolución sobre el pinyin, el cual se convirtió en un curso obligatorio en todas las escuelas primarias.

 

El analfabetismo disminuyó gracias a la difusión del pinyin. Los expertos calcularon que la introducción de dicho esquema fonético iba a permitir que el chino mandarín y sus caracteres con 5000 años de historia tuvieran una pronunciación estandarizada y que los niños pudieran empezar a leer obras clásicas con dos años de antelación.

 

Durante seis décadas, el pinyin ha desempeñado un papel muy importante en la difusión educativa y en el desarrollo de la ciencia y la cultura. Asimismo, ha sido fundamental en el impulso de la informatización y en el proceso de la apertura al exterior.
Zhou Youguang en la Saint John’s University, en Shanghai.

 

 

Un estándar internacional

 

En la década de 1960, Zhou Youguang y sus colegas comenzaron a viajar a muchos países y a asistir a conferencias internacionales para lograr el reconocimiento internacional del esquema fonético del pinyin. “Es muy importante que el pinyin sea un estándar internacional. Por ejemplo, si la información sobre los vuelos chinos no fuera unificada y cada país tuviera su propia manera de escribirla, sería demasiado peligroso y los aviones podrían chocar”, manifestó Zhou Youguang.

 

En 1974, durante una conferencia de la Organización Internacional de Normalización (ISO, siglas en inglés) en Varsovia, Zhou Youguang pronunció en representación de la República Popular China un discurso en el que propuso adoptar el hanyu-pinyin como sistema de transcripción estandarizada del chino. En 1982, la ISO aprobó por votación el esquema del hanyu-pinyin.

 

El esquema del alfabeto fonético chino se convirtió en estándar internacional, lo cual abrió el camino de la cultura china hacia el mundo. En 1998 se cumplió el 40.º aniversario del anuncio de dicho esquema. Ese año la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos decidió cambiar al pinyin la transcripción fonética del índice de sus 70 libros chinos.

 

Gracias a la investigación e invención del pinyin se construyó un puente entre la fonética y la escritura del idioma chino, lo cual ha reducido en gran medida la tasa de analfabetismo y alivió la dificultad del aprendizaje del chino a los extranjeros. Por esta razón, Zhou Youguang es también conocido como el “padre del pinyin”. Sin embargo, a él nunca le gustó ese tratamiento. “Durante los 100 años de desarrollo del pinyin, no he sido más que uno de los que determinaron tal esquema. No merezco ser llamado el padre del pinyin”.

 

Su pasión por la lingüística lo acompañó toda la vida. Redactó más de 40 libros en la materia y participó en muchos trabajos importantes sobre la construcción cultural del país. Falleció en 2017 a los 111 años de edad. Sin embargo, el importante papel que desempeñó en la promoción del idioma, en la difusión del chino mandarín y en la estandarización de la escritura quedará para siempre en la memoria del pueblo chino.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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