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La reforma y apertura de las empresas chinas

Source: Author:YAN YING y YOU SHANSHAN
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1978 fue muy importante para la historia contemporánea de China. Ese año empezó la política de reforma y apertura y aparecieron auténticos empresarios chinos en la sociedad. Chen Chunhua tenía 14 años en 1978. Nació en la sureña provincia de Guangdong y creció en el nordeste de China. En 1982 entró en el Instituto Industrial Sur de China (actualmente la Universidad Tecnológica del Sur de China). Por su interés, cambió de carrera y terminó sus estudios de filosofía y administración de negocios. Ha realizado una investigación de 30 años sobre las empresas chinas.

 

Invitada por los profesores Yao Yang y Yang Zhuang, en 2016 se incorporó al Instituto de Desarrollo Estatal de la Universidad de Beijing (NSD, siglas en inglés) y asumió el cargo de decana. Chen no solo ha trabajado como investigadora. En 2003 y 2013 fue presidenta del Grupo Liuhe de Shandong y directora ejecutiva del Grupo New Hope Liuhe. “He realizado una investigación de 10 años y después he trabajado para examinarla y verificarla”, asegura. Por eso estuvo primero en el Grupo Liuhe. “He utilizado mis resultados en la práctica más allá de mi imaginación y constaté con rapidez sus éxitos”.

 

En 2003 apareció el síndrome respiratorio agudo grave (SARS, siglas en inglés) y en 2004, el virus de la influenza H5N1. La industria alimentaria sufrió una grave crisis en aquella época, pero tal situación no afectó a su empresa. En 2002, las ventas de Liuhe fueron de 2800 millones de yuanes; en su primer año de asumir el cargo dicha cifra se incrementó a 4200 millones de yuanes. En 2004, las ventas fueron de 7400 millones de yuanes, sobrepasando ventas por 2 millones de toneladas y ocupando firmemente el primer lugar del sector. Después de 2013 dirigió al grupo para reanudar su crecimiento y llevar a cabo el cambio de modalidad estratégica.

 

A pesar de tantos éxitos, dejó a un lado su labor como empresaria. “El objetivo de mi vida es ser profesora”, dice refiriéndose a que mientras trabajaba como empresaria siguió investigando. Quizás por su tenacidad cambió fácilmente de académica a empresaria. Actualmente se mantiene ocupada en el cargo y centrada en investigar, algo importante en su vida personal.

 

Chen Chunhua durante el primer Foro de Desarrollo de China, organizado por Instituto de Desarrollo Estatal de la Universidad de Beijing en 2016.

 

Aparecen los grupos empresariales

 

“La memoria de nuestra generación guarda una era de simplicidad, optimismo, innovación y trascendencia. Con la abundancia de cualquier intento puede lograr cierto éxito. La importancia del crecimiento empresarial y corporativo es que se construya un nuevo mundo comercial”, afirma. La profesora Chen recuerda que no existían los grupos empresariales antes de la reforma y apertura. Después de 1978 aparecieron por primera vez en la historia de China. En 1984, el Estado definió el concepto de “empresas de cantón y poblado”. “Ese año fue muy especial porque comenzaron a fundarse varias empresas privadas en China, como Huawei y Lenovo. Por eso a menudo me refiero a ese momento como el primer año de las empresas. Así surgió la visión del empresario en China”.

 

A partir de 1992 se intensificó en el país la reforma y apertura. Las empresas realmente entraron en la competencia del mercado. “En el proceso de industrialización nacieron empresas a gran escala con marcas propias. Alrededor de 2004 se produjeron dos eventos importantes en la historia del desarrollo empresarial chino: la adquisición de Lenovo de la división de computadoras de IBM y la adquisición de TCL a Thomson de Francia. Se puede decir que, desde entonces, las compañías chinas entraron en el escenario internacional”, indica Chen.

 

En la última década, con el aumento acelerado de la globalización, la tecnología de Internet ha abierto la Tercera Revolución Industrial. Las empresas chinas, que han acumulado más de 30 años de experiencia de desarrollo, tienen oportunidades en el mercado global. Incluso algunas empresas han ocupado posiciones de liderazgo mundial como Huawei, Alibaba y Tencent. “El milagro creado por las compañías chinas en los últimos 40 años ha sido muy emocionante y he tenido la suerte de presenciarlo y ser parte de él. ¿Dónde radica el poder de su rápido crecimiento y competitividad industrial? En 1992 comencé la investigación y me fijé un período de 30 años para estudiar las empresas chinas y observar sus avances”, señala.

 

Los primeros diez años de su investigación comprenden de 1992 a 2002. De hecho, durante 1982 y 1992, Chen Chunhua empezó a acumular datos. “En ese momento había más de 3000 compañías con información pública. Seleccioné a cinco de ellas: Haier, Lenovo, TCL, Huawei y Baosteel, que son empresas que han cotizado en bolsa, privadas y estatales”.

 

Chen ha sido afortunada. Estas cinco compañías no solo sobrevivieron en el primer periodo de su investigación, sino que actualmente forman parte de la historia del empresariado chino. “Al rastrear estas cinco compañías me sentía nerviosa porque si quebraban no podría continuar mi investigación”, dice.

 

Factores que dan éxitos a las empresas chinas

 

Estas compañías se convirtieron en líderes en varios campos, no solo por la suerte. Según su investigación, existen al menos cuatro factores detrás del éxito. “Dichos factores no solo revelan la esencia del crecimiento de la industria china, sino también demuestran la trayectoria de crecimiento de la mayoría de las empresas”.

 

El primer factor son sus líderes, a los que Chen llama “líderes heroicos”. ¿Por qué? En la primera etapa, estos líderes se sacrificaron por el desarrollo empresarial y el progreso social. Liu Chuanzhi, por ejemplo, quien no estaba dispuesto a ser un pequeño técnico, abandonó valientemente su trabajo estable. En 1984 fundó Lenovo hasta convertirlo en una gran empresa mundial. Asimismo, el espíritu de Huawei no se basa en el éxito, sino también en el crecimiento. Ren Zhengfei nunca asumió una meta a la ligera y condujo a Huawei por el camino de la innovación. El presidente de Haier, Zhang Ruimin, cuando enfrentó el impacto de Internet, lo aceptó rápidamente.

 

El segundo factor es valorar lo chino y la norma occidental. “Este desafío fue grande, porque las primeras empresas aparecieron después de la reforma y la apertura y no había experiencia que sirviera como referencia. Una gran cantidad de capital extranjero y compañías extranjeras ingresaron en China. Descubrí que las empresas chinas exitosas estaban bien integradas con ellos, familiarizadas con los valores locales, el comportamiento y los hábitos culturales. Al mismo tiempo, se ajustaban a las normas occidentales y habían encontrado sus propios estilos de administración”.

 

Los otros dos factores son: la comunidad de intereses y el desarrollo propulsado mediante canales. El primero se refiere a las compañías sin marca propia que enfrentaban la competencia de marcas mundiales y trataban de vender sus productos por conectar a sus clientes, a fin de abrir más canales y establecer su propia marca. En cuanto a la comunidad de intereses, “tales empresas chinas dan mucha importancia a la cooperación con el Gobierno, a sus empleados y proveedores para establecer una comunidad de beneficios mutuos”.

 

Después del desarrollo a largo plazo, las compañías chinas con sus experiencias han establecido modelos propios. Además de atraer la atención de Occidente, sus experiencias han servido a numerosos países en vías de desarrollo. Ellas pueden proporcionar soluciones para situaciones similares y tenerlas como referencia de la globalización.
Chen ha publicado varias obras importantes sobre las companías más sobresalientes de China.

 

 

“Bailando con elefantes”

 

La última década de la era de la globalización ha sido un periodo emocionante para las empresarias chinas. Cuando nos referimos a “elefantes” hablamos de las compañías occidentales y extranjeras, y lo de “bailar” significa hacer la competencia. Las cinco empresas que estudió Chen experimentaron el proceso de internacionalización con éxito. Desde 1996, Huawei ha estado expandiendo su mercado internacional. Después de tantos reveses, se ha convertido en una fuerza importante y competitiva en la industria de las comunicaciones. En 2004, TCL y la francesa Thomson establecieron conjuntamente una empresa llamada TTE. La nueva compañía produjo 18,5 millones de televisores por año, lo que la convierte en la más grande del mundo. Esto significó la entrada por primera vez en la industria mundial de una compañía china. En 2004, Lenovo anunció la adquisición de la división de computadoras de IBM por 1250 millones de dólares, ubicándose en el tercer lugar del mundo.

 

Pero “bailar con los elefantes” no es fácil y cambiar lo propio es aún más doloroso. “Hoy Lenovo ha logrado tantos éxitos porque ha experimentado un proceso de aprendizaje con sinceridad. Su adquisición, a pesar de no estar familiarizada con los negocios en el extranjero, le ayudó a aprender cómo internacionalizarse y pasó sus experiencias locales al mercado internacional. Luego creó un nuevo camino para su internacionalización. Estamos contentos de que las compañías chinas que ‘bailan con elefantes’ se hayan mantenido en la misma posición competitiva, e incluso algunas han ocupado posiciones de liderazgo”.

 

En su libro El camino para adelantar, Chen puntualiza: “El mundo de los negocios en China necesita más soñadores y pioneros ambiciosos. Las compañías que ya están en el escenario mundial deben asumir más responsabilidades y misiones en la práctica”. Han pasado 40 años después de la reforma y apertura de China. Los próximos 40 ya han comenzado. El camino hacia el sueño de la gran revitalización de la nación china, que tiene como base principal el desarrollo económico, ayudará a que las compañías del país hagan nuevos aportes a tan noble causa.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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