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Tres generaciones en Xiaogang

Source: Author:HAN JUNJIE y XU JING
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Hace 40 años, en la aldea de Xiaogang (localizada en el distrito de Fengyang, provincia de Anhui) una decena de familias empezaron a emplear el sistema de dabaogan, o la “Contrata Global”, que fue el preludio de la exitosa política de reforma y apertura. En estas cuatro décadas ocurrieron una serie de reformas en Xiaogang, las cuales pasaron del sistema de “la Contrata Global” a la posibilidad de que los campesinos obtuvieran certificados de propiedad de la tierra. De este modo, los recursos rurales se convirtieron en capitales, los fondos fueron acciones y los campesinos se volvieron accionistas. Tales reformas permitieron que esta aldea, ubicada a orillas del río Huaihe, estuviera estrechamente vinculado con los destinos del país.

 

Así como una gota puede reflejar todo un océano, los cambios experimentados en una sola familia pueden también representar la transformación de un país. Es así como una tarde llegamos a la casa de Yan Junchang, uno de los que lideró la aplicación del sistema de la “Contrata Global” en Xiaogang. “La reforma y la innovación han sido el trasfondo de nuestra aldea. La mejor manera de conmemorar estos 40 años de reforma y apertura es seguir impulsándola”, menciona Li Jinzhu, secretario del Comité del Partido Comunista de China (PCCh) de la aldea de Xiaogang.

 

El periodista Liu Guoan, quien ha seguido de cerca el desarrollo de Xiaogang, muestra una foto de la famila de Yan Jinchang, uno de los dirigentes de la Contrata Global.

 

Yan Junchang: la reforma hasta el final

 

Al pasar por la calle principal de la aldea, colmada de tiendas en sus dos aceras, nos encontramos con una pareja de adultos mayores que tomaban el fresco en la puerta de su casa. El señor parecía tener más de 70 años, pintaba canas, pero mostraba mucho vigor. Hace 40 años, gracias a su liderazgo, 18 familias de Xiaogang firmaron un contrato considerado vital. Él es Yan Junchang, quien en aquel entonces era jefe del equipo de producción de la aldea de Xiaogang.

 

Yan, de 77 años, se emociona al hablar del pasado y al recordar que antes de 1978 Xiaogang era conocida por su pobreza. Una vez finalizada la cosecha de otoño, casi toda la aldea salía a pedir limosna. Sin embargo, una noche de finales de 1978, Yan Junchang y una decena de familias se reunieron a firmar aquel contrato en una cabaña que es hoy el Museo de la Contrata Global de la Aldea de Xiaogang. Aquí los visitantes pueden apreciar un contrato de pocas palabras, pero que tuvo una mayúscula importancia. El documento dice: “A cada familia se le debe distribuir una parcela, cuyo contrato debe ser firmado o sellado por su jefe”. Esa misma noche de 1978, a cada familia se le distribuyó una parcela, un buey y aperos agrícolas.

 

En el primer año de la “Contrata Global”, el volumen de la producción de cereales alcanzó más de 50.000 kilos y el ingreso mensual per cápita subió hasta los 400 yuanes, 18 veces más que el recibido en el año anterior. Después de 20 años, la aldea de Xiaogang dejó de vivir de cereales subsidiados. “Los cereales llenaban las casas y la alegría rebosaba en la aldea”, recuerda Yan Junchang.

 

Yan les agradece mucho a tres personas: Chen Tingyuan, entonces secretario del Comité Distrital de Fengyang del Partido; Wang Yuzhao, entonces secretario del Comité Perfectoral de Fengyang del Partido; y Wan Li, entonces primer secretario del Comité Provincial de Anhui del Partido. En junio de 1979, cuando Wan Li hizo una inspección en Xiaogang, aprobó los trabajos realizados por la población local y difundió el sistema de la “Contrata Global” en otras zonas de la provincia. “El señor Wan Li me preguntó si era fácil trabajar como jefe del equipo de producción. Yo le respondí que antes no lo era, pero que en ese momento sí porque todos se esforzaban conscientemente por hacer bien su trabajo”, señala Yan Junchang.

 

Cuarenta años después, Yan asegura que jamás se ha arrepentido de sus decisiones y que, gracias al liderazgo del Partido, su pueblo natal se ha transformado radicalmente. “Hace 40 años no imaginábamos que los campesinos íbamos a alcanzar una vida así. Esto demuestra que la política de reforma y apertura ha sido correcta”.
17 de abril de 2016. Vista de la aldea de Xiaogang.

 

 

Yan Dezhu: continuar con la reforma

 

Luego llegamos a un inmenso terreno, en el que encontramos a Yan Dezhu trabajando en su propio viñedo. Él es el segundo hijo de Yan Junchang y hoy vive de la plantación de uvas en 13 mu (8,67 km2) de tierras. Yan Dezhu nació en 1973 y no recuerda mucho sobre aquella noche que cambió el futuro de cientos de millones de campesinos. Solo se acuerda de que mucha gente llegó a la aldea a realizar algunas filmaciones.

 

“Antes de la política de reforma y apertura, si bien había mucha tierra en la aldea, todos andaban preocupados por cómo ganarse la vida. El equipo de producción trabajaba a diario, pero no había gran cosecha. No hubo otra opción que intentar el sistema de la ‘Contrata Global’”, manifiesta Yan Dezhu. En estos últimos 40 años, la aldea de Xiaogang ha experimentado cambios radicales. “Cuando era pequeño, mi familia era muy pobre y vivíamos en una humilde cabaña. El agua de la lluvia y el viento no dejaban de meterse en la casa”, recuerda Yan Dezhu. “Pero luego todo mejoró. Todos se esforzaban en obtener una mayor cosecha. Nos sobraban los cereales. Electrodomésticos como el televisor comenzaron a aparecer en todas las casas. Las carreteras se remodelaron y muchos compraron carros y casas de buena calidad. El aspecto atrasado de Xiaogang era ya cosa del pasado”.

 

La vida de Yan Dezhu simboliza el desarrollo de Xiaogang. En 1998, él empezó a cultivar uvas y ahora obtiene al año ingresos netos por alrededor de 100.000 yuanes (unos 14.500 dólares), por lo que lleva una vida acomodada. “Los campesinos no podemos estar separados de la tierra. Aunque sea muy ardua la labor, seguimos trabajando con la esperanza de que la vida mejore”, dice.

 

Yan Shushu: difundir la historia de Xiaogang

 

“Bienvenidos. El museo está dividido en seis módulos y cuenta con fotografías, documentos, videos, entre otros materiales que muestran el desarrollo del sistema de la ‘Contrata Global’”, es lo que se oye cuando uno ingresa al Museo de la Contrata Global de la Aldea de Xiaogang. Allí trabaja como guía Yan Shushu, nieta de Yan Junchang e hija de Yan Dezhu, quien nació en 1997. Cuando la encontramos estaba atendiendo a un grupo de turistas.

 

Como muchos de su generación, Yan Shushu pensó en irse de su tierra natal para progresar. No obstante, luego decidió quedarse a trabajar como guía en el museo. “Como soy natural de Xiaogang, conozco mejor su historia. Me siento orgullosa de que con mi trabajo pueda dar a conocer el desarrollo de Xiaogang, así como el espíritu de la reforma”.

 

Al haber nacido en la década de 1990, Yan Shushu no sufrió los períodos arduos ni los cambios bruscos que afrontó el país. Sin embargo, está muy familiarizada con esa historia. “Cuando era niña, mi abuelo y mi padre me contaban cuán penosa había sido esa época y cuán difícil ha sido lograr la vida que llevamos hoy. Todo ello ha dejado una profunda impresión en mí”, expresa ella. “Posteriormente empecé a trabajar y conocí a profundidad la historia de Xiaogang, la vida difícil de las generaciones anteriores y el significado de esos impresionantes cambios”.
Niñas de una escuela de Xiaogang bailan una danza tradicional de la región llamada huagudeng. Fotos de Cnsphoto

 

 

Hoy en día, en temporada alta, Yan Shushu atiende a miles de turistas a diario. Aunque no es un trabajo fácil, nunca ha pensado en renunciar. “Al principio me angustiaba memorizar todos los términos históricos y políticos. Además, los turistas siempre hacen preguntas y algunos conocían muy bien la historia de Xiaogang, por lo que me costaba mucho absolver sus inquietudes”, admite. “Pero esas dificultades tenían que suceder. No tuve más alternativa que capacitarme mejor y ampliar mis conocimientos para ser una guía calificada”.

 

Para Yan Shushu, los cambios en su aldea no solo se ven reflejados en su aspecto, sino también en su proceso de desarrollo. “La infraestructura de Xiaogang mejora cada día y la vida de la población se vuelve cada vez más acomodada. La razón fundamental es que la aldea de Xiaogang ha aprovechado las oportunidades, ha desarrollado el turismo rural y viene fomentando el desarrollo de la agricultura y del sector servicios”, explica. “Espero además que Xiaogang pueda tener un mejor futuro”.

 

Yan Shushu, que casi no participa en las labores agrícolas, lleva un estilo de vida distinto al que tuvieron su padre y su abuelo. Desde luego, se le han ocurrido nuevas ideas: “Mis padres han trabajado la tierra toda su vida, pero nunca han obtenido buenos ingresos. Ahora la aldea se dedica a desarrollar el turismo. Para mí es una buena oportunidad, pues podemos generar más ingresos a través de la apertura de restaurantes y tiendas de productos locales”.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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