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Corredores de la meseta

2018-10-19 10:26:00 Source: Author:JIANG FUMEI*
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Los asnos salvajes tibetanos están bajo protección priorizada en China.

 

Los asnos salvajes tibetanos, ampliamente distribuidos en la meseta Qinghai-Tíbet de China, figuran como animales de bajo nivel de riesgo en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN 2012, y como animales protegidos de primera clase en la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). En 1988 fueron incluidos en el primer grupo de animales salvajes bajo protección nacional priorizada de primer nivel por el Gobierno chino.

 

Características y distribución

 

El asno salvaje tibetano es el mamífero equino más grande de su especie. Su forma es similar a la del asno salvaje de Mongolia, con cabeza corta, orejas largas que pueden girar flexiblemente y hocico redondo de color negro. Su cuerpo y cascos son mucho más grandes que los del asno doméstico, con una altura promedio de 140 cm desde los hombros. Su cuerpo mide más de dos metros de largo y pesa de 300 a 400 kg. Por su fuerza y agilidad, la gente local lo llama “caballo salvaje”. También es conocido como “caballo salvaje con bordes negros” porque tiene el pelo oscuro desde las orejas y el lomo hasta el extremo de la cola, lo que forma una línea ancha de color marrón oscuro.

 

El burro tibetano es ágil para correr y tiene oído agudo, buen olfato y visión. Si alguien se acerca o está dispuesto a atacar, él mira primero en silencio y luego se echa a correr. Cuando la carretera se extendió hasta la meseta Qinghai-Tíbet, este animal comenzó a desarrollar el hábito especial de correr junto a los autos. Puede seguir un automóvil que corre a una velocidad de 60 km/h durante decenas de minutos. Al alcanzarlo, sigue corriendo delante y no para hasta que esté a una distancia para volver a correr. Pero este hábito especial es lo que facilita que los cazadores furtivos lo maten.

 

Vive en las regiones frías y desérticas comiendo cogón, musgo y artemisia. Se distribuye principalmente en la meseta Qinghai-Tíbet a una altitud de 4000 a 7000 metros en Yushu, Guoluo, Haibei y Haixi (en Qinghai), Akesai, Sunan, Nanbei y Maqu (en Gansu) y las montañas Altun (en Xinjiang). Habita en el norte del Tíbet y el oeste de Sichuan. Para obtener comida y agua, suele moverse a distancias cortas según el cambio de estación. En verano vive en las montañas a más de 5000 metros de altitud y en invierno se dirige a sitios de menor altitud.

 

Hábitos y reproducción

 

Por lo general, los burros viven en grupos que varían de entre 5 y 8 hasta 20 o 30. Encabezados por un macho, hembras, machos y jóvenes vagan juntos durante todo el año por lugares con buenas condiciones naturales y menos presencia humana. En el lago Yixiekepati de la Reserva Natural de la Montaña Altun, un grupo puede estar conformado por más de 100 o 200 burros. En la cuenca Haerteng, en el extremo norte de la cuenca de Qaidam, es común ver a estos animales salvajes moviéndose individualmente.

 

Cuando no son molestados, a los asnos salvajes les gusta alinearse en una columna y caminar por una ruta fija, dejando sus huellas en los pastizales y en las cercanías de fuentes de agua. Cada huella tiene unos 20 cm de ancho y están por todas partes.

 

Son extremadamente resistentes a la sequía y pueden estar sin beber agua durante varios días. Tienen mucha capacidad para encontrar agua. En caso de sequía, saben “excavar pozos” en los cauces secos donde el nivel del agua subterránea es asequible. Pueden usar sus cascos para cavar aproximadamente medio metro de profundidad, lo que es llamado por los pastores locales como “pozo de asno”. Estos charcos también proporcionan agua para otros animales como el antílope tibetano.

 

Su período de reproducción es de julio a septiembre. Los machos se ponen irritables y frecuentemente rebuznan. A menudo se muerden ferozmente en la lucha por el derecho de apareamiento. El ganador controla la manada, y si alguien es desobediente, lo patea y muerde.

 

En julio del año siguiente, la hembra dará a luz una cría. Los adultos la protegen. Cuando un burro pequeño no puede escalar la orilla del río, dos grandes lo empujan hasta que pueda subir. El asno joven crece muy rápido. Pesa 70 u 80 kg al nacer. A los tres años es capaz de reproducirse y sobrevivir hasta unos 20 años.

 

Los burros salvajes tibetanos tienen una poderosa vitalidad y como viven principalmente en regiones frías y desérticas, tienen pocos enemigos naturales. Sin embargo, cuando durante la gestación y reproducción emigran a zonas bajas y exuberantes del lago en estaciones agradables, sus enemigos naturales, como los lobos y los leopardos de las nieves, tratan de cazarlos. Los más viejos, débiles y solitarios suelen perder la vida en ese periodo.

 

Los asnos salvajes tibetanos suelen vivir en grupos en regiones frías y desérticas.
Domesticación y protección

 

El burro tibetano, con fuerte resistencia y astucia, puede soportar la mala alimentación, penalidades y caminar estable. Sirve para transportar mercancías y pasajeros, ayudar a moler cereales y granos y labrar la tierra. Hace 3000 años fue domesticado y utilizado por los humanos, y su historia es más antigua que la del caballo doméstico.

 

Sin embargo, debido a su arraigado salvajismo, los seres humanos no han podido hasta hoy domesticarlo. Para aprovechar sus ventajas, la gente lo ha cruzado con otros animales a fin de crear nuevas variedades. Por ejemplo, después de una hibridación nació el “caballo multicolor” rojo y blanco, grande, robusto y fuerte, que los tibetanos utilizan para cargar productos y montar.

 

En la década de 1980, la falta de alimentos causada por el pastoreo excesivo y las actividades de caza furtiva afectó la supervivencia del asno salvaje tibetano. El Gobierno chino tomó medidas oportunas para incluirlo en la lista de animales bajo protección nacional de primera categoría, prohibir su caza y establecer reservas limitando el sobrepastoreo. Gracias a estos esfuerzos, la población ha podido multiplicarse.

 

Según los investigadores, el número de asnos salvajes en el Tíbet era de cerca de 56.000 en 1989, cifra que ascendió a 80.000 en 1998. La encuesta realizada por el Fondo Mundial para la Naturaleza en 2004 indicó que una gran cantidad vivía en el norte del cantón de Chagbu y en el noroeste del distrito de Nyima, en la región tibetana de Ali, y algunos grupos contaban con más de 500 cabezas. En la actualidad existen casi 60.000 asnos en la Reserva Natural Nacional de Changtang, en la meseta septentrional del Tíbet.

 

Los investigadores creen que actualmente existen más de 100.000 asnos salvajes tibetanos. Aunque se está discutiendo si continuará en la lista de especies protegidas a nivel nacional, se mantiene el consenso de seguir protegiendo las reservas naturales y todo el entorno ecológico en el que viven.

 

 
 
*Jiang Fumei es escritora independiente de Beijing.

 

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