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La revitalización de Xixinzhuang

2018-08-01 14:42:00 Source:China Hoy Author:MA LI
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Tiene la sonrisa tímida del típico campesino chino y el acento natural de la provincia de Henan, pero cuando habla, lo que más le preocupa son grandes temas como el desarrollo industrial y la revitalización rural. Li Liancheng es diputado de la Asamblea Popular Nacional de China (APN) y secretario de la célula del Partido Comunista de China (PCCh) de la aldea de Xixinzhuang, en el distrito de Puyang de la provincia de Henan.

 

Con 67 años de edad, es secretario de la célula del Partido de su aldea desde hace 27 años. “¿Qué es la revitalización rural? En las ciudades, hay carreteras anchas, edificios modernos, buenas escuelas, grandes hospitales y ofertas de trabajo. Pienso que cuando el campo tenga lo mismo lograremos la meta de la revitalización rural”, dice Li simplificando dicho concepto.

 

La propuesta de la estrategia de revitalización rural fue recogida en el informe del XIX Congreso Nacional del PCCh, el documento n.o 1 del Comité Central del PCCh del año corriente sobre sugerencias para su aplicación, e incluso en el Informe sobre la Labor del Gobierno 2018, que propone llevar a cabo dicha estrategia enérgicamente. Li reconoce que es una decisión nacional que ayudará al desarrollo del país. Como diputado campesino, su principal preocupación es cómo implementar sólidamente dicha estrategia en las zonas rurales.

Li Liancheng durante la entrevista ofrecida a China Hoy.

 

Hacia una vida modestamente acomodada

 

La aldea está a 45 km al sur del distrito de Puyang, provincia de Henan. En los primeros años era solo un pueblo apartado donde los aldeanos vivían del negocio de la sal.

 

En 1991, Li Liancheng fue elegido secretario de la célula del PCCh de Xixinzhuang. Para los miembros del Partido y los aldeanos, es una persona diligente e inteligente que, sobre todo, sabe cómo hacer negocios. “En 1983 estaban explotando el gran campo petrolífero de Zhongyuan. Me di cuenta de que era una buena oportunidad para vigorizar la economía dentro y fuera del país”, recuerda Li. Construyó por su cuenta tres invernaderos para cultivar vegetales y pagó a los técnicos 10.000 yuanes por su trabajo en un año, un salario bastante alto en aquella época. “Era algo sorprendente si en algún condado o pueblo aparecía una persona con 10.000 yuanes”.

 

En 1991 había 172 familias y unos 700 residentes en toda la aldea con ganancias anuales per cápita de 600 yuanes. Li tuvo que enfrentar múltiples dificultades como la alimentación, la escolarización, el empleo y la vida cotidiana. Dirigir a los aldeanos para ayudarles a salir de la pobreza era su objetivo principal.

 

El primer trabajo cuando asumió su cargo fue desarrollar el cultivo en invernaderos a gran escala. “No teníamos dinero ni experiencia en otras cosas. Como yo había ganado dinero con el invernadero cultivando vegetales, y todos lo sabían, tomaron interés”, explica Li. Bajo su liderazgo se construyeron 40 invernaderos el primer año y las ganancias anuales per cápita aumentaron en 600 yuanes.

 

Li señala que en 1994 se impulsó el cultivo en invernaderos en toda la ciudad, por lo tanto, “los beneficios disminuyeron”. Después de consultar con los aldeanos, la decisión fue “hacer una transformación lo antes posible”.

 

Entonces fundaron una empresa para reciclar papel, pero el camino no fue tan fácil como pensaban. “Muchas personas dudaban si era bueno o no recaudar fondos en acciones”, dice Li al recordar que los paisanos lo cuestionaban porque no tenía un nivel cultural alto. Para mucha gente, tenía habilidades con los invernaderos de vegetales, pero le faltaba capacidad para montar empresas. Al final, solo 13 familias, incluida la de Li, recaudaron 270.000 yuanes como aporte, una cantidad que él mismo equilibró con 60.000 yuanes. Se comprometió con la gente a que los beneficios los compartirían entre todos, pero los riesgos los asumiría él solo.

 

Plaza Cultural Nueva Era de Xixinzhuang.

 

Resultó que en el primer año de prueba, cada familia ganó 127.000 yuanes de beneficio neto. En 1996, las ganancias anuales de la empresa alcanzaron los 2 millones de yuanes. Al ver eso, todos los aldeanos mostraron gran interés en comprar acciones. Sin embargo, Li enfrentó un nuevo problema: los otros 12 accionistas no querían compartir sus acciones con gente nueva.

 

Como líder popular, su idea inicial era ayudar a sus paisanos a salir de la pobreza. Por eso se sintió en la obligación de apoyarles sin importar las dificultades que tuviera que enfrentar. Visitó a los 12 accionistas uno por uno día y noche. Por fin, en 1997, cerca de 2 millones de activos fijos de los 13 accionistas fueron entregados a la colectividad de la aldea a un precio de 680.000 yuanes. Con la adquisición de acciones por parte de todos los aldeanos, las acciones sumaron unos millones de yuanes más.

 

“Logré que cada familia tuviera participación y empleados”, asegura Li, y ese éxito le dio más confianza y energía. Lideró a los aldeanos en la investigación para invertir en otras ciudades y empezaron a hacer lámparas de todo tipo, como las de ahorro de energía, de luces decorativas, de automóviles fluorescentes, de Navidad, etc. Actualmente las empresas no solo venden productos a las provincias cercanas, sino también a unos ocho países en Europa y América, convirtiéndose en el grupo productor de fuentes de luz eléctrica más grande del norte de la provincia de Henan.

 

Con el desarrollo de empresas cooperativas de acciones conjuntas y captación de inversiones, Li y sus paisanos entraron en el camino de la prosperidad común. El ingreso neto anual per cápita de los agricultores de la aldea aumentó de 600 yuanes en 1991 a 30.000 yuanes en 2017.

 

Actualmente, Xixinzhuang se ha vuelto famosa económicamente. En la zona se han establecido 16 compañías, incluidas 4 empresas financiadas por Taiwan, y el valor de la producción anual alcanza los 1000 millones de yuanes, con unas ganancias e impuestos de casi 100 millones de yuanes. Además de proporcionar empleo a sus propios residentes, la aldea ofrece casi 10.000 puestos de trabajo para los residentes en pueblos cercanos.

 

Según el documento lanzado por el Comité Central del PCCh este año, lo más importante en la revitalización rural es el rejuvenecimiento industrial. “Con el desarrollo de una serie de industrias, podemos decir que la aldea de Xixinzhuang ha alcanzado el estándar nacional en la vigorización del desarrollo rural que propuso el país”, destaca Li.
Li Liancheng (segundo desde la izq.) habla del desarrollo local con los aldeanos.

 

 

La clave del éxito

 

Según Li, para poner en marcha una estrategia, se necesita un buen líder. Dice que para serlo y convencer se necesita ser íntegro y estar calificado. “En 1991, cuando el pueblo estaba desarrollando los invernaderos, había dos familias pobres que no tenían dinero, entonces les regalé dos de mis tres invernaderos”, rememora. Tales actitudes sentaron las bases de la confianza de la gente hacia Li, lo que garantizó que sus vecinos valoraran el futuro desarrollo económico de la aldea.

 

Para perfeccionar el papel de los secretarios de las células del Partido en las aldeas y de organizaciones de base, se estableció la primera escuela de secretarios de células del PCCh en las aldeas gracias al apoyo de Li. El objetivo era mejorar la capacitación del personal de manera integral, formando un equipo con un alto nivel cultural, buenas habilidades laborales y garantizar los sucesores. “Solo el año pasado se capacitaron a tales secretarios de 19 provincias”, apunta Li, quien confía en que si la capacidad laboral de estos secretarios se eleva, la meta de la revitalización no estará lejos.

 

“La clave está en las personas. Cómo atraer a las personas talentosas y hacer que se queden en las zonas rurales es lo más importante”. Y agregó que la aldea de Xixinzhuang presta mucha importancia al papel que desempeñan las personas, pues intenta crear más oportunidades de trabajo para que los estudiantes universitarios vuelvan. “Si ellos ganan 5000 yuanes en la ciudad, les pagamos el mismo salario. Haremos todo lo posible para reducir la brecha de ingresos urbano-rural para que se desarrollen y se asienten aquí”.
La apacible y próspera aldea de Xixinzhuang.

 

 

Los “ocho sueños de los campesinos”

 

El presidente Xi Jinping señaló, durante una deliberación con diputados de la provincia de Shandong, que la agricultura, el campo y el campesinado deciden los resultados de la construcción de una sociedad modestamente acomodada y la calidad de la modernización socialista.

 

Al recordar las palabras de Xi, Li quiso destacar “los ocho sueños de los campesinos chinos”, que son la alimentación y nutrición, la escolarización, el seguro médico, la urbanización, el entretenimiento, un buen medio ambiente rural, salir de la pobreza y alcanzar la soberanía territorial.

 

¿Cómo cumplir estos ocho sueños? Li ofreció sus propias sugerencias, como que el Gobierno lance políticas que proporcionen a grandes granjas productoras de granos el apoyo necesario para comprar grandes herramientas y recursos agrícolas, y que estudiantes universitarios y profesores de la ciudad vayan a impartir clases para elevar la enseñanza en zonas rurales. “El sueño de los campesinos es el de la revitalización rural de China”, menciona. Li asegura que la aldea de Xixinzhuang ha estado cumpliendo ese sueño durante estos años en los que se construyó un hospital de alto estándar con una inversión popular de 90 millones de yuanes, y que todo su equipamiento es el más avanzado de toda la ciudad de Puyang. Además, han invertido en una escuela de primer nivel y en el primer asilo de ancianos con servicios gratuitos, y, sobre todo, los hogares cuentan hoy con servicios gratuitos de agua, electricidad y gas.

 

La aldea actualmente tiene carreteras anchas, bloques residenciales ordenados, calles comerciales bulliciosas, restaurantes, hoteles, supermercados y cinturones verdes hermosos. “Como una ciudad real”, concluye Li.

 

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