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El primer funcionario chino en las Américas

2018-03-02 17:18:00 Source:China Hoy Author:WANG XIAOQIU
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Fu Yunlong fue un mensajero cultural entre China y América Latina durante la dinastía Qing (1616-1911). Hace unos 130 años, es decir, entre 1887 y 1889, viajó por Japón y las Américas por orden del emperador Guangxu. Después de pasar por Japón, Estados Unidos y Canadá, Fu continuó por una docena de países latinoamericanos como Cuba, Panamá, Perú, Chile y Brasil. Aquel periplo se tradujo en un informe de más de 20 volúmenes que incluían sus investigaciones, notas de viajes y poemas escritos sobre los países visitados.

 

Su viaje por dicha región fue pionero en la historia de los intercambios culturales entre China y América Latina, un encuentro entre dos civilizaciones en el siglo XIX.

 

Fu Yunlong.

 

Designado por el emperador

 

Fu Yunlong nació en 1840, año en el que estalló la Primera Guerra del Opio, en el distrito de Deqing, provincia de Zhejiang. Su abuelo era un médico rural y su padre, un funcionario local. Un examen cambió el sentido de su vida. En 1887, el emperador Guangxu ordenó a la institución encargada de los asuntos extranjeros organizar un examen para seleccionar a funcionarios de seis departamentos que viajarían al exterior. China, un país cerrado durante muchos años, estaba ansiosa de aprender del mundo e introducir sistemas y tecnologías avanzadas para fortalecer el país. El examen tuvo lugar el 12 y 13 de junio de 1887, y abarcó temas como defensa fronteriza, historia y diplomacia. Tomaron parte 54 funcionarios recomendados por los seis departamentos y 28 fueron admitidos tras el examen escrito. Fu ocupó el primer puesto y el periódico Shun Pao de Shanghai publicó su examen.

 

Los funcionarios que pasaron el examen escrito fueron primero entrevistados por funcionarios de la corte imperial. Al final, el propio emperador Guangxu designó a Fu Yunlong y otras 11 personas como embajadores para viajar al extranjero. Fueron divididos en seis grupos con la misión de recorrer docenas de países de Asia, Europa, América del Norte y del Sur. Fu Yunlong y Gu Houkun, un funcionario del departamento de Penales, recibieron la orden de viajar por Japón, Estados Unidos, Canadá, Cuba, Perú, Brasil, entre otros países. A pesar de que en esa época el gobierno de la dinastía Qing había enviado a ministros residentes a Japón y a los principales países europeos, era la primera vez que China mandaba a tantos funcionarios a investigar países en cuatro continentes.

 

El viaje por América Latina

 

Fu Yunlong y su séquito salieron de Shanghai el 12 de noviembre de 1887 y regresaron a esa misma ciudad el 21 de octubre de 1889, luego de recorrer un total de 60.000 km en casi dos años. El primer destino en barco fue Japón y luego cruzaron el océano Pacífico hasta llegar a Estados Unidos. Después visitaron Canadá y regresaron a EE. UU. hasta que el 4 de diciembre de 1888 partieron desde Florida rumbo a América Latina.

 

Llegaron a La Habana, la capital de Cuba, el 5 de diciembre y viajaron por hermosos lugares de la isla. Fu aprovechó esa oportunidad para indagar con los funcionarios cubanos sobre la situación de los trenes, las líneas ferroviarias, las instalaciones eléctricas, los servicios postales, etc. Luego de recoger información para sus investigaciones, el 22 de diciembre, Fu Yunlong y su séquito salieron de La Habana. Cruzaron el Paso de los Vientos pasando por Jamaica y Colombia, y arribaron a Panamá el 31 de diciembre. Era la víspera del año nuevo y se escuchaban petardos que habían sido fabricados en China. El 2 de enero de 1889 viajó por la Ciudad de Panamá y la describió como “una calle que atraviesa la península”. A los atractivos lugares latinoamericanos los calificó de “incomparables”. Fu sostenía también encuentros con la comunidad china que residía en cada país que visitaba.

 

Fu y su comitiva salieron de Panamá el 3 de enero y llegaron a Guayaquil, el mayor puerto ecuatoriano, el 6 del mismo mes. Fu se interesó mucho por la situación de los chinos en los países latinoamericanos y visitó la empresa Huiqing, la casa gremial de los chinos locales. El 12 de enero arribó a Lima, la capital de Perú, y los comerciantes chinos acudieron a recibirle y escucharle. Fu les preguntó por la geografía y la situación comercial de Perú. Fue recibido también por el entonces canciller de Perú, Isaac Alzamora, y el presidente Andrés Avelino Cáceres, quien le invitó a viajar en la línea ferroviaria más alta del mundo. En compañía del canciller peruano y otros ministros, el anfitrión y sus huéspedes tomaron asiento en el mismo vagón y una banda musical iba en otro. Cuando se detuvo el tren, la música irrumpió de inmediato. La falta de oxígeno en las alturas hacía difícil la respiración. A pesar de tal adversidad, Fu tomó nota de las condiciones del transporte y llegó a la conclusión de que la construcción de una línea ferroviaria no tenía que ser “recta y plana”. Al siguiente día visitó la Sociedad Central de Beneficencia China Ton Huy Chong Koc y los cañaverales donde trabajaban los chinos.
Colección de las notas de viaje de Fu Yunlong.
El 1 de febrero partió de Perú con destino a Chile, a pesar de que este país todavía no había establecido relaciones diplomáticas con China ni era uno de los destinos. Fu aprovechó la oportunidad de pasar por Chile para realizar una investigación y un estudio sobre este país. Se reunió, además, con los chinos locales y escribió Notas de viaje a Chile. El Gobierno chileno prestó mucha atención a su visita. El 13 de febrero, el entonces presidente José Manuel Balmaceda le recibió en persona y ordenó a los departamentos oficiales que le atendieran. Al día siguiente, Balmaceda le envió una foto personal autografiada y Fu también le regaló la suya. Continuó su trayecto por barco a lo largo de la costa chilena hacia el sur y llegó a la entrada del estrecho de Magallanes el día 25. Fu investigó la ubicación geográfica e historia del estrecho de Magallanes y escribió a bordo Notas de viaje en el estrecho de Magallanes.

 

Fu Yunlong y sus compañeros cruzaron el estrecho de Magallanes y viajaron a lo largo de la costa argentina hacia el norte. Después de pasar Montevideo (Uruguay) arribaron a la entonces capital brasileña, Río de Janeiro, el 7 de marzo. En ese momento, Brasil sufría una epidemia de fiebre amarilla y los pasajeros a bordo temían desembarcar. Solo Fu y su séquito lo hicieron decididamente para cumplir la misión encomendada por el emperador.

 

China aún no había establecido una embajada en Brasil y los chinos residentes en ese país eran pocos, por lo que los miembros de la delegación tuvieron que buscar por su cuenta un sitio donde pernoctar. Al día siguiente, Fu compró un mapa de Brasil y visitó al canciller brasileño. Acordaron que el 9 de marzo visitaría el palacio real y sostendría un encuentro con el emperador Pedro II de Brasil.

 

También visitó el zoológico, el jardín botánico, un museo y se entrevistó con personas de diferentes sectores de la sociedad. Se interesó por la flora, fauna y frutas tropicales de Brasil que veía por primera vez. Fu prestó mucha atención a la situación de los trabajadores chinos en el país, e inspeccionó las casas gremiales y los jardines de plantación de té donde trabajaban.

 

Fu Yunlong fue el primer funcionario chino que realizó un viaje por América del Norte, Centroamérica y América del Sur. Tanto el número de países visitados como la longitud del viaje no tienen precedentes en la historia.

 

Desafortunadamente, sus informes de investigación presentados a la corte imperial fueron dejados de lado, pero esta parte de la historia no debe ser olvidada.

 

 
 
*Wang Xiaoqiu es profesor de la Facultad de Historia de la Universidad de Beijing y miembro del Comité Estatal de Compilación de la Historia de la Dinastía Qing.

 

 
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