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Apertura y cooperación

Source:China Hoy Author:HOU YUXIANG y WU SIKE*
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La pandemia de COVID-19 ha aumentado la presión hacia una desaceleración de la economía mundial. En el primer trimestre de este año, afectado por el nuevo coronavirus, el PIB de China cayó un 6,8 % y las demandas de consumo, de inversión y del exterior que impulsaban el crecimiento macroeconómico se redujeron en distintas proporciones. Al mismo tiempo, los sectores de turismo y restauración e industrias intensivas en mano de obra sufrieron grandes embestidas, por lo que el desarrollo económico chino ha fluctuado a corto plazo. Sin embargo, gracias al liderazgo correcto y a la coordinación general del Partido Comunista de China (PCCh) y el Gobierno, y a la colaboración y la solidaridad del pueblo, la economía china ha crecido en la adversidad, llevando al país a un liderazgo en la recuperación económica mundial.
6 de octubre de 2020. La zona comercial de la calle peatonal Nanjing Road, en Shanghai, luce abarrotada en el sexto día de las vacaciones por el Día Nacional.

 

 

Estabilidad en el desarrollo económico

 

A pesar del impacto de la pandemia, la base del desarrollo económico de China es estable. Tras el estallido del flagelo, el Gobierno chino viene coordinando la prevención y el control epidemiológicos y el desarrollo económico y social, y lanzando 90 medidas políticas en 8 áreas, a fin de promover la reanudación del trabajo y la producción y aumentar el macrocontrol.

 

Además, bajo la premisa de la regularización de la prevención y el control, ha mantenido la tónica general del trabajo de luchar por el progreso sobre la base de la estabilidad y ha persistido en la nueva concepción del desarrollo, y en considerar como línea troncal la reforma estructural por el lado de la oferta y como fuerza motriz, la reforma y la apertura, con el fin de impulsar un desarrollo de alta calidad y garantizar el empleo, las condiciones de vida básicas del pueblo, los agentes del mercado, la seguridad alimentaria y energética, la estabilidad de las cadenas sectoriales y de suministro, y el funcionamiento de los niveles de base. Igualmente, el Gobierno ha implementado la estrategia de expansión de la demanda interna, emitiendo bonos públicos especiales por un valor de 1 billón de yuanes (146.800 millones de dólares) y liberando la economía de calle, con miras a mantener la situación general del desarrollo económico y la estabilidad social, aliviar la pobreza y construir una sociedad modestamente acomodada.

 

Después de varias medidas, la economía de China ha logrado estabilizarse y mejorar. En el segundo trimestre, los principales indicadores económicos se recuperaron gradualmente. La tasa de crecimiento del PIB pasó de negativa a positiva, con un aumento interanual del 3,2 %; el valor agregado de la industria de escala superior a la requerida se incrementó un 4,4 %; el valor agregado del sector servicios registró un ascenso del 1,9 % y el margen de descenso de las ventas minoristas totales de bienes de consumo se estrechó en 15,1 puntos porcentuales.

 

En junio, la tasa de desempleo urbano de China cayó al 5,7 % durante dos meses consecutivos. La seguridad social y la asistencia integral continuaron fortaleciéndose. En el primer semestre del año, los ingresos por transferencias per cápita aumentaron un 8,2 % en términos nominales, las pensiones per cápita y las de jubilación se elevaron un 9,3 % y los ingresos per cápita de ayudas y subsidios sociales subieron un 13,2 %. Asimismo, se han potenciado los sectores emergentes, permitiendo que el valor añadido de la industria manufacturera, la inversión en la fabricación de alta tecnología y la inversión en el sector de servicios de alta tecnología aumentaran un 4,5 %, 5,8 % y 7,2 % interanuales, respectivamente. Las expectativas del mercado han tendido a una mejora general. En junio, el índice de gerentes de compras manufactureras fue del 50,9 %, el cual estuvo por encima del umbral durante cuatro meses consecutivos, y el índice de actividad empresarial no manufacturera fue del 54,4 %, teniendo un repunte en cuatro meses consecutivos. El 8 de junio, el Banco Mundial publicó la sexta edición de las Perspectivas Económicas Mundiales 2020, en la que prevé que la economía mundial se contraiga un 5,2 % este año y que la economía china mantenga su tendencia de crecimiento.

 

La recuperación de la economía china se debe principalmente a cuatro aspectos. En primer lugar, a la estructura completa del mercado. China cuenta con el mayor mercado único y de consumo del mundo y una población de ingresos medios que crece rápidamente, además de numerosas ramas industriales. En vez de depender de los mercados extranjeros, se esfuerza por producir y vender sus propios artículos para proteger plenamente la demanda interna y mantener las necesidades de la vida y la producción normales. Despliega las ventajas institucionales e industriales y traslada al país la cadena industrial y la de suministro –dependientes anteriormente del mundo– a través de medios tecnológicos eficaces, de modo que se realice una circulación interna independiente.

 

En segundo lugar, China no ha cambiado su estatus de importante país en materia de inversión extranjera. A pesar del impacto de la pandemia, en el primer semestre de 2020, los inversores nacionales hicieron inversiones directas no financieras en 159 países y regiones de todo el mundo por un valor de 362.140 millones de yuanes (51.500 millones de dólares). En el mismo periodo, China realizó una inversión directa no financiera de 8120 millones de dólares en los países a lo largo de la Franja y la Ruta, con un aumento interanual del 19,4 %.

 

En tercer lugar, la iniciativa de construcción de la Franja y la Ruta sigue avanzando de manera constante, adhiriéndose a una amplia consulta, contribución conjunta y beneficios compartidos, manteniendo los principios del mercado y las reglas internacionalmente aceptadas, y dando pleno juego al papel protagonista de las empresas para llevar a cabo una cooperación mutuamente beneficiosa. Un gran número de proyectos en esta materia suspendidos temporalmente han reanudado ya su trabajo y producción, ayudando a los países involucrados a restaurar su economía.

 

En cuarto lugar, China confía en alcanzar los objetivos de desarrollo económico establecidos por el Gobierno en 2020. China es capaz de aprovechar al máximo las características del alto valor agregado de la economía, la alta tasa de retribución y la alta tasa de utilización de recursos, y, apoyada en la alta tecnología, lograr un desarrollo verde y sostenible y promover el fomento de la civilización ecológica. Se espera ganar resueltamente la batalla contra la pobreza, hacer esfuerzos incansables para construir una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos, cumplir los objetivos de los “dos centenarios” (de fundación del PCCh y de establecimiento de la República Popular China) y hacer contribuciones importantes a la reducción de la pobreza mundial.

 

Una gran lección

 

Es un hecho indiscutible que la recuperación económica ante la pandemia requiere apertura y cooperación. La enfermedad ha traído nuevos desafíos a la seguridad y el desarrollo de los países, y la inestabilidad e incertidumbre que vive la situación internacional se han incrementado significativamente. La pandemia nos ha dado una lección: la vida y la salud tienen una estrecha relación con la seguridad y los intereses del desarrollo, por lo que la sociedad humana es, en realidad, una comunidad de destino. China está dispuesta a potenciar la cooperación internacional en la prevención y el control epidemiológicos con otros países hasta que el mundo venza al nuevo coronavirus.

 

El rápido desarrollo de China se beneficia de los intercambios y la cooperación. Su crecimiento continuo, a su vez, ha proporcionado a los demás países una fuerza motriz de crecimiento y un enorme espacio de mercado. China se dispone a compartir sus oportunidades de desarrollo con el mundo.

 

En el primer semestre del año en curso, la inversión directa de China en el extranjero fue de 47.200 millones de dólares, mientras que la inversión extranjera directa en China llegó a 65.900 millones de dólares. Entre enero y julio se establecieron en el país 18.838 nuevas empresas extranjeras. Además, China no ha cambiado la política nacional básica de reforma y apertura y la filosofía de desarrollo centrado en el pueblo. En el segundo trimestre, la economía de China dejó de caer y se recuperó, logrando un crecimiento interanual del PIB del 3,2 %, lo que sienta las bases para un crecimiento constante en la segunda mitad del año e incluso para el próximo año. La economía china, con un nuevo patrón de desarrollo, continuará creando nuevas oportunidades para el crecimiento común del mundo.

 

El desarrollo económico mundial requiere una interconexión de las economías. La apertura al mundo sigue siendo la política nacional básica de China. Incluso frente al impacto de la pandemia, China respeta su compromiso de promover el beneficio mutuo y la ganancia compartida en la expansión de la apertura. La lista negativa de acceso a la inversión extranjera ha sido reducida aún más. El Cloud Roadshow de la Feria Internacional de Comercio de Servicios de China ha atraído a miles de empresas de todo el mundo, mientras que es difícil encontrar un stand en muchas áreas de exhibición de la próxima tercera Exposición Internacional de Importaciones de China. Las ideas e iniciativas del país muestran su determinación de abrirse al mundo y son cruciales para la recuperación de la economía mundial.

 

 
 
*Hou Yuxiang es rector del Instituto de Medio Oriente de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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