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Un paraíso para la creación

Source:China Hoy Author:HOU RUILI
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Desde la niñez me gusta plantar flores, ya que me hace sentir feliz”. Es por esta razón que el diseño de cerámica se convirtió en la primera opción de negocio para Feng Xuefang.

 

Esta chica de modales suaves nació en la ciudad de Shijiazhuang, en la provincia de Hebei. Su relación con Jingdezhen (la “capital de la porcelana” de China, conocida por su producción de cerámica de calidad) comenzó en 2007, cuando dejó su ciudad natal para estudiar en la Universidad de Cerámica de Jingdezhen. Después de terminar su licenciatura, aprobó con éxito el examen de posgrado de la universidad, para estudiar a fondo la tecnología y la materialidad de la cerámica.

 

Durante el tercer año del posgrado, Feng regresó a Shijiazhuang, donde hizo una pasantía como diseñadora en un museo. Según sus padres, este estilo de vida tranquilo y estable era el ideal, pero Feng siempre se preguntó a sí misma qué era lo que realmente le apasionaba. “Después de reflexionar por largo tiempo, decidí regresar a Jingdezhen, donde había estado siete años. Ya que había decidido quedarme allí siguiendo mis propios deseos, entonces haría lo que realmente amaba”.

 

Feng Xuefang, una diseñadora de cerámica, ha encontrado un hogar en Jingdezhen, la mundialmente famosa capital de la porcelana.

 

Un sueño hecho realidad

 

En el otoño de 2014, Feng Xuefang y cuatro socios fundaron un estudio de cerámica llamado Casa Naranja. Sin embargo, poco tiempo después, los socios encontraron nuevas oportunidades comerciales y renunciaron al negocio, dejando a Feng sola en el estudio.

 

En este difícil momento en que Feng apenas podía mantener su negocio a flote, un amigo le contó que en Jingdezhen se había instalado la Feria Creativa de Taoxichuan. Entusiasmada, Feng acudió a la otrora fábrica de cerámica abandonada que había sido transformada en un espacio en el que se realizaban diversas actividades culturales. El lugar, además, contaba con modernos e innovadores estudios creativos, tiendas de cerámica, cafeterías, hoteles y restaurantes.

 

El taller de hornos de la antigua fábrica había sido transformado en el llamado Yi Space, un lugar gratuito para que jóvenes empresarios y artistas pudieran exhibir y vender sus obras de cerámica. Debido a las limitaciones del espacio, los puestos eran cuidadosamente asignados. Cada mes se concedía permiso a unas 600 personas para que exhibieran un puesto en la feria al aire libre el fin de semana y, entre estos, se seleccionaba a los más sobresalientes para exponer en Yi Space.

 

Feng Xuefang se presentó a la convocatoria que le permitió convertirse en una de las primeras personas en exhibir en Yi Space, donde además se beneficia de políticas preferenciales en los gastos operativos, los servicios de agua y luz, e impuestos. Por otro lado, sus obras también han sido seleccionadas para formar parte de una plataforma de venta y exhibición en línea para jóvenes emprendedores. Finalmente, estar inserta en este medio entre otros artistas, diseñadores, profesores y expertos de connotadas instituciones tales como el Instituto de Investigación de Arte Cerámico de la Academia Central de Bellas Artes de China, el Centro de Investigación e Intercambio Cultural de Taoxichuan, el Centro Internacional de Diseño B & C o el Centro de Arte Nórdico, le ha permitido mejorar su propio arte, haciendo su sueño realidad.

 

“Taoxichuan es un espacio cultural integral y no solo un parque industrial cultural”, dijo Liu Zili, presidente del Grupo de Turismo de Cultura Cerámica de Jingdezhen. “Lo que construimos no es únicamente un mercado sino un estilo de vida, por lo que espero que Taoxichuan pueda convertirse en un espacio de ensueño para jóvenes creadores y artistas. Si uno aprecia el arte de la cerámica, sin lugar a dudas encontrará un hogar aquí”.

 

La Feria Creativa de Taoxichuan ofrece oportunidades de emprendimiento para los jóvenes amantes de la cerámica.

 

Una verdadera metamorfosis

 

Feng Xuefang trabaja personalmente en cada producto, desde su concepción y diseño hasta su ejecución. Su inspiración, por otro lado, proviene de la vida en general. “El encanto de la cerámica radica en la textura simple del barro”, por lo que sus productos también se guían por esta máxima, siguiendo un estilo sencillo además de un cierto sentido de espiritualidad. “Durante el proceso de fabricación de cerámica, descubro muchos detalles que han surgido por casualidad, los que muchas veces sirven como fuente de inspiración para el diseño de nuevos productos. Veo cada objeto como un nuevo intento. Así todo resulta interesante y la única regla por la cual me rijo es que el producto final me guste”.

 

En la Casa Naranja, además de los floreros decorativos, también hay otras vasijas, entre las que destaca la serie “Calor” por su distinguido estilo. De este modo, un frutero cualquiera se convierte en una obra de arte en sí misma gracias al singular encanto y diseño que nace del estudio. La Casa Naranja se ha enfocado en la producción de floreros de estilo antiguo, pero ha ido más allá de un taller de suministros a uno de diseño.

 

“En 2016 Taoxichuan seleccionó a un grupo de emprendedores para participar en la Feria Internacional de Industrias Culturales de China en Shenzhen, donde yo fui una de las elegidas. Pensaba que íbamos a presentar nuestros productos, pero en realidad la feria fue una instancia mucho mayor que nos permitió conversar con agencias independientes para quienes no solo somos emprendedores, sino diseñadores propiamente tales”, recordó Feng.

 

Si los objetos tienen un estilo único siempre habrá gente que se interesará por ellos. “Como emprendedora, lo más difícil para mí no es crear un producto, sino no contar con conocimientos suficientes relacionados con el marketing. Antes nos llegaban clientes a través del estudio, pero desde el año pasado, somos nosotros mismos quienes debemos promocionar nuestros productos participando en exposiciones o incluso tomando contacto con nuestros compradores para organizar exhibiciones”, añadió Feng Xuefang.
Feng Xuefang y una artista extranjera intercambian experiencias en la fabricación de cerámica.

 

El amor por la cerámica

 

Feng Xuefang no solo ha tenido una carrera exitosa en Jingdezhen, sino que también ha encontrado un compañero de vida con quien comparte los mismos ideales. Aunque eran compañeros en la universidad, se conocieron y enamoraron más adelante, una vez que emprendieron el negocio.

 

Hace cuatro años una comitiva perteneciente al Foro de Boao hizo un encargo a la Casa Naranja de 300 ao (un animal sagrado según las leyendas chinas, mezcla entre un dragón y una tortuga). El ao tiene una forma complicada que es difícil de modelar a través de la cerámica. Después de dos meses de diseños y pruebas, Feng y su novio lograron darle forma a este animal mitológico, además de crear siete vivos colores de esmalte cociendo las figuras a una temperatura de 1300 °C. La dupla artística se sentía feliz con el resultado obtenido, pero, sobre todo, ante sus clientes que estaban ampliamente satisfechos. “Tomé la decisión de casarme con este apuesto hombre que, además, creaba e innovaba conmigo”, recordó Feng con una sonrisa en el rostro.

 

En abril de 2019, Taoxichuan y el Centro Europeo de Trabajo Cerámico (con sede en los Países Bajos) organizaron conjuntamente una exposición llamada “TXC@Sunday-morning- a Taste of Ceramics”, en la que se exhibieron obras de nueve artistas provenientes de Chile, España, Suecia, los Países Bajos, el Reino Unido, Alemania y la India. Era la primera vez que la exposición tenía lugar en Jingdezhen, por lo que este nuevo entorno, junto con materiales y procesos de fabricación que también eran nuevos, supuso un gran desafío para los artistas extranjeros al principio. En vísperas de la exposición, una artista británica aún tenía diez trabajos sin pintar, de tal modo que Feng no dudó en prestarle su ayuda. La aconsejó respecto al uso de colores y, tras repetidas pruebas, la artista proveniente del Reino Unido dio con el resultado que estaba buscando. “Aquí están los mejores artesanos y el sistema de fabricación de cerámica más completo. Es un paraíso de creación para los alfareros de todo el mundo”, señaló la artista británica antes de su regreso a Europa. En señal de agradecimiento, hizo una taza que ahora se exhibe junto a las numerosas tazas fabricadas por otros creadores foráneos en Taoxichuan, lo cual demuestra que el arte no tiene fronteras.

 

“Jingdezhen ha cambiado mucho durante los últimos años, lo cual también es algo que me han expresado mis pares. Ahora hay más plataformas para los intercambios con otros países, al igual que más oportunidades y competidores”, expresó Feng. “Esto es algo bueno para Jingdezhen, ya que con más encuentros e intercambios de este tipo, también aparecerán nuevas oportunidades”.

 

Al mirar hacia atrás en su camino como emprendedora creativa, Feng Xuefang dijo con emoción: “Desde que me gradué de la universidad hasta que emprendí, todo fue sucediendo naturalmente, pero todo ha estado guiado también por una fuerza invisible que se ha visto materializada en las oportunidades que Taoxichuan les ha proporcionado a los emprendedores. De esta forma, he podido vivir y crear siguiendo mi corazón, por lo que espero tener la misma suerte en el futuro y que los artículos de la Casa Naranja encuentren dueños que los aprecien tanto como lo hacemos nosotros al fabricarlos”.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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