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¿Por qué China y EE. UU. deben fomentar la cooperación?

Source:China Hoy Author:ZHOU MI*
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En lo que va del siglo XXI, la interacción en la economía global se ha fomentado de forma notoria, mientras que el comercio internacional y la inversión han generado una mayor interdependencia entre los países. El “efecto derrame” de las mayores economías es más evidente, tanto en sus aspectos positivos como negativos. La crisis económica de 2008, que se produjo debido a la crisis de las hipotecas subprime en EE. UU., atacó velozmente a todo el mundo, lo cual fue también una importante muestra de dicha interdependencia.

 

12 de julio de 2019. Las banderas de madera que cuelgan en muchas partes de EE. UU. son fabricadas en el distrito de Caoxian, provincia de Shandong.

 

Un desarrollo económico estable

 

En estos últimos años, el buen desarrollo de la economía chino-estadounidense ha impulsado a la economía global en su salida de la crisis. La economía china ha contribuido en más del 30 % al crecimiento económico mundial, mientras que el desarrollo de la economía bilateral ha estabilizado el mercado global, haciendo que se establezca una red de cooperación comercial transnacional basada en su orientación al mercado y en el aprovechamiento de ventajas.

 

El Gobierno estadounidense está orgulloso de su baja tasa de desempleo, mientras que el Gobierno chino también presta mucha atención a la estabilidad en el ámbito laboral. El buen estado de la cooperación comercial chino-estadounidense es una importante garantía para que el empleo en ambos países se incremente, y es también una sustancial condición para la estabilidad social en ambas partes.

 

La crisis de los refugiados centroamericanos que afronta EE. UU. es también una expresión del “efecto derrame” de su economía. A diferencia de pequeños países, la influencia del “efecto derrame” del desarrollo económico y social de un país grande supera el ámbito regional y es posible que tenga un impacto mundial. De hecho, muchos organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos han expresado su preocupación por el impacto de la desaceleración económica en China y EE. UU.

 

Beneficio mutuo y necesidad recíproca

 

Siguiendo un enfoque en los egresos, el PIB deriva de la suma del consumo, la inversión, las adquisiciones gubernamentales y las exportaciones netas. Por tanto, una cooperación de beneficio mutuo es muy importante para el desarrollo económico de China y EE. UU.

 

EE. UU. tiene un gran mercado de consumo y una desarrollada economía crediticia. El comercio bilateral ha provisto de una gran cantidad de productos de buena calidad y bajo precio a los consumidores estadounidenses y les ha garantizado una alta calidad de vida. En China, por su parte, el mercado consumidor se viene desarrollando rápidamente y la capacidad de consumo de la clase media es cada vez más fuerte, lo que genera una mayor demanda de productos importados. Existe, por lo tanto, un gran espacio para las exportaciones de las empresas estadounidenses.

 

El capital extranjero es parte importante de la inversión social. Al ser los principales destinos de inversión en el mundo, tanto China como EE. UU. proporcionan un gran espacio de desarrollo a los inversionistas. Las inversiones favorecen la optimización de las redes mundiales de las compañías transnacionales, al mismo tiempo que bajan costos internos y elevan la calidad de los productos y la competitividad de los servicios. Las adquisiciones gubernamentales son un importante medio para resolver cualquier falla del mercado y para la distribución de los recursos sociales, lo cual favorece también un eficaz desarrollo de la economía. Aunque los Gobiernos chino y estadounidense tienen formas distintas de administrar estas adquisiciones, extensas conversaciones se han llevado a cabo durante las negociaciones para el Acuerdo sobre Contratación Pública de la OMC. Se necesita una mayor cooperación con las empresas estadounidenses en campos como las ciudades inteligentes, la protección ambiental y la administración pública, mientras que las empresas chinas pueden ofrecer un soporte importante para la modernización de la infraestructura del transporte interestatal y urbano en EE. UU.

 

Influencia en el mundo

 

China y EE. UU. son dos enormes imanes cuyo magnetismo no solo los atrae mutuamente a través del océano Pacífico, sino que también reúne a socios comerciales y económicos en sus alrededores. Desde que EE. UU., Canadá y México establecieran el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, una cadena industrial en dicha región se ha ido formando. Las empresas estadounidenses han transferido la manufactura de mano de obra intensiva a México, donde los costos son mucho más bajos, al mismo tiempo que reducían sus gastos totales y promovían el comercio bilateral.

 

Con un estable ambiente de negocios, abundantes recursos humanos, un sistema industrial completo, entre otras ventajas, China se ha ido convirtiendo en un centro de fabricación a nivel mundial. Al mismo tiempo, ha formado con sus países vecinos una compleja red de cooperación comercial, mientras que sus empresas en altos y bajos niveles de la cadena industrial y sus sectores relacionados llevan adelante una relación de cooperación. Un estable vínculo comercial entre China y EE. UU. es sumamente importante para el desarrollo de las redes internacionales reunidas por los dos países. Debido al impacto durante más de un año de las fricciones comerciales, algunas empresas han empezado a reestructurar su cadena industrial internacional con la intención de encontrar un nuevo margen de ganancias en medio de barreras arancelarias. Sin embargo, los costos iniciales de establecimiento de un adecuado ambiente industrial y una capacitación de la mano de obra son altos. Por eso, los frecuentes y profundos cambios en el entorno traerán costos de ajuste, los cuales no son favorables para un estable desarrollo de los países.

 

A pesar de que cumplen diferentes roles en el establecimiento del actual orden internacional, China y EE. UU. ejercen una importante influencia en el desarrollo del futuro orden económico y comercial internacional. En el mundo de hoy, un sistema internacional en el que falte la participación de China o de EE. UU. estará incompleto, por lo que la compleja relación entre desarrollo tecnológico y diversos intereses exige una coordinación mundial que resuelva los problemas existentes.

 

Además del aspecto comercial, temas como el cambio climático, la administración de la red, el terrorismo, los riesgos financieros, entre otros, necesitan también el esfuerzo conjunto de todas las partes. La historia ha demostrado que los tratados internacionales promovidos por China y EE. UU. han ejercido una gran influencia. Es necesario escuchar y responder a las necesidades de todos los participantes, mientras uno presta atención a sus específicos intereses. El orden económico y comercial debe basarse en el principio esencial del mutuo respeto. El desarrollo es una demanda común de todos los países. Solo mediante la búsqueda de una apropiada ruta de desarrollo y de una fuerza sinérgica se podrá movilizar el entusiasmo y el potencial de todas las partes.

 

La innovación es la principal fuerza para impulsar el desarrollo social, por lo que la capacidad tecnológica, las perspectivas del mercado y la capacidad de transformación comercial necesitan en sí mismas un cierto grado de innovación.

 

Tanto China como EE. UU. dan mucha importancia a la innovación. Mediante acuerdos comerciales, EE. UU. ha fortalecido la construcción de un sistema internacional de protección de la propiedad intelectual. China, por su parte, ha intensificado también sus esfuerzos en protección de la propiedad intelectual. Una cooperación de beneficio mutuo entre China y EE. UU. ofrece una efectiva garantía para actividades innovadoras, incentiva a las empresas de ambos países a mejorar la investigación y el desarrollo, y juega un efectivo rol en el apoyo a un sistema que favorezca la innovación tecnológica. Todo esto brinda un mayor soporte para el desarrollo económico mundial y para superar los desafíos que enfrentan todos los países.

 

 
 
*Zhou Mi es subdirector del Instituto de Estudios de América y Oceanía de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperación Económica del Ministerio de Comercio.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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