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Un participante indispensable en la Franja y la Ruta

Source: Author:GUO CUNHAI*
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El segundo Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, celebrado en abril pasado en Beijing, no solo ha tenido un profundo significado para la gobernanza global, sino también para América Latina y el Caribe. Los próximos años serán claves para promover el acoplamiento de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) y lograr un consenso hacia una construcción conjunta de la misma, por lo que esta iniciativa seguramente impulsará la cooperación sino-latinoamericana.

 

Los productos chinos fueron bien acogidos durante la inauguración de la Expo Presentes Otoño 2019, en Argentina.

 

Construcción conjunta

 

Desde 2013, año en el que fue propuesta, la IFR ha ido consiguiendo una gran atención, reacción y activa participación del mundo. Hasta el momento, 126 países y 29 organizaciones internacionales han suscrito su participación en la construcción conjunta de la IFR, entre los cuales sobresale la presencia de países de América Latina y el Caribe, la región más distante de China.

 

En marzo de 2015, el Gobierno chino emitió las “Perspectivas y acciones para promover la construcción conjunta de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI”, lo cual generó una discusión en torno a si la IFR tiene o no relación con América Latina y el Caribe. Lo ocurrido hasta la fecha demuestra que esta región no es solo una extensión natural de la llamada Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, sino también una parte indispensable en la construcción de la IFR.

 

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet, así como ministros de más de 20 países latinoamericanos asistieron al primer Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional celebrado en 2017. En su discurso, Macri expresó que la IFR es una oportunidad que no debe perderse, mientras que Bachelet consideró que es el camino para disminuir distancias y establecer una interconectividad entre los pueblos. Por su parte, la secretaria general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena, destacó que la IFR es una iniciativa que busca una mayor comunicación e interconectividad y una prosperidad común, por lo que América Latina y el Caribe no deben dejarla atrás.

 

El comunicado publicado después del primer Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional definió la apertura de la IFR hacia América Latina y el Caribe e incluyó la integración de la infraestructura en esta región como una importante construcción de la IFR, a fin de promover una mayor relación de asociación. En la segunda Reunión Ministerial del Foro China-Celac, de enero de 2018, la IFR llegó a estar en el foco de los funcionarios latinoamericanos y caribeños, quienes aprobaron por unanimidad una declaración especial sobre dicha iniciativa.

 

2017 es considerado como el año inicial de la construcción conjunta entre China, América Latina y el Caribe de la IFR. El 17 de noviembre de 2017, durante la visita a China del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, ambas partes suscribieron un memorando para la construcción conjunta de la IFR, el primer memorando sobre este asunto firmado entre China y un país latinoamericano. Esta decisión reflejó el deseo de ambos países de buscar un acoplamiento en sus políticas de desarrollo y un impulso sustancial de la cooperación bilateral. Hasta abril de este año, 19 países latinoamericanos y caribeños habían firmado un documento similar con China.
 
Productos importados y transportados por trenes chino-europeos se venden en Xi’an, provincia de Shaanxi.

 

 

Correspondencia con la demanda de desarrollo

 

La IFR guarda relación con la demanda de desarrollo de los países latinoamericanos y caribeños. Entre sus fundamentos figura el de un acoplamiento entre las estrategias de desarrollo y propone cinco puntos: la comunicación de políticas, la conexión de infraestructuras, el fluido del comercio, la circulación monetaria y la unión de voluntades del pueblo, lo que también coincide con la demanda de desarrollo de los países latinoamericanos y caribeños.

 

La conexión de infraestructuras es un área primordial para la cooperación integral sino-latinoamericana y caribeña, la IFR y la integración de la infraestructura en América Latina y el Caribe. El comercio es, asimismo, fundamental para el desarrollo de los países latinoamericanos y caribeños. La estructura económica entre China y dicha región se caracteriza por su fuerte complementación, y ambas partes poseen un enorme mercado de consumo. Actualmente, China es el primer o segundo socio comercial de la mayoría de países latinoamericanos y caribeños. El segundo Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe, emitido en 2016, enfatiza el fomento de la cooperación bilateral de las industrias en cadena, a fin de acelerar la actualización industrial y ayudar a América Latina y el Caribe a crear un sistema productivo, así como a elevar su capacidad de resistencia frente a eventuales riesgos. La circulación monetaria es también un asunto que ha despertado el interés de los países latinoamericanos y caribeños por participar en la construcción de la IFR.

 

La cooperación bilateral en el terreno financiero avanza rápidamente. Según cifras de finales de abril de este año, China es el tercer mayor inversor en los países de América Latina y el Caribe. Las instituciones financieras chinas en la región no solo provienen del Estado, sino que también se han establecido 11 bancos comerciales o sucursales y 4 plataformas de inversión en acciones. Del mismo modo, se cuenta con un mecanismo de cooperación financiera establecido el 22 de abril pasado, el primero de este tipo entre China y América Latina y el Caribe.
Muelle de Zhoushan. Fotos de Cnsphoto

 

 

Entendimiento cultural

 

La relación entre ambas partes abrirá una nueva era de construcción conjunta de la IFR. Los años venideros serán un periodo clave para esta iniciativa, la cual promoverá una actualización de la cooperación bilateral. Empero, debemos ser conscientes de que este momento significa una gran oportunidad y, al mismo tiempo, una serie de nuevos retos.

 

Ante todo el primer reto es superar el déficit en el entendimiento cultural. Urge un mayor fomento en el campo de la cultura. En los últimos 20 años, China ha acortado en gran medida las distancias físicas con América Latina y el Caribe, aunque aún restan las distancias psicológicas. Tenemos imágenes borrosas sobre dicha región. Hoy en día, China enfrenta retos en América Latina y el Caribe en asuntos medioambientales, laborales, culturales, entre otros. La aparición de estos retos se debe a la falta de una profunda comprensión de la cultura latinoamericana y caribeña. China tiene poco conocimiento sobre la historia, las tradiciones culturales, los pensamientos y conceptos y la herencia política de América Latina y el Caribe, lo cual impide en mayor grado que tenga un profundo conocimiento de esta región y explica el hecho de que le cueste mucho comprender la lógica y las reglas detrás de sus acontecimientos importantes y cambios de estructura. Todo esto afecta las decisiones de China respecto a su relación con América Latina y el Caribe. Este déficit no favorece el desarrollo sostenible de la relación sino-latinoamericana y caribeña, e impide la promoción y práctica de la IFR en estas tierras. Por lo tanto, urge una unión de voluntades entre los pueblos.

 

 
 
*Guo Cunhai es director ejecutivo de la Oficina de Investigación Social y Cultural del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales, e iniciador y responsable de la Comunidad de Estudios Chinos y Latinoamericanos (CECLA).

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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