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Una ayuda en un momento de emergencia

Source:China Hoy Author:AN XINZHU
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El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) estableció el fondo denominado Facilidad para la Recuperación de la Crisis del COVID-19, con un monto inicial de 5000 millones de dólares, el cual busca ofrecer una ayuda a los organismos públicos y privados de sus Estados miembros para que superen la pandemia del COVID-19. El 16 de abril, el BAII elevó este importe hasta 10.000 millones de dólares.

 

A tenor del BAII, en consonancia con el principio de respuesta rápida y flexible, en los próximos 18 meses se usará esta facilidad para apoyar a los Estados miembros a que prioritariamente alivien sus presiones en los campos de la economía, las finanzas y la salud pública. Asimismo, se dará un respaldo financiero a las empresas para que respondan a cualquier riesgo urgente en materia de salud y se garantizará también la realización de proyectos de infraestructura.

 

Logo del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, siglas en inglés).

 

Tres principales destinos

 

El teleseminario sobre la Facilidad para la Recuperación de la Crisis del COVID-19, organizado el 27 de abril por la Asociación de Contratistas Internacionales de China y el BAII, explicó todo lo concerniente a la gestión y operación de este mecanismo a los principales encargados de negocios en el extranjero y a los representantes empresariales.

 

“El BAII anunció recientemente la creación de la Facilidad para la Recuperación de la Crisis del COVID-19, mientras que el 16 de abril aprobó una serie de sugerencias de ajuste de políticas y simplificación de procedimientos en cuanto a un uso más flexible de este fondo, con el fin de apoyar a los Estados miembros y a las empresas de inversión en infraestructura”, indicó Zheng Quan, director general del Departamento de Estrategia, Política y Presupuesto del BAII. “El propósito es responder rápidamente a este momento de crisis y ofrecer con flexibilidad un apoyo financiero a los Estados miembros y a las empresas para que superen todo riesgo urgente en salud pública, se garantice la construcción de infraestructura y se promueva una recuperación económica lo antes posible”.

 

La propagación del virus del COVID-19 por todo el mundo ha traído consigo un riesgo y una gran inseguridad para el sector de la infraestructura a nivel mundial, el cual se ha visto directamente afectado por los estrictos controles en la población, la vigilancia del flujo transfronterizo de materiales, entre otras medidas lanzadas por muchos países. De acuerdo con Fang Qiuchen, presidente de la Asociación de Contratistas Internacionales de China, aunque la suma de los nuevos contratos en infraestructura todavía muestra un crecimiento en el primer trimestre del año, con 55.400 millones de dólares y un 9,4 % de incremento interanual, el volumen de negocios ha caído en gran medida (una reducción interanual del 15,3 %, a apenas 28.000 millones de dólares).

 

Desde su establecimiento en 2016, el BAII ha gozado de un reconocimiento por parte de la comunidad internacional y cuenta actualmente con 102 miembros. Hasta finales de marzo pasado, el volumen total de préstamos aprobados y proyectos invertidos por el BAII había llegado a 13.700 millones de dólares. Según Zheng Quan, la Facilidad para la Recuperación de la Crisis del COVID-19 no solo busca apoyar a los gobiernos soberanos, sino que incluye también la inversión en las empresas. Asimismo, Zheng aclaró el uso de dicha facilidad en tres sectores principales:

 

“El primer sector es la demanda urgente de salud pública, que comprende la mejora del sistema sanitario y la dotación de equipos médicos y materiales necesarios. El segundo se refiere a perfeccionar la capacidad de enfrentar la crisis ofreciendo un financiamiento para completar el gasto productivo de los gobiernos. Finalmente, el tercero busca brindar un fondo circulante a los clientes corporativos. Del mismo modo, hemos considerado un monto adicional en lo concerniente a los proyectos existentes de inversión en infraestructura, si estos requieren un mayor apoyo financiero para enfrentar el impacto de la pandemia”.

 

27 de abril de 2020. El teleseminario sobre la Facilidad para la Recuperación de la Crisis del COVID-19, organizado por la Asociación de Contratistas Internacionales de China y el BAII.

 

Perspectivas de las empresas

 

Altos representantes en el extranjero de China Railway Construction Corporation, China Communications Construction, China Gezhouba Group International Engineering Corporation, China State Construction International Holdings, PowerChina International Group, China Machinery Engineering Corporation y Beijing Urban Construction Group tomaron parte en la sesión de discusión de la teleconferencia. Todos ellos expusieron el impacto de la pandemia en sus negocios y brindaron sugerencias sobre el uso de este fondo por parte del BAII para apoyar la realización de proyectos de infraestructura a nivel internacional.

 

De acuerdo con Yang Tianfu, contador jefe de PowerChina International Group, la pandemia ha tenido un gran impacto en importantes negocios de inversión y financiamiento. “Cada vez más proyectos se suspenden, mientras que la presión por el reembolso de los proyectos de financiamiento viene aumentando. Además, la gestión y el control de riesgos de las instituciones financieras se han vuelto más estrictos y el financiamiento de los proyectos se hace más difícil. Por todo ello, la Facilidad para la Recuperación de la Crisis del COVID-19 ha llegado como caída del cielo”.

 

“La infraestructura en África no está muy desarrollada y su sistema de salud ha quedado rezagado. Se hace urgente mejorar esta situación, por lo que el potencial de desarrollo económico es grande. Así que recomiendo que el BAII aumente su apoyo a los Estados miembros africanos”, indicó Liao Jun, gerente general ejecutivo del Departamento de Comercio Exterior de China Railway Construction, quien planteó también que el BAII incremente su apoyo en la construcción de carreteras, vías férreas, puertos, muelles, etc. Del mismo modo, Liao advirtió que el impacto de la pandemia ha generado un aumento en la demanda de agua potable y en la construcción de viviendas públicas, escuelas e instalaciones agrícolas, por lo que el BAII puede aumentar el apoyo en estos sectores, los cuales están relacionados directamente con la vida de la gente.

 

“En vista de que el impacto del COVID-19 varía en cada Estado miembro del BAII, es recomendable aplicar una política preferencial basada en el cumplimiento de ciertas condiciones”, sostuvo Cheng Dan, subgerente general de negocios internacionales de China Gezhouba Group. Ella sugirió, asimismo, evaluar el efecto impulsor e integral de los proyectos, a fin de ofrecer un financiamiento a aquellos que hoy tienen pocos beneficios económicos, pero cuyos efectos serán claves para la recuperación económica del país.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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