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Ciencia, tecnología y diplomacia: China hacia 2020

Source:China Hoy Author:AUGUSTO SOTO*
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Concluyó el año con el explorador lunar chino Yutu-2 aplicando su tecnología y paralelamente contribuyendo al avance científico en el lado oscuro de la Luna, tras el alunizaje en enero de 2019 de la sonda Chang’e. En tanto en la Tierra, la meta gubernamental de erradicar la pobreza por completo en 2020 hace visible una conquista que refuerza a la diplomacia china empeñada en explicar que estos avances titánicos de gran impacto para toda la humanidad solo se logran en un entorno planetario pacífico y predecible, siguiendo normas aceptadas por la comunidad internacional.

 

Beijing, concentrado en un progreso perfectamente explicable en su racionalidad, envía señales positivas a un planeta comercial y tecnológicamente amenazado por la antiglobalización trumpista. En verdad el dinamismo chino trasciende la advertencia sombría de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que ha llegado a aseverar que la humanidad atraviesa el período menos prometedor para el comercio mundial desde 1947. Precisamente, a lo largo de 2019 se constató que China es la primera potencia científica y el primer socio comercial de más de 120 países, y prácticamente el segundo de los demás.

 

Una vista de Big Data Expo 2019, realizada del 25 al 27 de mayo en Guiyang, capital de la provincia suroeste de Guizhou.

 

Ciencia y tecnología

 

A lo largo de 2019 el enfrentamiento comercial no buscado por China es un hecho conocido que, de no resolverse, amenaza con derivar en una división económica y financiera global con su correspondiente fragmentación tecnológica. En buenas cuentas, una prolongación del conflicto que Trump le plantea literalmente a todos los países, continuado en 2020, puede acabar desmontando la cadena de ensamblaje y suministros en los que se ha asentado el crecimiento mundial y amenazar el desarrollo de la ciencia.

 

Por su parte, durante el Foro Davos de Verano, celebrado en la ciudad de Dalian en julio de 2019, China se comprometió a un mayor intercambio científico y tecnológico. En concreto en dicho foro destacaron los escaparates que mostraron ejemplos de la tecnología de simulación digital, los espejos biométricos, la cirugía robótica, así como la realidad mixta en tecnología 5G. Tales fueron algunas de las innovaciones más llamativas en el marco de líneas de investigación y desarrollo de calado más profundo, en cuyo listado principal destacaron los bioplásticos para una economía circular, los robots sociales y los lentes diminutos para dispositivos en miniatura. Otras tecnologías presentadas y que causaron sensación en Dalian fueron elementos para reactores nucleares más seguros, el almacenamiento de datos de ADN, los fertilizantes más inteligentes capaces de reducir la contaminación ambiental, la telepresencia colaborativa, el seguimiento y embalaje avanzado de alimentos, y el almacenamiento a escala de servicios públicos de energía renovable, entre otros avances.

 

Diplomacia

 

En marzo del año pasado, Italia firmó con Beijing un memorando de entendimiento (MOU, siglas en inglés) sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta, saludado por la prensa mundial como un hito en el vínculo entre China y el exterior. Se trataba de la primera vez que un país del G7 suscribía un documento diplomático de semejante significado con Beijing.

 

En tanto, a inicios de abril la gira continental europea del primer ministro chino, Li Keqiang, abarcó su participación en la 21.ª reunión de líderes China-UE en Bruselas, así como en la octava Cumbre 16+1 con países de Europa Central y Oriental en Dubrovnik (Croacia). El año pasado quedó más claro que nunca que China puede relacionarse perfectamente con la UE como bloque, a la vez que con un subgrupo de ella (el esquema conocido como 16+1), paralelamente manteniendo los tradicionales vínculos interestatales. Se trata de un marco flexible que conviene destacar en el contexto de la declaración conjunta UE-China suscrita en la ocasión. Esta reafirma la sociedad estratégica integral, el apego al multilateralismo, al derecho internacional, así como a las normas fundamentales que gobiernan las relaciones internacionales considerando el multilateralismo con la ONU como núcleo. Además, el documento expresa su apoyo al trabajo del G20 y a la implementación del Acuerdo de París y al Protocolo de Montreal sobre el cambio climático.

 

En la declaración conjunta adoptada por la Cumbre de Bruselas entre China y la UE se acordó reafirmar la relación bilateral iniciada en 1975. Y en los 24 puntos rubricados en la ocasión destacó el Acuerdo Global de Inversiones UE-China 2020 para cuyo logro las partes se comprometieron a trabajar intensamente, incrementando los esfuerzos de liberalización conducentes a un substancial acceso a los respectivos mercados, incluyendo las inversiones.

 

En tanto, también en abril, el líder chino, Xi Jinping, presidió en Beijing el segundo Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, al que asistieron jefes de Estado y de Gobierno de cada continente. Esta vez destacó paralelamente por esas mismas fechas la reunión de la primera Red de Estudios sobre la Franja y la Ruta, también en la capital china, que asentó un circuito de encuentros e intercambios entre expertos chinos e internacionales.

 

El otro gran hito diplomático de 2019 fue la conmemoración en octubre de los 70 años de la fundación de la República Popular China. En ese mes, que marca la histórica reunificación interna, se celebró igualmente la IV Sesión Plenaria del XIX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh). En esta ocasión se reafirmó el compromiso chino de oponerse con la mayor diplomacia posible al gran desafío del unilateralismo, el proteccionismo, el hegemonismo y la política de fuerza. Beijing alentó a que la OMC, el FMI y el Banco Mundial se adaptasen mejor a las nuevas demandas de la gobernanza global. Pocos días después, en noviembre, se celebró por segundo año consecutivo la segunda Exposición Internacional de Importaciones de China en Shanghai, que envió una nueva señal de apertura económica al mundo.

 

Diálogo, interacción y desarrollo

 

Por supuesto, en el balance del año cabe recordar la celebración en Beijing del Diálogo de las Civilizaciones Asiáticas. En este encuentro, el presidente Xi Jinping enunció cuatro propuestas: “Tratarse los unos a los otros con respeto mutuo e igualdad; crear una tierra fértil para el desarrollo de todas las culturas; mantener una mente abierta hacia culturas extranjeras; e innovar para adaptarse al paso de los tiempos”.

 

En fin, llegamos a 2020 con una extraordinaria constatación que enlaza a la vez con la falta de avance y con la innovación. Desde hace 20 años EE. UU. muestra (pese a su vitalidad tecnológica) un alarmante estancamiento de su esperanza de vida. Efectivamente, hoy en Beijing la esperanza de vida es de 82 años y en Washington 77. Tal disparidad se ha acentuado en los últimos dos años, y entre otros factores que la explican, este hecho también es el reflejo de dos senderos distintos: uno que privilegia la cooperación y el multilateralismo, y el otro atrapado en un peligroso proceso de ensimismamiento y unilateralismo.

 

 
 
*Augusto Soto es director de Dialogue with China Project, y representante de China Hoy en España.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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