Ha terminado la reunión del G20 en Argentina, con dos importantes aspectos que se deben resaltar. Uno es, sin duda, la mención que hace el presidente Xi Jinping en torno a que se debe fortalecer el sistema de comercio multilateral, a fin de impulsar el libre comercio internacional frente a los vientos proteccionistas que soplan muy fuertes desde Washington, y que tienden a minar el organismo cuya sede se encuentra en Ginebra.
Esto indudablemente impulsa lo que el presidente Xi denomina una asociación sólida con base en una coordinación macropolítica.
Esto va a impulsar aún más el sistema de cooperación que está empujando China en tres sentidos: cooperación tecnológica, cooperación básica y la parte referente al conocimiento a través de la revolución 4.0.
Otro aspecto a resaltar es el fortalecimiento del sistema monetario internacional, que debe fincarse a través de una red de seguridad financiera global para proteger a la economía mundial, a raíz de que en 2020 la economía mundial puede tener una desaceleración en el crecimiento que en este momento está impulsando los intercambios económicos, financieros y comerciales. Entonces, lo que establece China es garantizar un crecimiento firme, equilibrado, sostenible, para que la economía global camine por un sendero donde el intercambio de comercio y de servicios no decaiga ante estas medidas que se están implementando en torno a barreras proteccionistas.
De igual forma se debe destacar que China está impulsando cambios en torno a sus derechos de propiedad intelectual, que China ofrezca derechos de propiedad en torno a patentes, derechos de autor para que haya una plena confianza en el mercado chino. Esto es un aspecto a destacar, a raíz de que mucho se dice que China no cumple con los estándares de propiedad intelectual a nivel internacional. Yo creo que esto es uno de los aspectos más relevantes que ha establecido el presidente Xi en torno a brindar certidumbre y confianza a los inversionistas para que tengan mayor participación en el mercado chino.
La sociedad internacional transita en torno a la revolución 4.0 a un nuevo estadio de conocimiento en torno a la economía digital. De ahí que China pone mucho énfasis en el sentido de que la innovación y el cambio tecnológico deben tener como principal objetivo una mayor participación de la sociedad en torno a este nuevo conocimiento tecnológico. China tiene muy presente ese proyecto 2025, para que a partir del segundo lustro de la próxima década, China tenga ya una consolidación tecnológica vertida hacia su sociedad armoniosa.
*Ignacio Martínez Cortés es coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios, y profesor del Centro de Relaciones Internacionales de la UNAM (México).