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Seguir las tendencias y buscar el progreso común

2018-08-01 10:06:00 Source:China Hoy Author:XIA YIPU*
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Hace 40 años Deng Xiaoping, el arquitecto general de la reforma y apertura de China, planteó tres interrogantes: ¿Hacia dónde avanza China? ¿Qué es el socialismo? ¿Cómo construir el socialismo? En aquel entonces, la dirigencia colectiva central de la segunda generación del Partido Comunista de China (PCCh) reconoció que la pobreza no es parte del socialismo. La esencia del socialismo es emancipar las fuerzas productivas, desarrollarlas, eliminar la explotación y la polarización entre ricos y pobres, y alcanzar finalmente la prosperidad común. Tales reflexiones y las respuestas a estas tres interrogantes constituyen la parte medular de la teoría del socialismo con peculiaridades chinas y han contribuido al gran salto dado por el pueblo chino.

 

 

El XIX Congreso Nacional del PCCh, realizado el año pasado, anunció que el socialismo con peculiaridades chinas había entrado en una nueva era que determinará la dirección histórica del desarrollo del país. El gran salto de la nación china se debe al conocimiento del PCCh y del pueblo chino sobre las características de esta era, a la orientación científica de la teoría del socialismo con peculiaridades chinas y a las prácticas de la reforma y apertura en estos últimos 40 años.

 

Al igual que hace cuatro décadas, el pueblo chino tiene hoy muchas interrogantes. En la Conferencia Anual 2018 del Foro de Boao para Asia, celebrada el 10 de abril pasado, el presidente chino, Xi Jinping, se preguntó: “Frente a este mundo complejo, ¿hacia dónde avanzará la humanidad? ¿Cuál será el futuro de Asia?”. Para responder estas dos interrogantes, primero hay que comprender lo que propuso el presidente Xi: “Para lograr su revitalización, un país o nación debe seguir la lógica del avance de la historia y la tendencia de los tiempos en su búsqueda de progreso y desarrollo”. La primera se refiere a que la sociedad humana se convertirá poco a poco en una comunidad de destino común para la humanidad. La segunda significa la paz, la cooperación, la apertura, la conectividad, la reforma y la innovación. China debe convertirse en un país socialista responsable, fuerte y moderno, que trabaje con empeño para que Asia y el mundo tengan armonía, prosperidad, apertura y belleza.

 

27 de mayo de 2018. Celebración en Shenzhen, provincia de Guangdong, de una conferencia temática sobre las prácticas del pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas. VCG
Apertura e integración

 

En aquella conferencia, Xi Jinping destacó que la globalización económica es una tendencia irreversible. “La puerta de China no se cerrará, todo lo contrario, se abrirá aún más”. Esta es una respuesta afirmativa a los 40 años de puesta en práctica de la reforma y apertura y una guía para el desarrollo futuro del país.

 

Hace más de 100 años, China se vio obligada a abrirse ante la amenaza de las fuerzas navales de las potencias imperialistas y se convirtió en una semicolonia. A diferencia de esa etapa, y gracias a la reforma y apertura, el país ofrece hoy integrarse a la globalización económica y al futuro próspero de la humanidad. La globalización económica es una tendencia irrevocable que ayuda al mundo a lograr la prosperidad comercial y facilitar las inversiones, el movimiento de personas y el desarrollo tecnológico. Si China quiere desarrollarse, tendrá que esforzarse por construir una estructura mundial más abierta, aprovechar las oportunidades de la estrategia global, enfrentar adecuadamente los desafíos y coordinar la situación nacional e internacional. Igualmente debe esforzarse por establecer un sistema de gobernanza global más justo y razonable, con el fin de crear condiciones favorables para el desarrollo chino y la paz mundial. Si un país se esconde en un rincón para obtener beneficios instantáneos, “aunque se protege de las tormentas, también se aísla del sol y del aire”. En una conferencia para conmemorar los 200 años del natalicio de Karl Marx, Xi Jinping mencionó: “Ahí está la integralidad del mundo. Si alguien la rechaza, el mundo hará lo mismo”.

 

Reforma e innovación

 

Al comienzo de la reforma y apertura, China aprovechó su abundante y barata fuerza de trabajo para desarrollar industrias intensivas de pequeña envergadura. De esa forma ocupó gran cantidad de cuotas en los mercados dentro y fuera del país. Tal estrategia de desarrollo, que se estableció de acuerdo con las condiciones del país en ese entonces, impulsó en gran manera su desarrollo económico y social. A medida que la fortaleza nacional iba creciendo, el capital industrial se acumuló y las industrias se fueron actualizando. Con el respaldo de un abundante capital, China se ha convertido en un país en vías de desarrollo con la “ventaja del segundo jugador” (second-mover advantage), gracias a su aprendizaje y adquisición de las tecnologías avanzadas y prácticas industriales de los países desarrollados. Durante el curso de la reforma y apertura, esas ventajas comparativas aceleraron el desarrollo económico y sentaron una base sólida para el ingreso en una nueva era del socialismo con peculiaridades chinas.

 

Mientras el mercado mundial se expande y la estructura mundial cambia, China se está acercando cada vez más al centro del escenario global. Su sector manufacturero se enfrenta a una serie de problemas relacionados con los recursos humanos y naturales y el tipo de cambio, así como a una disminución de sus ventajas comparativas. El título de “fábrica del mundo” ya no es adecuado. La transformación es inevitable. La clave está en la innovación y el desarrollo de tecnologías con derechos de propiedad intelectual independientes.

 

17 de mayo de 2018. Zona de Libre Comercio Piloto del Área de Qianhai y Shekou, en Shenzhen, provincia de Guangdong. VCG

 

Karl Marx dijo que las fuerzas productivas deben estar representadas primero por el poder de la ciencia. Deng Xiaoping también planteó que la ciencia y la tecnología constituyen la primera de las fuerzas productivas. Posteriormente, Xi Jinping enfatizó que la innovación tecnológica es un apoyo estratégico para promover las fuerzas productivas sociales de un país y su integralidad, por lo que se le debería dar máxima prioridad en el plan de desarrollo nacional. Para un país moderno, la ciencia y la tecnología son la base de su prosperidad, y la innovación es la clave de su progreso.

 

La innovación ofrece un respaldo estratégico en el establecimiento de un sistema económico moderno. Su implementación constante puede garantizar un crecimiento económico sostenible. En las últimas décadas, la determinación de los chinos de innovar ha impresionado al mundo. Los trenes de alta velocidad, las bicicletas compartidas, el pago móvil y las compras en línea han experimentado un desarrollo floreciente, lo que pone de relieve su creatividad y sabiduría.

 

Durante el proceso dinámico de la reforma y apertura, China comenzó a ponerse al día y a aprender de las economías avanzadas, convirtiéndose gradualmente en defensor de nuevos conceptos, innovador de nuevas tecnologías y pionero de nuevas tendencias.

 

Cooperación y beneficios compartidos

 

La conectividad e interdependencia entre los países también ha generado más inestabilidad e incertidumbre. El antiguo sistema de gobernanza global establecido por las potencias capitalistas, erosionado por sus desventajas intrínsecas, es desafiado por las economías emergentes. Como representante de las economías emergentes y los países en desarrollo, la influencia de China en la gobernanza mundial sigue aumentando. El país asume cada día más responsabilidades internacionales, ejerciendo una mayor influencia en la economía global y brindando productos públicos más oportunos, efectivos y diversificados a la comunidad internacional.

 

En muchas ocasiones, Xi ha dicho que China da la bienvenida a otros países para que se suban el tren expreso de su desarrollo. En ese sentido, citó un proverbio africano: “Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”. Sus puntos de vista han demostrado plenamente la visión internacional de China de buscar el progreso común para la humanidad, en marcado contraste con la teoría de la estabilidad hegemónica de Occidente.

 

Uno de los conceptos de la cultura tradicional china sobre la sociedad ideal es la gran armonía mundial. El concepto de “comunidad humana”, propuesto por Karl Marx, se refiere a una comunidad construida sobre la base del “trabajo conjunto” con la condición de que la sociedad tenga todos los medios de producción. El presidente Xi propuso el concepto de una comunidad de destino de la humanidad, basado en la tendencia de desarrollo de la sociedad humana. Los tres conceptos convergen en sus objetivos de buscar la verdadera liberación de los seres humanos, su bienestar y desarrollo.

 

En tal sentido, la nueva era de China también es parte del mundo. En un mundo de continua interdependencia convendría aprovechar al máximo la globalización, abandonar la mentalidad de suma cero, enfrentar los desafíos de la humanidad, consultar de manera conjunta las estrategias de desarrollo, construir un orden mundial y compartir beneficios.

 

La reforma y la apertura iniciadas hace 40 años determinaron el destino de la China actual. Tras cuatro décadas de incansables esfuerzos, la nación no solo ha mejorado el sistema socialista, sino que también ha dado paso a una nueva era en la que se logrará el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y en la que se construirá un poderoso país socialista moderno. La exitosa experiencia en el desarrollo del socialismo con peculiaridades chinas ha acelerado el proceso de multipolarización mundial y ofrece una nueva opción para otros países que desean acelerar su desarrollo y preservar su independencia.

 

En esta nueva era, el país promoverá constantemente la apertura y la innovación, conectará los intereses nacionales con los de la humanidad, luchará por la libertad y felicidad de todos los seres humanos, y desarrollará el socialismo con peculiaridades chinas para conmemorar así el 40.0 aniversario de la reforma y apertura del país y el 200.o aniversario del natalicio de Karl Marx.

 

 
 
*Xia Yipu es experto del Centro de Investigaciones del Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Peculiaridades Chinas en la Nueva Era de la Academia China de Ciencias Sociales.

 

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