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| China-Argentina: por una cooperación más profunda | |
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DESDE 1972, año en que China y Argentina establecieron relaciones diplomáticas, ambas naciones iniciaron una sólida cooperación económica y comercial que desde entonces ha rendido muy buenos frutos. Han sido 54 años de un camino que se ha caracterizado por la apertura, la inclusión, y siempre bajo el principio chino, estrictamente irrenunciable, de beneficio mutuo. Ahora, ese camino, en medio del panorama mundial actual, exige horizontes más amplios para llevar las relaciones a un mayor nivel, con el fin de alcanzar nuevas áreas del conocimiento como la revolución científica y tecnológica, la transformación industrial, las energías renovables y la economía digital. Esta fue, en esencia, la gran conclusión del Seminario sobre el Desarrollo Económico China-Argentina en la Nueva Era, que tuvo lugar el pasado 12 de mayo en la ciudad de Buenos Aires, bajo la organización del Diario Económico y del Grupo de Comunicaciones Internacionales de China (CICG, siglas en inglés). En el evento participaron diplomáticos, académicos y periodistas de ambos países, quienes, desde su perspectiva y su área de especialización, coincidieron en que ahora es el mejor momento para profundizar la cooperación comercial mediante nuevas oportunidades de desarrollo. Asimismo, afirmaron que los intercambios deben considerar los ámbitos académico y científico y ampliarse a sectores como la cultura, el turismo y los medios de comunicación, ya que estos fortalecen el entendimiento entre ambas culturas y generan confianza mutua. El panel estuvo integrado por Zheng Qingdong, director general y redactor jefe del Diario Económico; Wang Wei, embajador de China en Argentina; Felipe Solá, exministro de Relaciones Exteriores de Argentina; Xie Gang, vicepresidente del CICG; y Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo del Consejo Argentino-Chino y coordinador del Grupo de Trabajo sobre China en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales.
12 de mayo. Invitados intercambian opiniones durante el Seminario sobre el Desarrollo Económico China-Argentina en la Nueva Era, celebrado en Buenos Aires, Argentina. Foto cortesía de organizadores El papel de los medios El seminario comenzó con la participación de Zheng Qingdong, director general y redactor jefe del Diario Económico, quien celebró que con el país sudamericano exista históricamente un muy buen comercio bilateral: Argentina exporta carne de alta calidad, soja, vino y productos lácteos, y China ofrece productos electromecánicos, equipos de energías renovables y bienes de consumo diario. No obstante, señaló que en la actualidad, era necesario tender puentes hacia una cooperación más profunda entre diversos sectores. “La nueva relación entre China y Argentina debe examinar el mundo cambiante con un pensamiento innovador y explorar nuevas vías de cooperación con una actitud pragmática”, sugirió. Según Zheng, para cumplir este propósito resulta fundamental el papel que juegan los medios de comunicación, debido a que estos “no solo difunden información, sino que también lideran el pensamiento y promueven la cooperación”. En este sentido, propuso una colaboración más estrecha entre la academia y el ejercicio periodístico, haciendo un llamado a “que las instituciones de investigación académica proporcionen a los medios marcos analíticos profundos y con visión de futuro, así como recursos intelectuales, que permitan que los reportajes trasciendan la mera recopilación de datos y posean un mayor poder explicativo teórico”.
El Seminario sobre el Desarrollo Económico de China y Argentina convoca a diplomáticos, académicos y periodistas de ambos países. Juan Carlos Aguilar China como motor de desarrollo En el mismo sentido se expresó Wang Wei, embajador de China en Argentina, para quien es imperativo que ambas naciones intensifiquen su cooperación y compartan nuevas oportunidades de crecimiento, sobre todo en el contexto actual, caracterizado por conflictos bélicos regionales, la desaceleración del crecimiento mundial y una proliferación de políticas proteccionistas. Wang recordó que China ha actuado justo en sentido contrario, con un pensamiento económico abierto, manteniendo sin excepción los principios de respeto mutuo, la cooperación en igualdad de condiciones y un beneficio recíproco. “La contribución de China al crecimiento económico global se ha mantenido consecutivamente en torno al 30 %, superando la suma total del Grupo de los Siete (G7), consolidándose como un ancla de estabilidad y una fuente dinámica para la economía mundial”, detalló. Asimismo, destacó que China ha elevado su posición como la segunda economía mundial, el segundo mercado de consumo más grande, además de que es la principal nación manufacturera y el mayor comerciante de mercancías en el ámbito global. Según el diplomático chino, este liderazgo económico se debe a los conceptos, ideas y estrategias impulsados por el presidente Xi Jinping. “Ha formulado de manera creativa la filosofía de desarrollo centrada en el pueblo, la teoría de la modernización china, los nuevos conceptos de desarrollo, las fuerzas productivas de nueva calidad, y la promoción de una globalización económica inclusiva y beneficiosa para todos”, comentó. Para Wang la propuesta es muy clara: “Estamos dispuestos a compartir oportunidades de desarrollo con Argentina, profundizar la cooperación amistosa y avanzar conjuntamente por el camino del beneficio mutuo en las relaciones sino-argentinas”, señaló.
Los asistentes coinciden en que las relaciones sino-argentinas deben alcanzar un nivel más alto. Juan Carlos Aguilar En búsqueda del sueño chino Por su parte, el político argentino Felipe Solá se mostró entusiasta del sueño chino y, más aún de los propósitos que el gigante de Asia se ha fijado para hacerlo realidad en 2049. Asimismo, se declaró un admirador de la China de los últimos 15 años, que no ha dejado de crecer ni ha olvidado su interés nacional. “¿Qué relación queremos con China?”, se preguntó a sí mismo. La respuesta fue directa. “Para Argentina, China puede ser una plataforma para el desarrollo que nos permita mantener nuestra soberanía y total independencia. De las decisiones que se tomen hoy, dependerá si nuestra tierra podrá ofrecer un futuro feliz a sus habitantes o si nos quedaremos a mitad del camino, mientras el mundo sigue evolucionando. “Nosotros le decimos que vendrá otro tiempo y que la Argentina se sentirá segura de mantener otra relación con quienes hoy nos visitan, ya no solo como socios comerciales, sino como una fuerza conjunta junto con otros países del mundo que reúna plataformas basadas en la tecnología y en el acceso de todos al desarrollo”, aseveró. Enfrentando los desafíos actuales Desde el inicio de las relaciones oficiales entre China y Argentina, en febrero de 1972, estas han estado caracterizadas por una fuerte amistad y un nutrido intercambio cultural. Así lo recordó Xie Gang, vicepresidente del Grupo de Comunicaciones Internacionales de China, quien se mostró a favor de que existan las condiciones necesarias para facilitar el desarrollo económico de ambas naciones, toda vez que, en su opinión, “las dos economías son altamente complementarias”. Mencionó que, en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ambas partes han logrado resultados fructíferos en áreas como el comercio, la agricultura, la energía, la infraestructura, las finanzas y la innovación tecnológica. Asimismo, ofreció un dato que dio luz sobre las buenas relaciones comerciales: en 2025, el comercio bilateral de bienes entre China y Argentina superó los 23.540 millones de dólares, “lo que ha demostrado la gran vitalidad y calidad de las operaciones económicas”. Xie expresó que la situación actual a la que se enfrenta mundo, con la ralentización del crecimiento económico mundial y un mayor unilateralismo y proteccionismo, hace aún más apremiante debatir experiencias de desarrollo y explorar vías de cooperación. “El pensamiento económico de Xi Jinping no es aplicable únicamente a ellos, sino que ofrece valiosas perspectivas para países de todo el mundo, incluida Argentina, en la revitalización económica y la exploración de vías de modernización adaptadas a sus condiciones nacionales”, recalcó. “Debemos fortalecer los intercambios y el aprendizaje mutuo sobre filosofías de desarrollo, compartiendo las prácticas exitosas y las experiencias beneficiosas de China en la promoción del desarrollo de alta calidad, la innovación tecnológica, la transformación verde y la vigorización rural, así como las prácticas exitosas de Argentina en la modernización agrícola y ganadera, y en el desarrollo y aprovechamiento de los recursos”, finalizó. Una sólida cooperación Durante su participación, Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo del Consejo Argentino-Chino y coordinador del Grupo de Trabajo sobre China en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, hizo hincapié en la sólida cooperación entre ambas naciones en temas de infraestructura, financiamiento y salud pública, así como en el gran apoyo brindado por China durante la pandemia. Fernández se mostró a favor de elevar las relaciones comerciales y reconoció que “el modelo económico chino ha posicionado al país asiático como el principal inversor en investigación y desarrollo a nivel mundial, entre otros índices notables que asombran al mundo”. “El sistema mundial atraviesa una profunda transformación geopolítica, tecnológica y cultural que está redefiniendo las formas de producción, la circulación del conocimiento y la organización del poder global. El desarrollo verdadero se dará solo si hay autonomía cultural y soberanía del pensamiento, y debe contemplar cooperación científica, intercambio académico, producción cultural, ciencia abierta y construcción de conocimiento compartido”, concluyó Pablo Vommaro, director ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). |
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