| Cultura |
| Una roca puede ser hecha añicos, pero sus fragmentos seguirán siendo duros; el cinabrio puede ser molido, pero su polvo seguirá siendo rojo | |
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EN la sección “Sabiduría sin fronteras”, explicamos el motivo, el momento y la ocasión de las citas clásicas utilizadas por el presidente Xi Jinping. En este número, hablaremos de la frase: “Una roca puede ser hecha añicos, pero sus fragmentos seguirán siendo duros; el cinabrio puede ser molido, pero su polvo seguirá siendo rojo”. Esta cita procede de Las Analectas de Lü Buwei (Lüshi Chunqiu), obra escrita por el estadista Lü Buwei durante el Período de los Reinos Combatientes (475-221 a. C.). El 21 de octubre de 2016, Xi citó este antiguo proverbio en su discurso conmemorativo por el 80.º aniversario de la victoria de la Gran Marcha, para ilustrar los ideales y convicciones inquebrantables de los militantes del Partido Comunista de China (PCCh). La Gran Marcha fue una operación estratégica emprendida por el Ejército Rojo bajo la dirección del PCCh. En octubre de 1934, el Ejército Rojo Central, principal fuerza armada del Partido en que residía la dirección central del mismo, partió desde las provincias de Jiangxi y Fujian, en el este de China. El ejército atravesó ríos caudalosos, escaló montañas nevadas y recorrió extensas zonas pantanosas. Además, logró abrirse paso entre continuos bloqueos y cercos de las fuerzas enemigas, y tras recorrer 12.500 kilómetros, llegó al noroeste de China. En octubre de 1936, las tres fuerzas principales del Ejército Rojo convergieron en la base revolucionaria de Shaanxi-Gansu-Ningxia, lo cual marcó el fin victorioso de la Gran Marcha e inauguró una nueva etapa de la revolución china. Este año se cumple el 90.º aniversario de la victoria de la Gran Marcha. Durante esa extraordinaria travesía, los combatientes del Ejército Rojo pusieron su fe a prueba y mantuvieron el compromiso con la aspiración original de buscar la independencia nacional y la liberación del pueblo. Su inquebrantable espíritu revolucionario ha seguido presente y ha cobrado nueva vida con el paso del tiempo. Una roca puede ser hecha añicos, pero sus fragmentos seguirán siendo duros; el cinabrio puede ser molido, pero su polvo seguirá siendo rojo. Este espíritu de mantenerse firme ante la adversidad y de ser fiel a la aspiración original constituye una vívida expresión del gran espíritu de la Gran Marcha. Innumerables héroes dieron su vida para encarnar la integridad reflejada en esa cita. La firmeza de la Gran Marcha reside en una voluntad de hierro que no se doblegó ante nada y en la determinación intrépida de enfrentarse al enemigo que fuese. Al igual que el inmutable rojo del cinabrio, los militantes de la Gran Marcha mantuvieron una lealtad inquebrantable con el fin de salvar la nación y el pueblo. Los tiempos han cambiado y el humo de la guerra ya se disipó hace mucho tiempo, pero el espíritu forjado durante la Gran Marcha nunca ha perdido vigencia. En la nueva era, ya no hay pruebas de vida o muerte, montañas nevadas o zonas pantanosas que atravesar, pero China sigue asumiendo las pesadas tareas de la reforma, el desarrollo y la revitalización nacional. Ante el complejo escenario interno e internacional y los enormes retos presentes, el país aún necesita de esa determinación indomable para seguir adelante. Ante los cuellos de botella tecnológicos, los investigadores se han valido de su perseverancia para superar las barreras técnicas. Al impulsar la vigorización rural, los funcionarios públicos han trabajado en la primera línea y han aportado beneficios tangibles al pueblo. En la actualidad, aún persisten conflictos regionales en el mundo, brechas en el desarrollo, y han surgido nuevos retos, desde el cambio climático hasta la gobernanza de la inteligencia artificial. Estos desafíos también exigen ese espíritu de firmeza inquebrantable. China ha propuesto la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Civilización Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Gobernanza Global. Asimismo, se ha impulsado la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la cual está ayudando a materializar la visión de construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad. China busca afrontar el cambiante escenario mundial con una firme determinación estratégica, aportar sus reflexiones y soluciones al mundo, y demostrar la responsabilidad de una gran potencia. Cada generación recorre su propia Gran Marcha y tiene sus propios compromisos que sostener. Pero sin importar cómo cambien los tiempos ni cómo evolucionen las circunstancias, el compromiso del PCCh de buscar la felicidad del pueblo permanece inalterable. La misión de impulsar el progreso de la humanidad y fomentar la armonía entre las naciones se mantiene igual de firme.
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