En 2026 se cumplen 90 años de la victoria de la Gran Marcha, uno de los episodios más significativos de la historia de la fundación de la Nueva China y del Partido Comunista de China (PCCh). La Gran Marcha fue un movimiento estratégico de retirada, reagrupación y reorganización del Ejército Rojo. Esta travesía fue fundamental para que el Ejército Rojo estableciera contactos y alianzas con campesinos y minorías étnicas de zonas rurales muy alejadas de los principales centros políticos.
Del 3 al 11 de julio, el grupo de filmación del tramo de la provincia de Sichuan del proyecto Juntos en la Gran Marcha, organizado por el Grupo de Comunicaciones Internacionales de China (CICG), llegó a Sichuan, siguiendo los pasos del Ejército Rojo hace más de 90 años, y recorriendo de nuevo los caminos en la prefectura autónoma de las etnias tibetana y qiang de Aba, así como la prefectura autónoma tibetana de Ganzi.
Durante este viaje, mientras recorríamos cimas montañosas a casi 4000 metros de altura, infinitas praderas verdes o seguíamos el cauce de ríos turbulentos, hubo varias preguntas que me asaltaron una y otra vez: ¿qué huellas quedan hoy del paso de la Gran Marcha por la zona de Sichuan? ¿Qué recuerdos quedan del Ejército Rojo y aquella China roja que imaginaban? ¿Cómo cambió aquello las vidas de la gente local?
Para reflexionar en torno a estas y otras cuestiones reunimos en este episodio de “La brújula de China Hoy” algunas historias de las personas con las que nos cruzamos y pudimos hablar durante nuestro recorrido: jóvenes que después de graduarse de la universidad decidieron volver a sus aldeas natales a desarrollar su vida, y hombres y mujeres que aún guardan memorias y recuerdos del Ejército Rojo.
También contamos con la presencia de Joaquín Estrader, politólogo argentino que lleva más de siete años viviendo en China, y quien actualmente está realizando su doctorado en la Universidad de Buenos Aires además de trabajar como docente en la Escuela de Estudios Extranjeros y Cultura en la Universidad de Sichuan.
En uno de los fragmentos de Estrella roja sobre China, el periodista estadounidense Edgar Snow, luego de haber entrevistado a varios jóvenes campesinos que se habían unido al Ejército Rojo, señaló que “a pesar de que la tragedia había tocado sus vidas, me parecían bastante felices y tal vez eran el primer grupo conscientemente feliz de proletarios chinos que yo veía”. Quizá la clave y la huella de esa Gran Marcha del Ejército Rojo resida en eso: entregar la capacidad de poder ser felices a los proletarios que, día a día, siguen construyendo y desarrollando el país.