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| Trazos que unen civilizaciones | |
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EN pleno verano de 2026, las luces y sombras fluyen por las salas del Museo Nacional de China en Beijing, gracias a un festín visual titulado “El Brasil de Portinari”. La muestra no solo rinde homenaje a Candido Portinari, maestro del arte moderno brasileño, sino que también constituye una vívida representación de la profundización de los intercambios artísticos y el fomento del intercambio civilizatorio entre China y América Latina en la nueva era. Así, cuando la luz artística procedente del continente lejano converge en este espacio, se despliega lentamente un lienzo de diálogo civilizatorio que atraviesa el océano Pacífico.
3 de abril de 2026. Inauguración de la exposición de videoarte entre China y América Latina “Raíces y ramas más allá del Pacífico” en el Museo de Arte Contemporáneo de Chongqing. Afinidad espiritual compartida Durante mucho tiempo, la percepción de la cultura y el arte latinoamericano por parte de la sociedad china se ha limitado a símbolos superficiales como el fútbol o el tango. Sin embargo, el verdadero intercambio cultural nunca se reduce a un simple deleite sensorial, sino que reside por sobre todo en la profunda coincidencia de su esencia espiritual. La exposición “El Brasil de Portinari” constituye una vívida ilustración de ello. La pincelada del artista estuvo siempre arraigada en la tierra roja de Brasil. Desde las texturas de la piel de los trabajadores, ampliadas con un estilo expresionista en Café, pasando por la dignidad solemne, casi heroica, que otorgó al trabajador común en Mestizo, hasta la tierna sublimación de las costumbres campesinas en Casamiento en el campo, Portinari dejó profundamente grabados en sus lienzos el destino de las clases trabajadoras y su amor por la tierra. Esta preocupación humanista coincide perfectamente con el ideal chino de centrarse en la vida de la gente común y exaltar la vitalidad en el desarrollo social. En este festín visual, la fusión entre arte y pensamiento se produce en silencio, gracias a un conjunto de obras que trascienden las fronteras nacionales y tienden un puente entre los pueblos de ambos países. Desde la fiel representación de las penurias de los estratos más vulnerables hasta las profundas reflexiones sobre el destino de las personas plasmadas en el enorme mural Guerra y Paz, creado para las Naciones Unidas, las obras de Pontinari son capaces de conmover a cualquiera, incluido el público chino. Sus obras han encontrado un profundo eco del otro lado del océano, gracias a experiencias afines marcadas por la búsqueda del desarrollo y la prioridad otorgada al bienestar popular.
9 de junio de 2026. João Candido Portinari (derecha), hijo de Candido Portinari, contempla la copia realizada por una estudiante de la obra Retrato de João Candido con un caballo, en el marco de la inauguración de la exposición “El Brasil de Portinari” en el Museo Nacional de China en Beijing. Fotos de Cnsphoto Una simbiosis entre fronteras En esta interacción cultural, numerosos ejemplos vivos de intercambios artísticos entre China y América Latina han ayudado a dibujar un mapa contemporáneo tridimensional. Si nos remontamos a la historia, Lu Xun fue un pionero en dar a conocer el arte mural mexicano en China. En el segundo número de la revista Beidou, presentó la obra de Diego Rivera El sueño (La noche de los pobres), además de compilar y publicar la Antología de grabados modernos en madera, inspirando a jóvenes artistas chinos a explorar un lenguaje visual al servicio del pueblo. Hoy en día, este diálogo estético entre un lado y otro del océano Pacífico ha recobrado una nueva vitalidad. En 2025, en la aldea de Zhaozhuangzi, en Beijing, artistas chinos y mexicanos crearon juntos un mural como reflejo de la amistad. Utilizando la técnica del puntillismo, tomaron como eje visual el árbol Fusang de la leyenda china, el cual conecta la Gran Muralla con las pirámides y muestra la convivencia armoniosa de dos civilizaciones milenarias mediante un lenguaje artístico puro. En la obra, una intérprete de un instrumento tradicional chino aparece junto a una joven vestida con un traje típico mexicano, transmitiendo vívidamente el valor de la amistad, la alegría y la esperanza. Esta obra monumental de 19 metros de ancho quedará permanentemente en el conurbano de Beijing, como un testimonio tangible de la amistad entre los pueblos de China y México. Las últimas prácticas en el ámbito de la moda y el diseño también han dado una renovada fuerza a los intercambios artísticos entre China y América Latina. En mayo de 2026, se celebró en Beijing la primera edición de Nicaragua Diseña en China. Una delegación de diseñadores nicaragüenses presentó sobre la pasarela diversos atuendos impregnadas de elementos de la cultura centroamericana y la vestimenta tradicional, los cuales compartieron el escenario con elementos del patrimonio cultural inmaterial chino como el bordado Yi de Chuxiong, una expresión artesanal de la provincia de Yunnan. Así, cuando las modelos nicaragüenses y chinas desfilaron hombro con hombro, y la delicadeza del bordado de Sichuan se encontró con los colores latinoamericanos, el diseño de moda se convirtió en un punto de encuentro entre expresiones estéticas y culturales de las nuevas generaciones de ambos países. Al mismo tiempo, el arte audiovisual, como un medio capaz de despertar grandes emociones entre el público, también está tendiendo puentes. En la primavera de 2026, el Museo de Arte Contemporáneo de Chongqing inauguró con gran pompa la exposición de videoarte entre China y América Latina “Raíces y ramas más allá del Pacífico”. La muestra reunió 59 obras audiovisuales procedentes de 18 países, entre ellos China, México y Brasil. Las obras expuestas abarcaron un amplio arco temporal, desde piezas audiovisuales clásicas creadas hace más de cuatro décadas hasta las instalaciones inmersivas más avanzadas de modelos generativos de inteligencia artificial (IA) y de realidad aumentada (RA). Ya fuese mediante la temática de la protección ecológica y la herencia de las culturas tradicionales, o centrándose en la evolución tecnológica y la realidad social, las piezas audiovisuales ofrecieron diversas perspectivas que ayudaron a entablar un profundo diálogo repleto de matices sobre cultura. Además, tanto curadores mexicanos como chinos colaboraron conjuntamente en la preparación de la exposición, con el fin de que las creaciones surgidas de dos contextos culturales distintos pudiesen ser transmitidas y reconocerse entre sí. Un legado perdurable La convergencia artística no se ha limitado únicamente a las salas de exposición y los escenarios, sino que también ha hecho su entrada en los espacios académicos y en el corazón de las generaciones más jóvenes. A finales de octubre de 2025, la entrega de la colección de las “Pinturas de los Maestros Chinos” y la serie de actividades “Liangzhu: Diálogo entre Civilizaciones del Mundo” llegaron sucesivamente a Brasil y Chile. La Universidad de Zhejiang donó esta vasta serie de obras culturales a la Universidad de São Paulo y a la Universidad de Santiago, mientras que Zhejiang Media Group firmó memorandos de cooperación con las asociaciones de amistad de ambos países. En el espacio interactivo y el Pabellón de la Civilización Liangzhu instalados durante el evento, los jóvenes latinoamericanos pudieron sumergirse en el encanto único de la civilización del arroz y la cultura del jade, con más de 5000 años de historia. Los representantes estudiantiles de ambos países intercambiaron regalos y fueron galardonados como “Embajadores de Promoción de Liangzhu”, con el fin de difundir la civilización china en sus respectivas ciudades. El arte, aunque silencioso, tiene la capacidad de tocar el alma humana. Desde la reflexión en las salas del Museo Nacional de China, pasando por el deslumbramiento en las pasarelas, hasta la contemplación ante los murales que retratan la vida en el campo y la empatía en el mundo audiovisual, el arte tiene un poder único capaz de atravesar montañas y océanos, y unir culturas y corazones distintos. Aunque se encuentren en extremos opuestos del mundo, China y América Latina están unidos por una amistad sincera y han logrado acercar sus corazones a través del arte, trazando conjuntamente un espléndido lienzo de intercambio mutuo entre civilizaciones. *Shi Wei es directora del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Sichuan y decana de la Facultad de Español de la misma universidad. |
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