El concepto de construir una "comunidad de futuro compartido de la humanidad” es el núcleo y la esencia de la diplomacia china. Este concepto se ha convertido en un pilar central de la política exterior china, tanto en lo que respecta a la defensa de la paz y la seguridad internacionales, conforme a los objetivos de las Naciones Unidas, como en la promoción de la cooperación económica con los países en desarrollo. La propuesta china enfatiza que ningún país logrará tener éxito en el enfrentamiento de los desafíos contemporáneos, como la pobreza y la crisis climática, si insiste en abordarlos de manera aislada. La cooperación internacional es esencial para la prosperidad común.