EN una reunión celebrada en Beijing el 1 de julio con motivo del 105.o aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh), el presidente Xi Jinping, quien también es secretario general del Comité Central del PCCh y presidente de la Comisión Militar Central, calificó la trayectoria de 105 años del Partido como la “epopeya más magnífica” de la nación china y exhortó al Partido a seguir avanzando de cara al futuro.
En efecto, la trayectoria del PCCh refleja la lucha de la nación china para explorar el camino hacia la modernización. Durante los últimos 105 años, bajo el liderazgo del PCCh, el pueblo chino logró derrocar el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático; fundó la Nueva China en la que el pueblo en su conjunto se convirtió en el dueño del país, y no unos pocos situados en la cúspide —ya fueran terratenientes, caudillos militares o los más ricos—; y logró una transformación extraordinaria desde una vida modestamente acomodada hasta convertirse en una nación fuerte.
A principios de 2026, China inició su XV Plan Quinquenal (2026-2030), un plan integral de suma importancia de cara a la revitalización nacional mediante la modernización china, un objetivo que se prevé alcanzar a mediados del siglo XXI. China se ha librado del modelo único occidental de modernización y ha emprendido un nuevo camino, caracterizado por una enorme escala poblacional, la prosperidad común de todo el pueblo, la coordinación entre la civilización material y la espiritual, la coexistencia armoniosa entre el ser humano y la naturaleza y el desarrollo pacífico. El liderazgo del PCCh constituye la principal fuerza impulsora de este proceso de modernización y revitalización.
Ante el rápido desarrollo de China, el mundo occidental se ha preguntado por la receta detrás del éxito cosechado por el PCCh. Sus 105 años de historia ofrecen una respuesta: el PCCh se mantiene fiel a su aspiración original de situar al pueblo en el centro, cuenta con sólidas herramientas teóricas y dispone de mecanismos eficaces de revolución interna. El objetivo último del PCCh es servir al pueblo. A lo largo de su trayectoria, ha trabajado para garantizar que los ciudadanos de a pie puedan vivir y trabajar en paz y con satisfacción, y ha respondido a sus aspiraciones con logros concretos.
Con miras al futuro, el PCCh está llamado a continuar manteniendo un disciplinamiento integral y riguroso, y a perfeccionar su capacidad de liderazgo como partido gobernante de China, a fin de estar mejor preparado para encabezar el desarrollo a largo plazo del país y contribuir al bien común de la humanidad.