China ha continuado siendo el mayor productor mundial de minerales de tierras raras, con una contribución de casi el 70% de la producción global en 2024, según la Encuesta Geológica de Estados Unidos. Como recursos estratégicos que sustentan la transformación verde y de alta tecnología, las tierras raras desempeñan un papel indispensable en la alimentación de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, semiconductores avanzados y una amplia gama de tecnologías de defensa de vanguardia. Su importancia las ha convertido en un elemento fundamental de la economía industrial moderna y en un motor crucial para las industrias emergentes a nivel mundial.
En los últimos años, China no solo ha consolidado su capacidad de suministro de recursos, sino que también ha promovido el desarrollo de una cadena industrial de tierras raras más eficiente, responsable con el medio ambiente y orientada hacia la innovación. Estos esfuerzos han fortalecido la estabilidad de la cadena de suministro global y han asegurado que los materiales de tierras raras sigan apoyando el progreso tecnológico y el desarrollo sostenible en todo el mundo.