| Entrevistas |
| Una alianza con amplio potencial | |
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Jesús Seade, embajador de México en China
Jesús Seade, embajador de México en China. Liu Yanli Fecha: 10 de febrero de 2026 Lugar: Beijing, China EN un contexto de creciente acercamiento entre China y México, la relación bilateral atraviesa una etapa de nuevas oportunidades en ámbitos como el comercio, la inversión, la transición energética, el turismo y los intercambios culturales. El encuentro sostenido en noviembre de 2024 entre el presidente chino, Xi Jinping, y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, durante la Cumbre del G20 en Río de Janeiro, reafirmó el interés de ambas partes en aprovechar la alta complementariedad de sus economías y promover un desarrollo integral de los vínculos en la nueva era. Para profundizar en las perspectivas de esta relación estratégica y analizar las áreas de cooperación con mayor potencial, China Hoy conversó con Jesús Seade, embajador de México en China. Con una larga trayectoria de casi dos décadas viviendo y trabajando en el país, el diplomático mexicano comparte su visión sobre el futuro de la cooperación bilateral, los avances en sectores emergentes como la energía verde y la industria automotriz, el crecimiento del turismo y los intercambios entre ambos pueblos, así como sus expectativas ante las Dos Sesiones de 2026. China Hoy (CH):¿Cómo evalúa la complementariedad y el potencial de ambas economías, y qué cree que se puede esperar a futuro de cara al desarrollo integral de las relaciones bilaterales? Jesús Seade (JS): En efecto, ambos países presentan una gran complementariedad y múltiples similitudes, con vínculos realmente notables. Son dos naciones milenarias, con un pasado cultural muy distinguido, que siempre han estado orientadas al comercio y mantienen una relación extraordinaria en el terreno comercial. En 1565, se inició una ruta comercial entre Acapulco, en México —con Manila, en Filipinas, como punto de enlace— y China, lo que dio origen a tradiciones compartidas y a una larga relación comercial y humana. Han pasado los siglos y ambas seguimos siendo naciones con una gran vocación comercial. No es necesario hablar de China, gran potencia económica y comercial. México, por su parte, es el mayor exportador de manufacturas de América Latina. En cierto sentido, podemos ser competidores, y eso, en ocasiones, puede generar desafíos. Pero precisamente esta vocación productiva y comercial, similar aunque situada en extremos opuestos del mundo, nos convierte en socios naturales en la producción. Por ello, existe un amplio potencial de cooperación entre China y México, y eso es lo que estamos buscando. Ha crecido considerablemente la inversión china en México y China ya es nuestro segundo socio comercial, a pesar de la distancia. Existen numerosos ámbitos en los que buscamos profundizar el desarrollo conjunto. En suma, hay un gran margen para avanzar juntos, especialmente en el comercio, y, sobre todo, en la producción y la inversión.
7 de febrero de 2026. Cien autobuses a gas natural destinados a México efectúan su embarque en el puerto de Yantai, provincia de Shandong. Los vehículos, desarrollados por Anhui Ankai Automobile Co., Ltd conforme a las necesidades del mercado mexicano, serán incorporados al sistema de transporte público de la ciudad de Monterrey. Xinhua CH: La energía verde se ha convertido en un nuevo punto de crecimiento de la cooperación entre China y México. A partir de casos concretos, ¿qué ventajas complementarias cree que existen entre ambos países en el ámbito de la energía verde? ¿Cómo se puede profundizar aún más la cooperación en el futuro para lograr beneficios mutuos? JS: Se trata del desarrollo de una industria muy grande y compleja de cara al futuro. Tenemos un gran interés en impulsarla junto con China, que es el país que más ha avanzado en este campo. Yo vivo en Beijing y, al recorrer la ciudad, veo cada vez más placas verdes, correspondientes a los vehículos de nueva energía. He leído que, en el segundo semestre de 2025, en China se vendieron por primera vez más autos de nueva energía que tradicionales. México está mucho más atrasado; en realidad, casi todo el mundo lo está. Nadie ha logrado avances de esta magnitud, pero en México existe un gran interés en avanzar en esta dirección. Sin embargo, enfrentamos un desafío: contamos con una industria automotriz muy fuerte, que es el mayor generador de empleo en el país. Este sector, ante la llegada de vehículos procedentes de China, ha enfrentado dificultades para mantener sus niveles de producción y ventas. Por ello, buscamos construir una relación gradual y cuidadosa, pero sin duda orientada a una participación cada vez mayor de la industria china en México. Actualmente, ya estamos desarrollando una gran planta que producirá vehículos para un par de empresas, y existen proyectos de producción china en preparación en México. De cara a 2030 o 2035, resulta difícil imaginar que China no tenga en México una base importante de producción automotriz en el otro lado del mundo. Dado que el transporte de vehículos es complejo y costoso, lo más conveniente es producir in situ. México ofrece condiciones muy favorables en este sentido: es un país con una larga tradición en la industria automotriz. CH: México se ha convertido en el principal destino latinoamericano para los turistas chinos y ambos países, herederos de antiguas civilizaciones, han llevado a cabo intercambios culturales frecuentes. ¿Cómo evalúa los resultados actuales de los intercambios culturales y turísticos? ¿Qué medidas cree que se podrían tomar para fortalecer aún más estos vínculos entre ambos pueblos en el futuro? JS: En 2024, China ocupaba el décimo lugar como mercado emisor de turistas hacia México. Sin embargo, esa posición no refleja su verdadero potencial. El año pasado avanzó al noveno lugar y la tendencia sigue al alza. Como señala usted, México es el principal destino de los turistas chinos en América Latina. Pese a ello, el volumen sigue siendo reducido. Hemos trabajado mucho en la conectividad. Actualmente contamos con dos vuelos directos de pasajeros entre China y México: uno de Beijing a Ciudad de México, operado por Hainan Airlines, y otro de Shenzhen a Ciudad de México, de China Southern Airlines. Cada vez que viajo desde Beijing, el avión está lleno. Me da mucho gusto. Empezaron con dos vuelos por semana, y ahora es diario. Espero que tengamos pronto un tercer vuelo desde Shanghai. Por otra parte, no solo los vuelos impulsan el turismo, sino también el interés del propio viajero. En este sentido, en septiembre del año pasado se celebró en Beijing el Tianguis Turístico de México. En nuestro país, tenemos un tianguis turístico grande nacional todos los años, y fue la primera vez que se realizó fuera del territorio nacional. Fue un gran éxito y contribuyó a despertar el interés no solo del público, sino especialmente de cadenas hoteleras, operadores turísticos y empresas del sector en China. Seguimos trabajando con aerolíneas y con los distintos actores de la industria turística para que el flujo de visitantes crezca y China deje de ocupar el noveno o décimo lugar como país de origen, y pase a situarse entre los principales mercados emisores, idealmente en el tercer o segundo puesto. Ese es el nivel que corresponde al interés mutuo, a la afinidad cultural y al tamaño de la economía y la población de China.
2 de abril de 2025. Vista aérea de la segunda fase de la planta fotovoltaica en Puerto Peñasco, construida por China Energy Engineering Group. Xinhua CH: ¿Qué expectativas tiene respecto a las Dos Sesiones de 2026 que se celebrarán en marzo? JS: Las Dos Sesiones son un evento anual, pero ahora coinciden con un nuevo plan quinquenal que, como su nombre lo indica, se elabora cada cinco años en China. Quienes hemos observado a China durante mucho tiempo sabemos la importancia fundamental que tienen estos planes. En mi caso, llevo cuatro años y medio como embajador y, en total, 18 años viviendo en Hong Kong, Shenzhen y Beijing, trabajando y observando el desarrollo del país. El plan quinquenal es una revisión que hace China de lo que está haciendo y una definición del rumbo para los años siguientes. Y eso se presentará ahora junto con las Dos Sesiones, que constituyen el principal evento político anual. Por ello, todos observamos con gran interés hacia dónde van a ir las cosas en esos terrenos. Por otra parte, me interesan mucho las Dos Sesiones, porque las considero una expresión clara del modelo de democracia china. En China, la democracia adopta una forma distinta a la de muchos otros países: se basa en un proceso consultivo que parte de los niveles más básicos —desde la empresa estatal o la municipalidad más pequeñas— y se articula hacia arriba en todos los niveles. Como economista, he estudiado la importancia de estos procesos consultivos y considero que son fundamentales. En una ocasión leí un estudio microeconómico detallado sobre el funcionamiento de la economía de la provincia de Hebei, en el que se mostraba que los sistemas de evaluación de los funcionarios públicos son determinantes para su desarrollo dentro del Partido Comunista de China. Mientras que en otros países el avance político depende de relaciones personales u otros factores, en China está estrechamente vinculado a los resultados de la gestión. El proceso consultivo constituye el eje de este sistema. En él pueden apreciarse, además, raíces que se remontan al pensamiento confuciano. |
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