| Entrevistas |
| China como importante miembro del Sur Global | |
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Pablo Iglesias Turrión, exvicepresidente del Gobierno de España Fecha: 18 de noviembre de 2025 Lugar: Beijing, China
Pablo Iglesias, fundador del partido Podemos. LA trayectoria política de Pablo Iglesias Turrión (Madrid, 1978) en España ha sido, cuanto menos, particular. En su juventud militó en las Juventudes Comunistas. De ser profesor de ciencias políticas en la Universidad Complutense de Madrid y presentador en una televisión local pasó a vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 de España entre 2020 y 2021. En su etapa institucional, el fundador de Podemos solía regar sus discursos políticos con referencias a escenas, personajes y argumentos de las series más populares de las plataformas de Internet, como The Wire o Juego de Tronos. Desde Tele K, una humilde televisión comunitaria en el barrio obrero de Vallecas, Madrid, Iglesias saltó a las tertulias políticas televisivas. En 2014 fundó el partido político Podemos, cuyo apoyo en 2019 acabaría siendo una de las llaves que permitiría la legislatura del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Se podría afirmar que el año pasado el exvicepresidente del Gobierno cerró un círculo regresando a su origen, los medios de comunicación. Para Iglesias, “los medios de comunicación son el gran terreno de disputa política. En muchos casos, y contra lo que pudiera parecer, son más relevantes que las propias instituciones”. Esto, sumado a que él mismo valoró que “ya no puntuaba adecuadamente en la escena institucional”, le empujó a dar el paso y fundar un canal de televisión, Canal Red, del cual es director y presentador en el programa La Base. De esta manera, Iglesias pretende seguir siendo útil a su partido dirigiendo la política comunicativa de un espacio cultural. En noviembre de 2025, Iglesias viajó por primera vez a China, invitado por el Centro de Estudios de España de la Academia China de Ciencias Sociales, y fue entrevistado por China Hoy. Siente que aún tiene mucho que aprender y estudiar sobre China, pero afirma que “una realidad geopolítica innegable que ya señalan muchos historiadores y cientistas sociales y políticos es el carácter ineludiblemente asiático y chino del siglo XXI”. Una de las claves que sustenta esta realidad es que “China representa el éxito económico de que la política está por encima de la economía, lo cual supone una de las principales preguntas y grandes desafíos de este siglo”. Semanas antes de su viaje a China, Iglesias recibió en las oficinas de Canal Red a una delegación de CGTN para establecer una alianza de medios y económica, que, en su opinión, “es una manera de ofrecer a nuestros seguidores una perspectiva que no es la nuestra, que es la del Gobierno chino, que no tenemos por qué compartir en muchos aspectos, pero que siempre es interesante”. Como politólogo asume que para entender el mundo “es necesario ofrecer diferentes perspectivas; la de CGTN nos parece interesante porque sirve para comprender cuál es el punto de vista del Gobierno chino sobre algunos temas de relevancia internacional y de sus relaciones con Europa y América Latina”. Tras fundar Podemos, Iglesias inició sus andaduras institucionales en el Parlamento Europeo, donde comprobó de primera mano las dinámicas de poder en su interior, manteniendo siempre un discurso crítico con la OTAN. “En este sentido, China, con unas relaciones basadas en la no injerencia y en el respeto, me parece mucho más saludable que Estados Unidos para los europeos”. Con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el Gobierno chino está configurando un nuevo marco institucional que establece las pautas de una globalización en términos distintos a lo que venía sucediendo en años anteriores. De cara a la Unión Europea y a España, para el exvicepresidente, “China se asume cada vez más como líder del Sur Global y no representa solo una oportunidad de comercio, sino que puede ser en el futuro una alianza con implicaciones geopolíticas”. Iglesias señaló, además, ser consciente de lo que ello representa, desde un país perteneciente a la OTAN y que tiene bases estadounidenses en su territorio. “Pero creo que, más temprano que tarde, las élites europeas van a tener ese debate, sobre todo teniendo en cuenta lo explícitos que son los estadounidenses en su última estrategia de seguridad nacional en la que definen, sin ruborizarse, a Europa como una suerte de vasallo, como un espacio colonial de Estados Unidos”, agregó.
6 de septiembre de 2025. Participantes en el Foro de Medios de Comunicación y Think Tanks del Sur Global 2025, en Kunming, capital provincial de Yunnan. Fotos de Xinhua La importancia de las narrativas Tanto durante su periodo como vicepresidente del Gobierno, como desde su tribuna en Canal Red, Iglesias ha defendido públicamente la idea de mantener para Europa una democracia eminentemente antifascista. Tanto en discursos del presidente chino Xi Jinping como en los medios oficiales chinos es habitual encontrarse el término “Guerra Mundial Antifascista” para referirse a la Segunda Guerra Mundial, lo cual, en opinión de Iglesias “revela algo muy lógico: la preocupación de China por las narrativas y la ideología. Las palabras que se utilizan definen la realidad, definen la interpretación de la historia. Es lógico tratándose de una potencia tan crucial para los tiempos que vivimos”. Como representante (sin cargo) de un partido político de la izquierda europea, Iglesias piensa que las izquierdas europeas “deben tejer alianzas con estos nuevos actores que proceden de lo que antes eran las periferias del sistema. Los europeos tenemos que asumir con naturalidad el papel que nos va a tocar jugar, que siempre será importante, pero que será distinto al de otras épocas de la historia mundial”. En Europa, asumir ese papel pasa indefectiblemente por seguir el camino de la desarticulación de los posos coloniales que quedan en las instituciones, en los museos y en distintos estratos culturales sociales. “El poder es una realidad colonial y esa realidad colonial también afecta a la izquierda de matriz cultural europea y judeocristiana. Que un país que padeció la colonización, con una de las situaciones de pobreza más graves después de la Segunda Guerra Mundial, ahora sea el líder del bloque económico, cultural y geopolítico asiático redefine en buena medida unas relaciones coloniales e históricas de dominio mundial de los europeos o de Estados Unidos. Ese origen de pueblo colonizado determinará buena parte de las claves de lo que vamos a ver en este siglo. Ya define muchas de las características culturales del Sur Global y de los BRICS, de la emergencia geopolítica de países que padecieron la realidad colonial”, reflexionó el exvicepresidente. |
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