Entrevistas
Unidos bajo el mismo espíritu
2026-01-04    Fuente: Centro para las Américas    Autor: MAGDALENA ROJAS


Aníbal Cabral, embajador de Uruguay en China. Liu Yanli

HAN transcurrido casi treinta años desde que Aníbal Cabral visitó China por primera vez, y cada vez que ha estado en el país, lo ha invadido la misma sensación de asombro. Ahora, desde su dependencia en Beijing desde que asumió el liderazgo de la Embajada de Uruguay en China en calidad de embajador, comparte en exclusiva con China Hoy la estrecha relación que se ha forjado a través del tiempo y las perspectivas futuras a partir de la complementariedad económica entre ambos países y el compromiso con el multilateralismo. 

China Hoy (CH): Uruguay fue el primer Estado miembro del MERCOSUR en firmar un Memorándum de Entendimiento con China para la construcción conjunta de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. En su opinión, ¿qué oportunidades ha creado esta iniciativa en pos de la cooperación Sur-Sur? 

Aníbal Cabral (AC): Es efectivamente así. Fue en el año 2018, en agosto. Primero visualizamos que era un gran proyecto que unía inicialmente lo que era antes la Ruta de la Seda; toda Asia y Europa a nivel terrestre. Uruguay siempre va a apoyar los proyectos que sean positivos y afirmativos para el resto de los países. En este caso, la iniciativa china era muy importante. Después, tuvo un mayor desarrollo, al abarcar no solo la vía terrestre de lo que era la antigua Ruta de la Seda, sino también la integración por trenes por vía terrestre y también por la vía portuaria y aeroportuaria. En ese sentido, creo que fue una muy buena elección. Fuimos los primeros en el MERCOSUR y vimos la potencialidad que tenía este proyecto. Nos estamos beneficiando de un proyecto muy específico en Uruguay que tiene que ver con las energías, y, sobre todo, con las transmisiones energéticas. Uruguay es un país líder en lo que es energías renovables. La mayor parte de los meses, el 98 o 99 % de la electricidad en Uruguay viene de fuentes renovables, y estamos construyendo una obra a través de una empresa china, CEMEC. Vamos a cerrar el arco de toda la energía del norte del país, con lo cual vamos a hacer un anillo integrado. De esta forma, si hay problemas energéticos, se puede transmitir energía del sur hacia el norte y viceversa. 

CH: Como firmes defensores del multilateralismo, ¿en qué cuestiones específicas de la gobernanza global cree que China y Uruguay pueden trabajar de manera coordinada para salvaguardar conjuntamente los derechos legítimos, los intereses y el espacio de desarrollo de los países del Sur Global? 

AC: En muchos aspectos. China es un global player, un jugador mundial, con el cual tenemos un vínculo muy intenso de hace ya 37 años de relaciones diplomáticas. Respetamos mucho el rol que juega China en el mundo multilateral en el ámbito de las Naciones Unidas. Uruguay también tiene una relación comercial muy profunda con China. En los últimos 13 años, China ha sido el principal socio comercial de Uruguay. Eso implica que ha sido el principal mercado para las exportaciones de Uruguay, pero también ha sido el principal importador neto de mercaderías de Uruguay. En medio de la coyuntura mundial, ambos países han respetado las reglas del comercio multilateral. Uruguay es un país que tiene una tradición muy intensa. Nosotros formamos parte de lo que era el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) desde el año 1948, y que se transformó en la OMC, justamente después de la Ronda de Uruguay del GATT. Coincidimos con China. Coincidimos que las reglas del comercio multilateral están para respetarse, para cumplirse, y se cumplen en nuestro comercio bilateral. El rol de China en distintas iniciativas que ha tenido, no solo en el ámbito del comercio multilateral, sino en las iniciativas para el desarrollo global, la civilización, etc., están aportando mucho al mundo desde el punto de vista de que somos un mundo global, somos una única civilización y todos debemos respetarnos en el marco de nuestras iniciativas. En ese punto, sobre todo, Uruguay y China tienen un ejemplo para dar. 

CH: Si bien Uruguay es un país pequeño con poco menos de 3,5 millones de habitantes, es reconocido como un gran productor agrícola, sobre todo, de carne de res. ¿De qué manera cree que se puede aprovechar esta ventaja y la complementariedad económica en general para satisfacer la demanda china, en particular del sector medio y alto, que goza de un creciente poder adquisitivo? 

AC: Uruguay es un gran productor de productos agropecuarios. Tenemos la capacidad para producir o alimentar entre 30 y 50 millones de personas, y tenemos una población de solo 3,5 millones. Tenemos un sector muy eficiente, sin subvenciones. La carne de res ha sido el principal producto exportado a lo largo de los últimos 20 años de historia comercial entre Uruguay y China, pero también tenemos productos industriales como celulosa, lana, y, sobre todo, lácteos. Uruguay tiene capacidad en siete u ocho rubros; está entre los 10 principales exportadores mundiales. Podemos agregar el arroz que es un producto muy difícil de vender a China, porque ustedes son un productor muy importante, pero vendemos a todo el mundo. Paralelamente, hoy están circulando muchos autos en Uruguay, sobre todo, muchos autos eléctricos. Estamos haciendo políticas positivas para la utilización de autos eléctricos, ya que Uruguay no es productor de petróleo ni de combustibles fósiles, por lo que estamos fomentando el uso de automóviles eléctricos. Hoy en día, la mayor parte de las importaciones de autos eléctricos son chinas. Si tomas un Uber, un Didi, o cualquier otra compañía de transporte, existe casi un 80 o 90 % de probabilidad de que te recoja un auto chino. Estamos trabajando mucho también en el área de las ciencias y tecnología con China. China tiene un desarrollo en el área de investigación y tecnologías aplicadas que es enorme. 

CH: El sector terciario es el más importante de la economía uruguaya, representando poco más de dos tercios del PIB. ¿Cómo se ha planteado el Gobierno uruguayo usar esta ventaja, sumado a su ubicación estratégica como puerta de entrada a la región, para ampliar los espacios de cooperación con China? 

AC: Uruguay es un país que está bien ubicado. Está un poco al sur, pero está entre dos grandes mercados que son Argentina y Brasil. Estamos desarrollando desde hace 30 o 40 años políticas específicas para generar lo que llamamos un hub logístico, una puerta de ingreso al MERCOSUR. Para eso tenemos determinadas leyes, entre otras, leyes que tienen que ver con puertos, aeropuertos y puertos libres, que es algo parecido a lo que tiene China en Hainan. Con China también estamos desarrollando el sector de servicios. Las tres o cuatro principales empresas de servicios de Uruguay trabajan globalmente, e incluso exportan mucho al resto de la región, a Estados Unidos, a México, a Brasil, y también están instaladas en China. Tienen filiales cerca de los que es el “Silicon Valley” de China en Shenzhen. Específicamente con los Gobiernos, que es en lo que trabajamos nosotros, estamos tratando de mejorar el marco jurídico bilateral que tenemos con China. Tenemos un acuerdo de promoción y protección de inversiones bilateral, que es un poco antiguo, de la década de 1990, y estamos en vías de renovarlo. Ya tenemos una propuesta del Gobierno chino, la estamos estudiando, y seguramente pronto vamos a modernizar el acuerdo con las nuevas disciplinas. También tenemos un acuerdo para evitar la doble tributación que es algo muy importante en materia de servicios. Creemos que tenemos que desarrollar un poco más el área de turismo. Ahí las distancias y la idiosincrasia juegan un poco en contra, pero creemos que en materia de turismo también se va a avanzar. 

CH: De cara al futuro, ¿en qué áreas clave cree que China y Uruguay pueden profundizar aún más su convergencia y fortalecer la cooperación Sur-Sur? ¿Cómo pueden trabajar juntos ambos países en aras de crear un modelo innovador de cooperación Sur-Sur con efectos demostrativos? 

AC: Primero, somos parte del Sur. Ambos somos países en desarrollo. Coincidimos en la arena internacional, tenemos muchas coincidencias específicas, entre otras el crecimiento conjunto, la CELAC, y Uruguay también forma parte del Grupo de los 77 + China. Estamos viendo, específicamente, ampliar nuestros horizontes en la relación bilateral, salir del comercio de bienes para agregar el de los servicios, y en ese sentido necesitamos también la cooperación de China. China no es solamente el principal socio comercial de Uruguay, sino también el principal socio en cooperación económica internacional. Nos parece que debemos mejorar también el marco de las inversiones. China es un país muy potente, con empresas muy grandes, y creo que ya estamos en condiciones de recibir inversiones chinas en Uruguay, sobre todo, en el sector automotor eléctrico donde China es un país de punta. Una de mis misiones es básicamente aumentar las inversiones del sector chino, no solo en el sector del transporte, sino también en el sector de infraestructura. Hay también bancos muy poderosos en China, bancos regionales como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura. Creemos que primero debemos conocernos más, conocer más las condiciones que nos están ofreciendo de financiación y de a poco van a ir surgiendo empresas conjuntas. También en el área de investigación y desarrollo, Uruguay puede beneficiarse del know-how que tiene China y que ha sido muy generoso. 

CH: Aunque no lleva mucho tiempo en el cargo, me imagino que habrá tenido la oportunidad de viajar por algunos lugares de China. ¿Qué ejemplos de desarrollo cree que podrían ser implementados en Uruguay u otros países de la región según lo que ha podido observar en terreno? 

AC: He llegado hace relativamente poco, pero justo vino la viceministra de Relaciones Exteriores a quien acompañé en su visita. Estuvimos en China Lab, que se desarrolló en la ciudad de Chenzhou, provincia de Hunan, y luego fuimos a la inauguración de la CIIE en Shanghai. No es la primera vez que estoy en China. La primera vez que estuve fue en 1998, y esta es ya mi quinta visita. Realmente, con cada visita que hago a China la sensación es de asombro, desde 1998 hasta ahora. China tiene un desarrollo en infraestructura y un desarrollo económico muy visible, sobre todo en las ciudades, al observar todos esos edificios, las carreteras, las autopistas y los trenes de alta velocidad. Es muy difícil extrapolar situaciones de un lugar a otro, pero como uruguayo, como país y como diplomáticos, hemos venido aquí para aprender y para asimilar lo máximo de la cultura china. Una de las cosas que más me gusta de China es que tiene esa modernidad tecnológica, que para mí ya no es del siglo XXI, sino casi del siglo XXII, pero mantiene y respeta las tradiciones ancestrales y milenarias que tiene como pueblo.


7 de noviembre de 2025. Algunos expositores mantienen negociaciones comerciales en el stand de carnes uruguayas, en el área de productos agroalimentarios, durante la VIII Exposición Internacional de Importaciones de China, celebrada en Shanghai. Wei Yao

Sugerencias relacionadas
Quiénes somos Contáctanos
Socios: China.org.cn   |   China Today   |   China Pictorial   |   People's Daily Online   |   Women of China   |   Xinhua News Agency   |   China Daily
CGTN   |   China Tibet Online   |   China Radio International   |   Global Times   |   Qiushi Journal
Copyright Chinatoday Paper Subscriptions 京ICP备10041721号-4