EN los años 60 del siglo XX, aparecieron en China muchos textos de apoyo a la Revolución cubana. A finales de esta década, cuando se enfriaron las relaciones entre ambas naciones, se redujeron los estudios sobre Cuba. Tras los drásticos cambios en la URSS y Europa oriental, chinos de todas las condiciones sociales se interesaron por el único país socialista del hemisferio occidental. En las aulas y centros de investigación de China, Cuba dejó de ser un tema periférico para convertirse en un campo de estudio en expansión. Hoy, la actualización del modelo socialista cubano funciona como el eje que explica la nueva ola de investigaciones traducidas y producidas en China sobre la isla caribeña.