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La leyenda de Zunyi

Por WU MEILING

Montaña Fenghuang. Hu Zhigang

LA ciudad de Zunyi, en la provincia de Guizhou, debe su nombre a una línea del Clásico de la historia, uno de los cinco clásicos de la literatura china, escrito algún tiempo antes de la vida de Confucio (551-479 a.e.c.). La historia de la zona se remonta aún mucho más, a la era paleolítica, cuando era el hogar de los primeros pueblos Tongzi. La extensa región de Zunyi ha “negociado” un espacio entre las antiguas civilizaciones de Qin-Chu y Bashu, y ha sabido mantener una posición prominente en la historia china.

Zunyi, que fue parte del territorio de muchos reinos antiguos, es una ciudad montañosa ubicada en un terreno en pendiente, entre la cuenca de Sichuan y la meseta de Yunnan-Guizhou. Durante la temprana dinastía Tang (618-907), se fundó aquí la prefectura de Bozhou, la cual terminó siendo destruida por una guerra en 1601. Cuatrocientos años después, la región fue renombrada como Zunyi y el nombre se ha quedado.

Lago Qingxi. Hu Zhigang

Vista panorámica de Zunyi. Hu Zhigang

Un pasado bélico

Hailongtun, o la aldea del dragón del océano, es una fortaleza situada en lo alto de los acantilados de la montaña Longyan, en el noroeste de Zunyi. Levantada en 1257, durante la dinastía Song, por el magistrado local Yang Wen, esta construcción de 750 años de historia fue una obra defensiva contra las fuerzas mongolas y continuó protegiendo a la región durante las dinastías Yuan (1271-1368) y Ming (1368-1644). Más que una instalación militar, el complejo es, en cierto sentido, una antigua ciudad en miniatura, con un palacio, templos ancestrales, viviendas, un almacén y una clínica. Fue diseñado y construido gracias al trabajo conjunto de arquitectos que procedían de diversas etnias (han, miao, gelao y tujia), por lo que destaca por su mezcla de rasgos.

Sitio donde se celebró la Conferencia de Zunyi. Hu Zhigang

La historia del ascenso y caída de la fortaleza se entrelaza con la de la familia Yang, que gobernó la región durante siglos. A finales de la dinastía Tang, la prefectura de Bozhou se vio superada por el régimen de la vecina Nanzhao y las fuerzas Tang, dirigidas por Yang Duan, fueron enviadas para su reconquista. Después de conseguir la victoria, Yang Duan permaneció en la zona para gobernarla, lo que marcó el comienzo de la predominante historia de su familia en la zona. Su hijo heredó su título.

Monumentos a los Soldados Caídos del Ejército Rojo. Hu Zhigang

En 1257, las fuerzas mongolas se aproximaron a Bozhou, después de haber conquistado el vecino reino de Dali. El entonces gobernador Yang Wen apeló a la corte Song del Sur para construir una obra defensiva, la cual fue aprobada rápidamente. Así fue como se erigió Hailongtun.

Ruina de Hailongtun. Hu Zhigang

En 1573, Yang Yinglong heredó la posición de su padre como gobernador de Bozhou. En aquel entonces, la dinastía Ming tenía una política laxa hacia los funcionarios de las regiones del suroeste, a las que consideraban unos marginales remansos de minorías étnicas. Mientras las regiones enviaran la cantidad necesaria de tributos a la corte imperial, los gobernantes locales tendrían toda la libertad para hacer lo que quisiesen. Bozhou, de fértiles tierras y abundantes cosechas, era codiciada por hombres poderosos de Sichuan y Guizhou. Gracias al respaldo de un considerable ejército, Yang Yinglong llevó un estilo de vida extravagante y gobernó con mano de hierro. Sin embargo, después de que asesinara a su esposa, tras un altercado en torno a su amante, los funcionarios de Guizhou lo reportaron ante la autoridad central acusándolo de intento de rebeldía, entre otros delitos. El emperador Song envió un ejército de 240.000 hombres que sitió Hailongtun. Después de una sangrienta batalla que duró 114 días, las fuerzas imperiales quebraron las fortificaciones posteriores de Hailongtun. Yang Yinglong se encerró en una habitación junto a dos de sus amantes y le prendió fuego. Las fuerzas imperiales llevaron a cabo una gran masacre, en la que decapitaron a más de 20.000 personas y pusieron fin al gobierno de 725 años de la familia Yang en la región.

 
Helecho arborescente espinuloso de Chishui. Hu Zhigang

Hailongtun fue considerado un sitio histórico de nivel provincial en 1992 y fue puesto bajo protección del Estado en 2001. Actualmente, se viene trabajando para incluirlo en la lista de patrimonios culturales de la nación.

 
Muelle Nanmudu en el río Wujiang. Hu Bo

Fama revolucionaria

En los tiempos modernos, Zunyi se volvió famosa por ser el lugar de la llamada Conferencia de Zunyi, una importante reunión celebrada en la época en la que el Partido Comunista de China realizaba la Gran Marcha. En esta asamblea de 1935, el Comité Central del Partido Comunista rectificó algunos errores en la formulación de políticas y acordó un nuevo enfoque estratégico que llevaría a la victoria al Ejército Rojo. La sala de la conferencia aún sigue en pie y una placa con caracteres escritos a mano por el presidente Mao Zedong recibe a los visitantes.

Cueva kárstica de Shuaghe. Hu Zhigang

En las laderas de la montaña Xiaolong se encuentra el Cementerio de los Soldados Caídos del Ejército Rojo. Cubierto por una frondosa vegetación, el cementerio fue construido para enfrentar al río Xiangjiang. Frente al cementerio se encuentra un monumento con grandes caracteres dorados, escritos a mano por Deng Xiaoping, en los cuales se puede leer: “Los mártires del Ejército Rojo son inmortales”. Justo detrás del monumento se halla la tumba de Deng Ping, el jefe de Estado Mayor del Tercer Grupo del Ejército Rojo. Setenta y siete soldados están enterrados junto a él. El más joven tenía apenas 20 años.

En el cementerio, también yace un joven médico del Ejército Rojo llamado Long Siquan. En enero de 1935, una grave epidemia de fiebre tifoidea devastó la zona, justo cuando el Ejército Rojo pasaba por ella. Long Siquan dejó a sus compañeros y se fue a brindar asistencia médica a los pobladores. Jamás regresó a las filas, pues fue descubierto y asesinado por las tropas enemigas. Su tumba, levantada por los propios pobladores, es limpiada cada primavera por la gente, una tradición que va de generación en generación, como una forma de valorar la memoria del médico de noble corazón.

Zunyi es un lugar histórico, pero los acontecimientos del pasado cobran vida gracias a los innumerables relatos que perduran hasta nuestros días. Uno de ellos es, de hecho, una historia de amor. Cuando el Ejército Rojo llegó a Zunyi, en enero de 1935, una soldado llamada Wang Quanyuan y su novio, Wang Shoudao, quienes trabajaban en el departamento de seguridad, planeaban casarse. De acuerdo con la tradición de su provincia natal, Jiangxi, los novios debían intercambiar regalos en la noche de bodas. El regalo de Wang Shoudao para su novia fue una pistola cargada con ocho balas, que él había ganado en batalla. Wang Quanyuan, sin embargo, no pudo cumplir con la tradición, la cual dicta que debía regalar a su futuro marido un par de zapatos de tela, hechos por ella misma. No encontró ni el tiempo, ni los materiales necesarios durante la guerra, por lo que se comprometió a hacerlos luego de que el conflicto acabara y los materiales estuvieran a la mano. Al final, logró cumplir con su palabra, pero Wang Shoudao tuvo que esperar medio siglo por sus nuevos zapatos.

Después de la boda, la pareja se tuvo que separar. Lograron verse en junio de ese año, aunque solo por un día. Ambos se distanciaron una vez que fueron asignados a diferentes tropas. Wang Quanyuan fue, eventualmente, promovida al rango de comandante de regimiento y dirigía a 1300 mujeres soldados. Se desempeñó con valentía en numerosas batallas antes de que fuera herida y capturada. Padeció varios años de tortura en la prisión, donde se le exigía que brindara información, hasta que, finalmente, logró huir a un lugar seguro. Sin embargo, había perdido el contacto con el Ejército Rojo y el Partido Comunista, y vivió una solitaria existencia en el campo durante muchas décadas.

Wang Quanyuan fue, finalmente, “encontrada” por las organizaciones de veteranos, en el verano de 1982. Tenía 76 años de edad. Fue citada a Beijing, donde las autoridades le renovaron su afiliación al partido. Justo cuando estaba a punto de salir de casa, le dieron una noticia sorprendente: Wang Shoudao, su marido y luego vicepresidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, estaba yendo a visitarla. La reunión conyugal después de medio siglo, entre dos grandes revolucionarios, fue un momento sagrado. Los dos se sentaron y se quedaron sin habla, pero se tomaron de las manos y derramaron lágrimas.

 
Capas terrígenas rojas en Chishui. Hu Zhigang

Diez años más tarde, Wang Quanyuan volvió a Beijing. Esta vez, ella fue la que visitó a Wang Shoudao, quien estaba enfermo, en un hospital. Si bien no llevaba consigo algún plato o bebida, llegó con algo mejor: un par de zapatos de tela. Ella misma los había hecho, como se lo había prometido, aunque los elaboró con muchas dificultades, teniendo en cuenta su mala visión y sus temblorosas manos.

Al recibir el regalo, Wang Shoudao le dijo a su antiguo amor: “Estoy tan feliz de que hayas cumplido con la promesa matrimonial, después de tanto tiempo”.

La Escuela de Shatan

La aldea de Shatan, ubicada en el municipio de Xinzhou, en Zunyi, está a 47 km del moderno centro de la ciudad. La aldea toma su nombre de un banco de arena en el río Le’an, aunque, coloquialmente, es conocida como Qinzhou, ya que su forma, de alguna manera, se asemeja a un antiguo instrumento de cuerda chino. El área metropolitana de Shatan comprende canales, campos agrícolas, bosques de bambú, cipreses de mil años y una serie de templos antiguos. Sus riquezas naturales han visto surgir a muchos hombres destacados de la historia china, como Zheng Zhen, Mo Youzhi y Li Shuchang. La influencia cultural de aquellos literatos es conocida como la Escuela de Shatan.

La provincia de Guizhou es una tierra de cultura, especialmente Shatan. La Escuela de Shatan encuentra su génesis en la dinastía Han del Este (25-220), con el notable educador y calígrafo Yin Zhen. Junto con su discípulo Li Xun (algunos consideran que estaban al mismo nivel), Yin Zhen se convirtió en un gran defensor de la cultura local y regional basada en la filosofía.

Ya en nuestra era, Zhang Shizhao mantuvo vivo el pensamiento filosófico de la Escuela de Shatan. En sus escritos, Zhang ha querido resaltar la continuidad de la escuela y ha defendido el legado de los antes mencionados Zhang Zhen y Mo Youzhi, quienes escribieron el Registro del Gobierno de Zunyi, un documento muy elogiado por su agudeza por Liang Qichao, un renombrado reformista y filósofo de la dinastía Qing. El trabajo ha sido, desde entonces, favorablemente comparado con muchas de las grandes historias chinas.

Mo Youzhi es descrito en los registros como un hombre culto y de gran integridad moral. Se dice que, incluso, rechazó altos cargos en la corte real para continuar con sus estudios. Zeng Guofan, un muy alto funcionario de entonces, asistió al funeral de Mo y escribió un pareado elegante en su honor.

En la era moderna, Li Shuchang es, quizá, el alumno más notable de la Escuela de Shatan. Fue el primer nativo de Guizhou en integrar el cuerpo diplomático chino en el extranjero y se desempeñó como consejero en las embajadas chinas en Europa. Interactuaba mucho con funcionarios del Reino Unido, Francia, Alemania, España, Bélgica, Italia, Austria y Suecia, y escribió un libro sobre aquellas experiencias. Sus esfuerzos acercaron más a los pueblos de China y Europa.

La cascada Chishui

Shatan no tiene el monopolio en cuanto a la belleza natural de Zunyi. Montañas, ríos, manantiales y cuevas se pueden encontrar en todo el amplio territorio de la ciudad. Uno de los lugares, Danxia, ha sido catalogado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Danxia es el nombre que recibe el paisaje local, que se fue desarrollando en rojas capas terrígenas, influenciadas por fuerzas endógenas (elevación incluida) y exógenas (la meteorización y la erosión). La explicación científica no le hace justicia a la zona. El paisaje de Danxia es, realmente, impresionante.

El potencial de Zunyi para el turismo ecológico, aún no aprovechado, merece ser mencionado junto con lugares muy conocidos, como las Tres Gargantas y el valle de Jiuzhaigou. Entre los lugares de Zunyi a los que, definitivamente, vale la pena realizar una excursión, figuran la cascada Chishui, la región de cultivo del té de Chahai, los valles de los ríos Wujiang, Kuankuoshui y Dashahe, la zona del lago Qingxi, la Montaña del Fénix, el Mar de Bambú y una serie de bosques de niveles nacional y provincial. Danxia debería estar incluida en la lista de destinos de todo turista. Otro sitio a destacar es la cueva kárstica de Shuanghe, formada, naturalmente, hace millones de años por la disolución de las rocas.

La cascada Chishui, conocida también como Shizhangdong, se encuentra a 39 km de la ciudad de Chishui, en el curso medio del río Fengxi. Junto con Huangguoshu, es una de las dos cataratas más famosas de Guizhou. La cascada Chishui, con 76 m de distancia vertical y 80 m de ancho, es 8 metros más alta que Huangguoshu y un metro más estrecha.

Debido a su remota ubicación, la cascada Chishui permaneció en el anonimato hasta hace, relativamente, poco tiempo. Fue, oficialmente, “descubierta” durante el periodo Yongle de la dinastía Ming (1368-1644), cuando un funcionario tropezó con ella. El funcionario era responsable de transportar a la corte imperial el nanmu, una singular planta local. Sin embargo, se sorprendió tanto por lo que encontró que halló una excusa para permanecer en Chishui. Terminó estableciéndose allí durante unos 25 años. Tiempo después, un historiador de la dinastía Qing escribió un poema sobre el tiempo que pasaba dicho funcionario con su amada cascada.

No obstante, el poema no hizo más conocido al lugar. La fama llegó en la década de 1980, cuando se estaba discutiendo un proyecto hidroeléctrico local. El 19 de julio de 1986, la Televisión Central de China (CCTV) transmitió, por primera vez, imágenes de la cascada a nivel nacional y, poco después, los turistas comenzaron a llegar en cantidades significativas.

Hay un bello paisaje alrededor de la cascada Chishui, que incluye la propia catarata, caminos de cientos de años de antigüedad, rocas kársticas, el lago Xiangxi, campos de té y estalagmitas. La zona es también el hogar de una numerosa fauna, de la que se destacan el leopardo nublado, el ciervo del padre David y los macacos.

Chishui es conocida localmente como la Ciudad de las Mil Cascadas. Aunque, probablemente sea un poco exagerado, alberga, sin duda, una gran cantidad. Los manantiales de Danxia, las cascadas Sidonggou, la cascada Yanziyan… todos ellos tienen sus propias historias, leyendas y misterios.

Conexión jurásica

La Reserva Natural Nacional de Chishui es la única zona protegida del mundo para el antiguo Helecho Arborescente Espinuloso. Este árbol es oriundo de la región y la reserva es el hogar para 40.000 de ellos.

De pie, frente a aquellos árboles, me puse a pensar en las noticias sobre el descubrimiento de un fósil de dinosaurio en la cercana provincia de Yunnan. Estos árboles han existido desde la época de aquel fósil, pensé. Probablemente, el dinosaurio (no recuerdo qué tipo era) comía hojas de Espinuloso como bocadillo. Ciertamente, eran lo suficientemente grandes para ser la comida de estos vertebrados, ahora ya extintos.

Los dinosaurios y el helecho arborescente espinuloso coexistieron alguna vez en el Periodo Jurásico de la Era Mesozoica, que se sitúa, aproximadamente, entre hace unos 201 millones y 145 millones de años. El árbol es, hoy, un símbolo duradero de aquella época. Pocas especies lograron sobrevivir a las vicisitudes climáticas y geológicas que condujeron a la era actual. En China, la especie puede ser encontrada -en escasas cantidades- en las provincias meridionales de Yunnan, Sichuan y Fujian. En la provincia de Guizhou, sin embargo, su número es mucho mayor. Muchos han tratado de introducir estos árboles, que están concentrados en Zunyi, en localidades más al norte, pero sus esfuerzos han sido, por lo general, infructuosos. Es evidente que hay algo especial en el suelo de Zunyi.

Los árboles son un monumento a la longevidad. Siguen de pie, mientras que los majestuosos dinosaurios se extinguieron. Su biología proporciona, hoy, a los científicos una información interesante sobre la era prehistórica y los procesos evolutivos. Los archivos chinos del siglo XVIII muestran que hace 300 años las poblaciones locales estaban fascinadas con estos árboles, tanto como los científicos en la actualidad.

Los helechos arborescentes espinulosos en el área de protección pueden alcanzar los 8 ó 9 metros de altura. El promedio es de entre 4 y 6 metros, y crecen menos de un centímetro por año. La especie ha cambiado muy poco en más de 200 millones de años. Los troncos de los árboles siguen erguidos y sus ramas, estilo sombrilla, todavía cuentan con hojas divididas, que recuerdan al plumaje de las aves.

El lago Qingxi

El lago Qingxi es una rareza, con sus 50 km de largo, pero menos de 100 m de ancho. Situado en el condado de Suiyang, en la ciudad de Zunyi, es muy hermoso, a pesar de que ha sido formado, en realidad, con procedimientos artificiales. En Qingxi, el hombre ha logrado crear una belleza comparable a la de la propia naturaleza. Sin duda, algo raramente visto.

Las formaciones kársticas, las cuevas y las montañas siguen los contornos del lago. Es como si siempre hubiesen estado allí, solo que la Madre Naturaleza olvidó añadirles agua. Los turistas pueden alquilar un bote y navegar por sus apacibles aguas para admirar el paisaje circundante.

El mejor momento para visitar el lago Qingxi es después de una tormenta. El fuerte aguacero genera una atractiva neblina sobre el agua, mientras que el arcoíris parece tocar los acantilados cercanos. El aire es limpio y fresco, y por las noches, el cielo despejado luce un esplendor celestial.

Jiudaomen es el lado silvestre de la zona del lago Qingxi. El área cuenta con 13 enormes pilares de roca que se levantan sobre la tierra plana. Están llenos de pinos y cipreses y, más bien, se parecen a las “montañas flotantes” de la película Avatar de James Cameron.

Un excelente lugar de observación, a mitad del camino al lago, es un gran cañón de 11,8 km de largo y 20 m de ancho. Los acantilados se levantan a ambos lados y son de unos 100 a 150 m de alto. La lenta excursión dura unas dos o tres horas. El agua es clara en ciertas partes y furiosa en otras. Muy cerca se encuentra un complejo hotelero, en caso de que desee escapar de la ciudad y pasar la noche.

La “cultura de la cueva”

La cueva kárstica de Shuanghe es enorme. De hecho, tan enorme que los expertos nacionales y extranjeros aún la siguen explorando. Se sabe que tiene, al menos, 145 km de largo, y consta de tres niveles con ocho grandes estructuras rupestres, 118 más pequeñas, cuatro ríos subterráneos y 23 rutas de acceso. Es el grupo de cuevas más largo y grande de China.

El paisaje evocador de las zonas exploradas ha inspirado creativos nombres, como la Cueva del Yeso, la Cueva de la Cortina de Agua, la Cueva del Loto, la Cueva del Osmanthus de Dulce Aroma, la Cueva del Rey de la Montaña, la Cueva del Cedro, entre otras que dan fe de la gran imaginación de los primeros exploradores.

La Cueva del Osmanthus de Dulce Aroma destaca particularmente. Cuenta con 5000 m² de helictitas a lo largo de sus 500 m de longitud, el mayor espectáculo de helictitas de Asia. Las formaciones plateadas crean un paraíso tan increíble como permite la imaginación.

La “cultura de la cueva” ha sido, durante mucho tiempo, una faceta de la sociedad de Guizhou. Las cuevas han jugado un papel importante en la vida humana desde hace unos 200.000 años, la época de los primeros pueblos Tongzi, según los registros actuales. Durante la dinastía Ming, el filósofo Wang Mingyang tomó lecciones en cuevas. En la guerra contra la agresión japonesa, Chang Kai-shek exilió a los generales Zhang Xueliang y Yang Hucheng a las cuevas por haber sugerido la formación de un frente único con los comunistas para luchar así contra las fuerzas invasoras japonesas. Durante la posterior guerra civil, las cosechas de los cultivos fueron almacenadas en cuevas frías para garantizar el suministro de alimentos. Y la historia continúa.

El licor local

En Zunyi probar el té es una necesidad. Luego de ello se puede pasar a disfrutar las muchas variedades del licor local. Hay tantas que probablemente no conseguirá hacerlo completamente. Lo que uno debe probar es el Moutai, quizá el licor más famoso (y ciertamente el más caro) de China. Hay más de cien destilerías de licor registradas en la zona de Zunyi.

El agua pura del río Chishui, desde su nacimiento en Chuxiong, provincia de Yunnan, tiene un poderoso efecto en la industria del licor de Zunyi. El Chishui es un afluente del Yangtsé, el río más largo de Asia y el tercero del mundo. El Chishui es también conocido como Meijiu, o Río del Fino Licor, y sus aguas han sido empleadas en la elaboración de alcohol desde tiempos inmemoriales. Chishui significa “agua roja”, un nombre que proviene del color rojizo que toma el agua de la lluvia cuando cae sobre las orillas fangosas del río.

La marca Moutai tiene una larga historia. Entró en la escena mundial en 1915, cuando ganó una medalla de plata en la Expocomer de Panamá. La bebida sigue siendo muy popular en China y las mejores cosechas alcanzan elevados precios.

El licor chino viene creciendo en popularidad en todo el mundo. Durante la historia del país, el licor ha sido símbolo de romance, como el vino en Europa. Los poetas han asimilado y ensalzado sus maravillas. Se dice que el poeta Li Bai, de la dinastía Tang, no podía tomar un pincel sin haber bebido antes una gota de licor. El licor es parte del patrimonio chino y el mejor licor viene de Zunyi. Después de haber pasado un día admirando la zona de los helechos arborescentes jurásicos, los complejos de cuevas y los apacibles lagos, a uno solo le queda relajarse en el hotel y servirse una copa.