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La perla del Índico

2017-05-12 15:47

14 de diciembre de 2015. En el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, Xi Jinping, presidente chino, recibe las cartas credenciales de Karunasena Kodituwakku, embajador de Sri Lanka en China.
 

Por ZHOU LIN

Este año China y Sri Lanka celebran el 60º aniversario del inicio de relaciones diplomáticas y también los 65 años de la suscripción del Acuerdo de Arroz por Caucho. En diálogo con China Hoy, Karunasena Kodituwakku, embajador ceilanés en China, expresó que la asociación estratégica entre los dos países está en un nuevo punto de partida y recibirá más oportunidades de desarrollo teniendo como base los logros obtenidos en los últimos 60 años.

Un viejo amigo de China

Con motivo del 60º aniversario de los vínculos diplomáticos, el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo ceilanés, Maithripala Sirisena, intercambiaron mensajes de felicitación. Ambos líderes manifestaron en sus misivas la alta atención que le prestan al desarrollo de la relación bilateral y acordaron mantener el esfuerzo común para intensificar la confianza política recíproca, la cooperación de beneficio mutuo y la amistad entre los pueblos. Tanto los intercambios históricos a través de la antigua Ruta Marítima de la Seda como la actual propuesta de “Una Franja y Una Ruta”, que el Gobierno chino planteó en 2013, han contribuido a una nueva época de desarrollo en la cooperación bilateral y una mayor vitalidad de la asociación estratégica.

China y Sri Lanka poseen una larga historia que se remonta a 4000 y 2000 años, respectivamente. Sri Lanka declaró su independencia en 1948, mientras que al año siguiente se fundó la República Popular China. En 1952, aunque no habían establecido relaciones diplomáticas, ambos países suscribieron el Acuerdo de Arroz por Caucho, con el que China consiguió látex y Sri Lanka, arroz. Años después, la relación bilateral se ha ido desarrollando positivamente en terrenos como la economía, la política, la cultura, el budismo, la educación, entre otros.

Durante los últimos 60 años, pese a los cambios en el ambiente internacional en transcendentes cuestiones que habrían podido interferir en intereses clave de cada nación, la intención de brindarse apoyo mutuo no ha variado. China y Sri Lanka son buenos vecinos, amigos y socios. “Cada Gobierno ceilanés ha insistido en una política amistosa con China, país al que consideran como un amigo sincero y confiable. Este reconocimiento político es esencial para el desarrollo de la relación bilateral y ha creado una base importante para que ambas partes aumenten la cooperación económica y comercial”, enfatizó el embajador Karunasena Kodituwakku.

Impulsar el libre comercio

China es hoy la segunda economía del mundo, mientras que Sri Lanka se ha granjeado la fama de ser “la perla del océano Índico”. Los dos países poseen una alta complementariedad económica.

El embajador ceilanés aprecia enormemente los frutos del comercio bilateral: “Desde la antigüedad China ha mantenido un estrecho intercambio comercial con Sri Lanka, lo que ha contribuido mucho al proceso de modernización de mi país”. Actualmente China es el mayor inversionista en infraestructura de Sri Lanka y ha participado en la construcción de autopistas y puertos, y en el desarrollo de recursos energéticos que poseen una alta significación para la conectividad nacional del país.

“Los dos países también vienen trabajando en la suscripción de un tratado de libre comercio, a fin de profundizar la cooperación comercial bilateral”, mencionó Kodituwakku. Recientemente concluyó la quinta ronda de negociaciones sobre el acuerdo y, si todo marcha bien, se estima que dicho tratado sea firmado en el curso del actual año.

Sri Lanka juega un papel relevante a lo largo de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, ocupa una posición geográfica muy ventajosa que conecta a Asia y África y posee una notable influencia en la región del Sur de Asia. Un tratado de libre comercio será una fuerza propulsora para la introducción de productos de alto valor agregado de Sri Lanka en China, uno de los mercados más grandes a nivel global.

La vigorosa

Ruta Marítima de la Seda

“Desde la antigüedad Sri Lanka ha constituido un importante nudo de comunicación en la Ruta Marítima de la Seda. La propuesta de ‘Una Franja y Una Ruta’, elaborada por China en 2013, posee un significado real y relevante para países en desarrollo como Sri Lanka”, expresó el embajador.

“En realidad, Sri Lanka se beneficia actualmente con la puesta en práctica de la iniciativa. El país posee una mayor competitividad en el comercio y las inversiones, lo que le permite atraer cada día a más inversionistas extranjeros”, aseguró.

Kodituwakku sostiene que una gran cantidad de empresas chinas han accedido a nuevas áreas económicas de Sri Lanka: “Gracias a la realización de la propuesta, gran cantidad de empresas chinas se han establecido en Sri Lanka”. Al turismo, uno de los primeros sectores que recibió inversiones chinas, se han sumado la agricultura, el comercio de productos agrícolas, el procesamiento de alimentos, las infraestructuras, las energías, las telecomunicaciones, entre otros. La avanzada tecnología de las empresas chinas no solo ha garantizado la eficiencia de la parte ceilanesa, sino que también ha contribuido a la protección medioambiental y al racional uso de los recursos energéticos del país.

Según Kodituwakku, el mejoramiento de las instalaciones de infraestructura creará condiciones favorables para convertir a Sri Lanka en un centro de comercio y logística internacional y para desarrollar la proyección de su economía al exterior.

El embajador toma como ejemplos los puertos de Colombo y Hambantota para mostrar los esfuerzos de ambas partes en el desarrollo de la economía portuaria y la construcción de infraestructura. “Con más de 400 años de historia, el de Colombo es uno de los puertos artificiales más grandes del mundo y, a la vez, un importante puerto de tránsito en las líneas de transporte marítimo que conectan a Europa con Asia y al océano Pacífico con el Índico”, explicó.

Igualmente, en el puerto ceilanés de Hambantota se han establecido muchas empresas y bancos chinos, destaca el embajador. “Recientemente ha comenzado la construcción de la Zona Industrial de Hambantota y en la ceremonia de colocación de la primera piedra participaron el primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, y el embajador chino en el país, Yi Xianliang, para atestiguar ese momento histórico. Con 5000 millones de dólares de inversión, esta zona industrial generará 100.000 empleos”.

Kodituwakku aseguró que mientras las empresas chinas quieran salir de su país para invertir en el exterior, el desarrollo portuario ceilanés requerirá apoyos en capital y tecnologías. “Por supuesto, Sri Lanka no quiere perder una oportunidad ideal para el beneficio y el desarrollo mutuo”.

Intensificar el intercambio entre los pueblos

Kodituwakku ha visitado ciudades chinas como Beijing, Tianjin, Guangzhou, Hong Kong y provincias como Hebei y Yunnan. En su opinión, cada lugar cuenta con características propias y está repleto de vitalidad. Las gastronomías locales, la cultura, las costumbres folclóricas y su creciente desarrollo impresionaron profundamente al embajador.

“Hace 30 años Shenzhen era una pequeña aldea pesquera y hoy en día se ha convertido en una de las metrópolis más prósperas del mundo”, expresó Kodituwakku. “La reforma económica de China ha ayudado a más de 100 millones de personas a salir de la pobreza. Además, su desarrollo económico difiere de la economía de mercado de Occidente porque ha alcanzado a todo el pueblo y representa un camino de desarrollo con características propias de China”.

En ocasión de la celebración por el 60º aniversario de los vínculos diplomáticos, se vienen realizando eventos y actividades como espectáculos artísticos, exposiciones fotográficas, ferias, proyecciones cinematográficas e intercambios estudiantiles, a fin de promover el conocimiento mutuo y la amistad tradicional entre los dos países, intensificar el aprendizaje recíproco e impulsar el desarrollo sostenible.

Estadísticas del Departamento de Turismo de Sri Lanka revelan que el año pasado 270.000 turistas chinos visitaron ese país, cifra que sitúa a China en el segundo lugar en número de visitantes, después de la India. Actualmente SriLankan Airlines, la aerolínea nacional del país, ha abierto vuelos directos con ciudades chinas como Beijing, Shanghai, Guangzhou, Kunming y Hong Kong. Este año, Air China también inició vuelos directos entre la ciudad de Chengdu y Sri Lanka. Asimismo, desde seis ciudades chinas se puede volar directamente hacia Sri Lanka.

“Sri Lanka tiene previsto atraer este año a 2,5 millones de turistas extranjeros, de los cuales el 25 % vendrá de China”, puntualizó Kodituwakku. En el curso del actual año, la parte ceilanesa organizará actividades de promoción en la ciudad de Shenzhen para cautivar a más visitantes chinos.

Actualmente China es el mayor inversionista en infraestructura de Sri Lanka y ha participado en la construcción de autopistas y puertos, y en el desarrollo de recursos energéticos.