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“Una vida no alcanza para conocer China”

2018-03-02 17:57:00 Source:China Hoy Author:ABEL ROSALES GINARTE
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David Ramírez Valdés es el presentador y comentarista estrella de temas deportivos en la Cadena Global de Televisión de China en español (CGTN, siglas en inglés), con servicio multilingüe en Beijing. Desde agosto de 2010, este periodista cubano trabaja en CGTN, pero su paso por China se remonta a hace más de una década. “Vine a China inicialmente a estudiar el idioma en la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing, en julio de 2007”.

 

Su pasión por la natación comenzó a los cinco años, cuando un deseo ingenuo por aprender a nadar lo llevó a convertirse en atleta a tiempo completo. Formó parte de la selección nacional de natación de Cuba a mediados de la década de 1990 y aunque una lesión en la cervical terminó abruptamente con su carrera profesional, ya para entonces sabía que su “atadura sentimental al deporte no era una situación pasajera”.

 

En 2005 se graduó de comunicador social en la Universidad de La Habana, con la aspiración de alternar entre la publicidad y el periodismo deportivo. Luego de dos años laborando en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), un acuerdo entre los Gobierno de Cuba y China lo conectó definitivamente con el dragón asiático. “La idea era que vinieran profesionales de los ministerios de Cuba y que luego el dominio del idioma chino que adquiriéramos sirviera para fortalecer los intercambios entre instituciones de ambos países”.

 

Un importante acontecimiento que estaba a punto de producirse en China se convirtió en su meta profesional más inmediata. “Era 2007 y pensábamos que con un año de chino yo iba a ser el traductor de la delegación cubana del ICRT en los Juegos Olímpicos de Verano. Iluso yo”, explica entre risas. Fueron días de grandes emociones que Ramírez disfrutó intensamente. “Viví los Juegos Olímpicos de mi vida: una experiencia única. Un apasionado de los deportes como yo sueña con estar en las grandes finales de estos certámenes cuatrienales, ver a Michael Phelps ganando ocho medallas de oro y superando la gesta de Mark Spitz de Múnich 72, o a Usain Bolt literalmente pulverizando los récords mundiales en los 100 y 200 metros. Son imágenes imperecederas en el archivo personal”.

 

David Ramírez Valdés es el presentador y comentarista estrella en la Cadena Global de Televisión de China en español (CGTN, siglas en inglés).

 

Hacia grandes metas

 

Pero entre tanto entusiasmo tenía sentimientos encontrados. “Los miembros de mi delegación me reclamaban ayuda como traductor y apenas podía ayudarlos, mucho menos en asuntos técnicos de transmisiones de televisión”. El chino es un idioma que exige mucho tiempo, su metodología de estudio se basa en la repetición de caracteres hasta el cansancio y en una enseñanza sustentada en la memorización, que puede convertirse en un martirio para los hablantes de lenguas romances. “Les explicaba a mis colegas que dos semestres apenas dan para dominar una comunicación elemental en chino, pero les costaba creerme”.

 

Después de los Juegos Olímpicos continuó estudiando en la universidad otros dos años. “Estoy convencido de que esa voluntad que me forjé en mis tiempos de atleta me ayudó mucho en aquellas horas de interminable aburrimiento trazando caracteres. Era similar a nadar en una piscina durante más de dos horas, unos ocho o diez kilómetros, viendo únicamente una línea negra dibujada en el fondo y la T en las paredes, pero consciente de que el sacrificio era la única vía, de que no hay atajos hacia las grandes metas”. A pesar de tanto esfuerzo no considera que su nivel de chino sea tan bueno: “Tristemente no puedo compararlo con mis conocimientos de inglés o francés. Admito que he sido un poco perezoso de vez en vez”.

 

Luego de terminar sus estudios de idioma en Beijing hizo los exámenes para entrar al canal en español de la televisión china. “Después de eso regresé a Cuba y con el apoyo de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba retorné a Beijing para trabajar como editor de noticias”. Cuatro años después empezó a presentar el espacio dedicado a los deportes, coincidiendo con el Mundial de Fútbol Brasil 2014. “Desde entonces tengo un segmento fijo dos veces al día, en el que priorizamos las actuaciones de los atletas y equipos de China e Iberoamérica”.

 

Aunque un tanto renuente a hablar de sus aciertos en el canal, Ramírez reconoce que ha logrado diversificar el menú deportivo de los noticiarios. “Antes se hablaba básicamente de fútbol, tenis, clavados, bádminton y tenis de mesa, sin dar a los torneos un seguimiento diario inmediato”. Actualmente, además de haber ganado en sistematicidad e inmediatez, informan regularmente sobre el baloncesto chino (la CBA) y la NBA, el béisbol, las peleas de boxeo o artes marciales mixtas más importantes, entre otros temas de interés.
David Ramírez junto a los clavadistas cubanos en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

 

La fuerza del deporte chino

 

Actualmente los deportistas chinos han alcanzado un notable protagonismo en eventos internacionales. “Además de los deportes en los que tradicionalmente han cimentado una hegemonía –tenis de mesa, clavados, bádminton, gimnasia–, también se han incluido en la élite de otros muchos”. Recuerda que ya casi nadie se extraña de los éxitos de China en voleibol y fútbol femeninos, natación, halterofilia, ciclismo, esgrima, atletismo, judo, tenis o boxeo. “En los años que he vivido aquí, he visto cómo atletas de esos deportes, de alguna forma marginados por los medios, han ganado la categoría de celebridad que les estaba reservada a estrellas como Li Ning en gimnasia o Fu Mingxia en clavados”.

 

Señala que los Juegos Olímpicos de 2008 representaron el salto definitivo de China como potencia deportiva mundial, que también terminará experimentando en los deportes invernales. “Después de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang vendrán los de Beijing 2022, y esos con casi total certeza supondrán un antes y un después en la historia de estos deportes en China, como lo fue Beijing 2008 para los de verano”. Dada su experiencia como analista deportivo se atreve a vaticinar que “la delegación china se incluirá entre las cinco primeras del medallero y mantendrá esa categoría en lo adelante”.

 

Durante todos estos años, Ramírez siente que ha crecido profesionalmente gracias a sus colegas chinos y extranjeros en CGTN en español, y a su deseo de superación. “Ha sido un proceso de constante aprendizaje, principalmente en el intento por unificar el lenguaje que empleamos. En un canal internacional uno debe deshacerse de los localismos y ser obsesivo con la pronunciación para cumplir con las exigencias de una teleaudiencia multinacional”.

 

Ha visitado muchos lugares de China para disfrutar de sus paisajes y acercarse más a su cultura e historia milenarias. “Una vida no alcanza para conocer China, sería un despropósito enumerar los lugares que me han impresionado porque la lista es muy extensa”. Durante todos estos años ha concientizado que para entender a los chinos hay que adentrarse necesariamente en su pasado. “Vivir en China te permite contrastar el impacto del vertiginoso desarrollo económico en una sociedad con costumbres culturales muy arraigadas. Esa constante contradicción entre modernidad y tradición me resulta fascinante”.

 

En marzo de 2012 encontró al amor de su vida en Beijing. “Mi esposa es rusa, diseñadora de moda, de una ciudad que se llama Magnitogorsk, junto a los Montes Urales, y nos casamos el 14 de febrero de 2014”. Su excelente voz y los conocimientos alcanzados todos estos años le auguran un futuro promisorio.

 

 
 

En marzo de 2012 encontró al amor de su vida en Beijing y se casaron dos años después. Fotos cortesía del entrevistado

 

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