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Las relaciones sino-latinoamericanas en 2018

Source: Author:CHEN YUANTING*
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Delegación de enviados diplomáticos de 15 países de América Latina y el Caribe en las Grutas de Longmen, en Luoyang, provincia de Henan. La delegación visitó Henan del 31 de mayo al 2 de junio de 2018.

 

El desarrollo de las relaciones entre China y América Latina en 2018 puede ser resumido en tres palabras clave: firmeza, constructividad y potencialidad.

 

Firmeza

 

El mundo ha continuado experimentando un periodo de gran reforma y reajuste en 2018. Las relaciones entre China y América Latina se enfrentan a mayores presiones y desafíos que se manifiestan en tres aspectos: (1) China y los países latinoamericanos vienen atravesando un difícil cambio de modalidad en sus economías; (2) el efecto desbordamiento, causado por el reajuste de las políticas económicas y por el cambio de la modalidad económica, puede influir de manera negativa en las relaciones bilaterales; y (3) ambas partes están bajo la presión de la transformación y reestruturación del orden internacional, sobre todo luego de que la administración de Donald Trump provocara fricciones comerciales con China e intentara involucrar en su estrategia a los países latinoamericanos, con el fin de empeorar sus relaciones con China.

 

Cabe mencionar que durante casi cinco décadas, las relaciones sino- latinoamericanas se han mostrado muy firmes frente a los desafíos. Esta cualidad se refleja en dos aspectos.

 

Por un lado, las relaciones bilaterales no se han enfriado a pesar de los desfavorables factores externos. El exsecretario de Estado de EE. UU. Rex Tillerson abogaba por la teoría de “las nuevas potencias imperialistas”, mientras que el actual, Mike Pompeo, ha alertado “amablemente” que los países latinoamericanos deberían “abrir más los ojos” al aceptar las inversiones chinas. Además, la Casa Blanca retiró a sus embajadores en la República Dominicana, El Salvador y al encargado de negocios en Panamá, tres países con los que China ha establecido vínculos diplomáticos. A pesar de todo ello, las relaciones amistosas entre China y América Latina no se han visto afectadas.

 

Al mismo tiempo, en cuanto a las fricciones comerciales entre China y EE. UU., ningún país latinoamericano se manifestó en contra de China, lo cual muestra la firmeza de las relaciones bilaterales.

 

Por otro lado, si bien China y Latinoamérica atraviesan un proceso de cambio en la modalidad del desarrollo, sus relaciones no se han visto melladas. América Latina ha pasado un año de numerosas elecciones y su política regional está en un periodo crítico. Los cambios de Gobierno en algunos países causaron reajustes en la política exterior, lo que generó incertidumbre, aunque casi en seguida las relaciones entre China y América Latina se volvieron estables. Los Gobiernos de Mauricio Macri en Argentina, de Lenín Moreno en Ecuador y de Iván Duque en Colombia pusieron énfasis en la importancia de China cuando elaboraron su política exterior. Se espera que los Gobiernos de Andrés Manuel López Obrador en México y de Jair Bolsonaro en Brasil puedan tomar la misma decisión.
24 de agosto de 2018. Se inaugura el Parque Eólico Punta Sierra, el primero de inversión china en Chile, con la presencia del ministro de Economía chileno, José Ramón Valente (segundo de la der.).

 

 

 
Constructividad

 

Constructividad no solo significa que China y América Latina son fuerzas constructivas recíprocas, sino también que ambas partes se dedican a promover las relaciones bilaterales de manera constructiva.

 

China considera a América Latina como una fuerza constructiva que favorece el establecimiento de un nuevo modelo de relaciones internacionales. En primer lugar, dicha región es una base elemental para la estrategia diplomática china de las asociaciones. En 1993, China y Brasil establecieron una relación de asociación estratégica, lo que marcó el inicio de la estrategia mencionada. Posteriormente, China estableció con más países latinoamericanos relaciones de asociación en diferentes niveles: como socios de cooperación, socios estratégicos y socios estratégicos integrales. En segundo lugar, América Latina es un participante imprescindible de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Por último, esta región es un factor clave para que China promueva la cooperación Sur-Sur, y es también un socio en su camino de desarrollo pacífico.

 

En 2018, ambas partes han hecho valiosos aportes para promover el desarrollo constructivo de las relaciones bilaterales.

 

En primer lugar, las relaciones de asociación entre China y América Latina siguen aumentando y profundizándose. En junio pasado, durante la visita a China del presidente de Bolivia, Evo Morales, los dos países acordaron el establecimiento de una asociación estratégica. En julio, durante la Cumbre de los BRICS en Johannesburgo (Sudáfrica), el presidente chino, Xi Jinping, se reunió con sus homólogos brasileño, Michel Temer, y argentino, Mauricio Macri. Temer sostuvo que la asociación estratégica integral entre Brasil y China es sólida y mutuamente beneficiosa, mientras que Macri aseguró que su país profundizará la asociación estratégica integral y se mostró dispuesto a recibir la colaboración de China en la organización de la Cumbre del G20.

 

En segundo lugar, la participación de los países latinoamericanos le da un valor global a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Luego de que en noviembre de 2017 Panamá firmara con China un memorándum de entendimiento para la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, otros países de la región comenzaron a hacer lo mismo. En mayo de este año, Trinidad y Tobago firmó con China el primer documento de cooperación de la Franja y la Ruta en la región del Caribe. En noviembre pasado, China firmó memorándums de entendimiento con El Salvador, Chile y la República Dominicana. En total 13 países latinoamericanos y caribeños se han integrado a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, cuya construcción viene ya dando frutos. En julio de este año, Shougang Hierro Perú inauguró la ampliación de sus operaciones, la que permitirá duplicar su producción de concentrados de hierro. Fue el primer proyecto de la Franja y la Ruta cumplido en América Latina. En un mensaje a la nación, el presidente de Perú, Martín Vizcarra, calificó de milagro el hecho de que el proyecto de Shougang Hierro Perú se materializara en tan poco tiempo.

 

En tercer lugar, los países latinoamericanos cumplieron una muy importante participación en la primera Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE, por sus siglas en inglés). China espera con la CIIE hacer más atractivo su mercado, ofrecer más oportunidades de desarrollo al mundo y dar un mayor ímpetu al crecimiento económico mundial. 14 países y regiones de América Latina participaron en la CIIE, que contó con la asistencia de los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de la República Dominicana, Danilo Medina; de Panamá, Juan Carlos Varela; y de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén. Como declaró Xi Jinping en la ceremonia inaugural: “La CIIE no es un concierto interpretado por un solista, sino más bien un coro”.
14 de noviembre de 2018. Celebración del segundo Foro Internacional de Cooperación entre los Gobiernos Locales de China, América Latina y el Caribe en Wuhan, provincia de Hubei. Fotos de Cnsphoto

 

 

Potencialidad

 

Las relaciones sino-latinoamericanas aún enfrentan un desequilibrio en muchos aspectos, lo cual solo podrá ser superado mediante una cooperación constructiva. En ese sentido, ambas partes se vienen esforzando por equilibrar la cooperación en ciertos ámbitos.

 

Las cifras de la aduana china señalan que nuestro país ha cumplido con la promesa de ampliar sus importaciones desde América Latina. En los tres primeros trimestres de 2018, el volumen del comercio entre China y América Latina alcanzó los 228.646 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 19,8 %, cifra mayor que la tasa de crecimiento del comercio chino al exterior, que se situó en un 19,5 %. Las exportaciones de China a América Latina totalizaron 111.012 millones de dólares, con un aumento interanual del 16,6 %, mientras las importaciones llegaron a 117.634 millones de dólares, con un aumento interanual del 23 %. El déficit de China fue de 6620 millones de dólares. En el mismo periodo de 2017, China aún tenía un superávit en el comercio bilateral, el cual era de 618 millones de dólares. En 2018 se ha registrado un aumento acelerado de las importaciones desde Brasil, México, Chile, Perú, Colombia y Ecuador. Las tasas de crecimiento de las importaciones desde Colombia y Ecuador se situaron en 57,2 % y 53,9 %, respectivamente.

 

Las relaciones económicas bilaterales se han fortalecido gracias al impulso conjunto en comercio, inversión y finanzas. De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Comercio de China, el volumen de las inversiones directas chinas en América Latina superó ya los 200.000 millones de dólares. La región se ha convertido en el segundo destino de las inversiones chinas en el extranjero. Más aún, China ha ampliado sus inversiones. No solo invierte en los sectores de energía, minería e infraestructura, sino también en finanzas, agricultura, industria alimentaria, manufactura, comunicaciones, comercio electrónico, transporte aéreo, entre otros. En marzo pasado, China Communications Construction Company lanzó un proyecto en el puerto de Sao Luís (Brasil) con una inversión total de 700 millones de dólares. El Banco Industrial y Comercial de China proporcionará y asegurará los canales de financiamiento. El acuerdo del intercambio de divisas entre China y Argentina también ha ayudado en gran medida a aliviar la crisis cambiaria que sufre el país rioplatense. En el futuro, las relaciones económicas bilaterales se estrecharán y prosperarán en los campos de comercio, inversión y finanzas.

 

Una cooperación estratégica integral superará las meras relaciones económicas y comerciales, y se desarrollará en otros ámbitos como la ecología, la tecnología, la cultura, la educación, la salud, el deporte, el turismo y la gobernanza global. Las relaciones sino-latinoamericanas han entrado en una nueva era. Ambas partes necesitan crear nuevos ámbitos de cooperación para enfrentar los desafíos futuros y alcanzar un desarrollo conjunto.

 

 
 
*Chen Yuanting es director del Departamento de Relaciones Internacionales del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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